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Todo es por Su Gracia y Su Misericordia
Por Gorka Andino - Devocional 25 de enero 2026.

Devocional de hoy
Todo es por Su Gracia y Su Misericordia
A veces olvidamos de dónde Dios nos sacó, dónde estaríamos hoy si Dios no nos hubiera rescatado, quiénes somos sin el Señor, cómo nuestra carne nos lleva a malos caminos, y cuando nos olvidamos de los principios bíblicos como: de lo que sembramos cosechamos, vienen consecuencias. Olvidamos lo que éramos, lo que teníamos antes de que el Señor nos llamó, nos tocó y nos sanó.
La Palabra De Dios es poderosa, y nos olvidamos que también es dominio propio, sujetar nuestras concupiscencias, saber cuál es el lugar que Dios nos dio y librarnos de ambiciones personales.
Podemos tener dones maravillosos pero ¿para qué los usamos? ¿Los utilizamos para la gloria De Dios? ¿O para nosotros mismos?
Apoyo y ánimo a los demás
“Cada cual ayudó a su vecino, y a su hermano dijo: Esfuérzate. El carpintero animó al platero, y el que alisaba con martillo al que batía en el yunque, diciendo: Buena está la soldadura; y lo afirmó con clavos, para que no se moviese.”
Isaías 41:6
Podemos animar o desanimar, alentar y levantar, o hundir con una sola palabra.
Influencia positiva vs. negativa
Los espías influyeron negativamente a la mayoría del pueblo, y trajeron miedo. Muchos utilizan su capacidad para influir en los demás, pero no para transmitir obediencia y respeto, sino rebeldía y crítica hacia los profetas y pastores.
Predicar conforme a Cristo
“Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.”
Hechos 5:42
El que predica de sí mismo, no agrada a Dios, porque siempre debemos enseñar y predicar de Jesús, compartir conforme a Cristo. Porque Él es el perfecto ejemplo y no se equivoca.
Cuidado con la vanagloria
Tengamos cuidado de la vanagloria, es una gloria vana que no tiene valor pero que al hombre le agrada, el ser nombrado, considerado, aplaudido. Y esto afecta a líderes y son tentados como fue Jesús ante el engañador, que le dijo, todo esto te daré si postrado me adorares. En nosotros brotan egos horribles, afanes personales de los que debemos ser liberados.
El precio del alago y la lisonja
A veces nos dan a probar una ropa delicada, extremadamente bella, agradable, que nos hace más delgados, y nos las probamos y nos gusta, nos vemos más guapos y las deseamos, pero…… ¿vimos el precio? ¿Estamos dispuestos a pagar ese alto coste? Porque vendrán caídas, destrucción, maldición tras la lengua lisonjera. El alago es dulce y atractivo, pero nos hará resbalar, puede ser adictivo, podemos buscar constantemente el aplauso, porque produce una adrenalina especial, pero al final, nos lleva a la rebelión, a la destrucción, a estar separados del Padre, del Maestro.
Liderazgo con propósito
Dios nos hace líderes para llevar vidas a Cristo. Dios no mira el parecer, no mira lo exterior, lo que ve el hombre, sino el interior, hombres y mujeres fieles, que transmitan su fidelidad y respeto.
Contentamiento con el lugar que Dios nos da
Alguno que NO es elegido, creyéndose que merece ser elegido, entra en frustración. Su deseo es ser más que otros, y así, no se puede hacer la obra De Dios.
Hay personas que nunca están contentos donde se les pone porque piensan que merecen un lugar superior al que se les dio, pero si se les da otro lugar, tampoco están contentos, porque desean lo que no tienen. Debemos estar contentos con lo que Dios nos ha dado, porque ¿Dios se equivoca? ¿Nos es poco que Dios nos ha escogido?
Ejemplo de humildad en Cristo
“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,”
Filipenses 2:5-9
Jesús es el mejor ejemplo de máxima humildad, dejó su posición en favor de los más necesitados.
Todo por su gracia y misericordia
No pensemos que lo merecemos porque es por su gracia y por su misericordia. Todo es por su gracia, cualquier cosa que Él decide darme, es por su misericordia, y es suficiente, supera nuestras expectativas, nos sentimos contentos y súper satisfechos.

