Una Vida Sin Apariencias

Por Benito Chicharro - Devocional 7 de diciembre 2025.

Devocional de hoy

Una Vida Sin Apariencias

“No nos recomendamos, pues, otra vez a vosotros, sino os damos ocasión de gloriaros por nosotros, para que tengáis con qué responder a los que se glorían en las apariencias y no en el corazón.”

2 Corintios 5:12

No todo lo que reluce es oro, muchas personas en el mundo viven bajo esos cánones de apariencia, economía, salud, unidad familiar, piedad, etc.

Vivir de la apariencia es falta de autenticidad, es la definición de la hipocresía, hipocresía social, hipocresía religiosa, la levadura que leuda la masa, así eran los fariseos.

Ejemplo de los fariseos

“Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.”

Lucas 18:10-14

Excentricidades, los fariseos se gloriaron en las apariencias y no en lo que había en su corazón.

Dios mira el corazón

“Y aconteció que cuando ellos vinieron, él vio a Eliab, y dijo: De cierto delante de Jehová está su ungido. Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.”

1 Samuel 16:6-7

La apariencia lleva implícita una intencionalidad clara de ocultar la realidad que vivimos. El vivir de las apariencias impide la posibilidad de arrepentirnos, representando el autoengaño.

Así que debemos mejorar nuestras obras y nuestros caminos, debe ser un imperativo para nuestro peregrinar como creyentes.

“No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.”

Juan 7:27

“Y le hará entender diligente en el temor de Jehová. No juzgará según la vista de sus ojos, ni argüirá por lo que oigan sus oídos.” No debemos juzgar por lo que ven nuestros ojos, ni sentenciar por lo que oigan nuestros oídos, hay una frase popular que dice “de lo que te digan, no te creas nada y de lo que veas, la mitad”.

Isaías 11:3

Juzgar con justo juicio es juzgar situaciones, nunca personas.

La autenticidad del creyente

Así que el que vive de las apariencias es como un actor, que representa un papel, fingiendo ser lo que no es, no podemos fingir quitando autenticidad a nuestra vida como hijos de Dios.

Mostremos amor auténtico como dice Romanos 12:9 “El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno.” Que el amor en nosotros sea sin fingimiento y si nos falta, vayamos a la fuente, porque Dios es amor.

Fe auténtica

Vivamos una fe auténtica, 2 Timoteo 1:5 dice “trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.” Si nos falta fe, pidámosla al autor y consumador de la fe, digámosle Señor auméntanos la fe!