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Viviendo Conforme al Espíritu de Dios
Por Lorenzo Chico - Devocional 4 de enero 2025.

Devocional de hoy
Viviendo Conforme al Espíritu De Dios
“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.”
Romanos 8:1
Nos muestra cómo Pablo entendió que la ley está bien, pero sin el Espíritu de Dios ni él, ni nadie podía cumplirla. La ley, al no poder cumplirla, lo que trae a mi vida es condenación, me he esforzado y he cumplido 9 mandatos, pero uno no he podido y viene la condenación y esa lucha, pero Pablo entiende y experimenta el poder y la liberación que le trae el Espíritu Santo.
La unión espiritual con Cristo
Dice “ahora pues”, que bien decir y qué bien se siente cuando se experimenta que no hay condenación, porque el veredicto que me muestra el juez santo es que en Él no hay condenación. Debe haber una unión espiritual entre Cristo y los que creen en Él, no basta solo con decir yo soy de Cristo, lo tengo que mostrar, Cristo está en nosotros por Su Espíritu Santo, y los creyentes estamos en Cristo por fe, Él está en nosotros por medio de su Espíritu y nosotros en Él solo por medio de la fe.
Es curioso que muchos capítulos de la palabra de Dios hablan de esto, los conocemos y los declaramos pero nos olvidamos del concepto, y esta promesa no puede verse si no aplicamos todo el contexto, no hay condenación, pero es para aquellos que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
La ley del Espíritu vs. la ley del pecado
“Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.”
Romanos 8:2
Aquí tenemos el contraste entre la vida en el Espíritu y la vida en la carne, somos libres del poder del pecado, la ley de Moisés tiene derecho pero no tiene poder, pero la ley del Espíritu tiene derecho y tiene poder.
Yo experimenté en mi vida esto, podría ser buena persona y me esforzaba en no pecar, estaba un tiempo, pero la carne me llevaba a pecar y pecaba y me quedaba muy mal, así estaba un tiempo cumpliendo la ley, pero volvía, hasta que entendí que si lo hacía en mis fuerzas iba a estar siempre así, y entonces entendí que era el Espíritu Santo quien tenía que hacer en mi vida la obra transformadora. Solamente por medio de Él, la ley no vamos a poder cumplirla si no estamos en dependencia del Espíritu.
La comunión con Dios a través del Espíritu
Nosotros que no andamos conforme a la carne sino conforme al Espíritu, Dios quiere que el Espíritu gobierne nuestra carne, espíritu, alma y cuerpo, solamente por medio de nuestro espíritu podemos tener esa comunión con Dios, no por nuestra obra, no por nuestra alma, sino por nuestro espíritu, allí se halla la comunión con El Señor, esa relación tan personal y tan cercana con el Espíritu Santo.
Dios quiere que el Espíritu gobierne sobre nuestra carne y sobre nuestra alma, cuando vemos la palabra vemos que es ese orden espiritual: alma y cuerpo y el espíritu del hombre gobernado y en comunión por el Espíritu Santo, es el que tiene que gobernar sobre nuestra carne y sobre nuestra alma, las emociones, los sentimientos y todo lo que somos, pero normalmente es el alma la que gobierna y el espíritu se queda apagado.
Imposibilidad de la ley sin el Espíritu
Romanos 8:3 “Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.”
Reflexión sobre mente carnal y espiritual
Aquí podemos ver claramente cómo estamos en esa área, nuestra mente carnal contra nuestra mente espiritual, y nos muestra lo inútil que es tratar de agradar a Dios en la carne, no se puede agradar a Dios de otra forma solo por medio del Espíritu Santo en mi vida, y nos dice también que los que son de la carne piensan en las cosas de la carne, cada uno de nosotros sabrá lo que piensa, debemos reflexionar en qué pensamos, en esto tenemos una brújula, una manera fácil de saber si estamos caminando en el espíritu o caminamos en las cosas de la carne, sabiendo que la mente es el campo de batalla, la carne y el espíritu están allí en conflicto y todo esto debe servirnos para tener victoria, diciendo soy más que vencedor, porque si estoy en la carne aunque quiera no puedo sujetarme, pero por medio del espíritu sí puedo agradar a Dios.
Vivir según el Espíritu
Romanos 8:9 “Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia. Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.”
Los cristianos tenemos autoridad para vivir en el Espíritu Santo y si alguno no tiene al Espíritu Santo dice la palabra que no es de él. Nuestra obligación es vivir en espíritu, somos deudores, no de la carne para vivir conforme la carne, porque si vivimos conforme a la carne moriremos, pero si vivimos conforme al espíritu viviremos.
Romanos 8:15 “Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!”
El vivir en el Espíritu significa que puedo decir que soy un hijo de Dios, cómo nos guía el Espíritu Santo, nos da dirección, nos guía a acercarnos a Él, nos guía a pensar poco en nosotros y mucho en Él, nos guía en la verdad, nos guía en el amor, nos guía a la santidad, al servicio, etc.
Testimonio del Espíritu y responsabilidades de los hijos de Dios
Romanos 8:16 “El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.”
Los beneficios y responsabilidades de ser hijos de Dios, no podemos quedarnos solo con los beneficios, tenemos también responsabilidades como hijos de Dios, debemos decir al Señor gracias que me das el privilegio de ser tus manos, de ser tus pies, de ser tu boca, es un beneficio, pero también es una responsabilidad tremenda que tenemos que ser maduros y responsables para cumplirla.
“Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.”
Nada de lo que hemos pasado y vivido se puede comparar con lo que Dios ha de manifestar en nosotros.
Romanos 8:18
La creación y la manifestación de los hijos de Dios
“Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.”
Romanos 8:19-21
Los hijos de Dios, los que andamos en el Espíritu tenemos autoridad y poder, para que cuando esa manifestación gloriosa se dé y no solamente nos beneficiaremos nosotros, se va a beneficiar la creación.
La ayuda del Espíritu en nuestra debilidad
Las ayudas de Dios por medio del Espíritu Santo están disponibles para ti y para mí y Él tiene la capacidad de obrar en todas las cosas para bien, Romanos 8:22-27 “Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; y no solo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo. Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos. Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.”
Días débiles todos tenemos, pero en ese día débil, podemos decir; lo que está en mí es más poderoso de lo que está en mi contra, aquí entra la intervención del Espíritu Santo.
Conclusión: Nada nos separará del amor de Dios
Aquí comienza la conclusión de este versículo Romanos 8:28-39, esto que tantas veces hemos escuchado, podemos decir que si ando conforme al Espíritu Santo en mi vida:
“Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”
Si vivo en la carne, no va a ser posible, pero si caminamos el Espíritu Santo de Dios lo ¡voy a poder lograr!

