- Devocionales Cuerpo de Cristo
- Posts
- Tiempos Peligrosos
Tiempos Peligrosos
Por Marcos Díez - Devocional 29 de junio 2026.

Devocional de hoy
Tiempos Peligrosos
La Situación de Israel Bajo el Yugo de Madián
También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.
2 Timoteo 3:1
Tiempos de persecución y de dificultades que deben estimularnos a estar preparados, a cobrar aliento y no meternos en una cueva ni adoptar la mala actitud de cerrar nuestra boca. Al contrario, debemos seguir tomando riesgos en el Señor.
Estos tiempos pueden traer desgaste, erosión interior, deterioro y cansancio físico, pero nuestro interior debe renovarse. No debemos perder la fuerza espiritual ni nuestro amor al Señor y a los hermanos. Cada mañana son nuevas sus misericordias y, por eso, cada día debemos recibir nuevas fuerzas. Cada día tenemos una nueva oportunidad para cambiar y mejorar.
La fe como fundamento
No debemos desgastar la fe, porque es el fundamento más importante de nuestra relación con Dios. Sin fe es imposible agradarle.
Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?
Lucas 18:8
Somos llamados a perseverar en la fe. Cuando venga el Señor, debemos ser de aquellos que conservan ese tesoro, manteniendo lleno el depósito de la fe.
El peligro del humanismo
Sin embargo, existe una plaga que se va extendiendo: el humanismo. Poco a poco se infiltra en las iglesias mezclando algo de verdad con parte de mentira, y eso es dañino. Es dar el mismo valor al pensamiento humano que a los pensamientos de Dios. Es creer que el hombre, con sus avances, puede incluso sustituir al Señor, como si Dios hubiese quedado anticuado. Debemos tener cuidado para que el humanismo no introduzca sutilmente esos pensamientos en la iglesia.
La mentira como enemigo
La mentira es otro gran enemigo. Los engaños vienen para robar la fe, y debemos resistir esa presión. A través de películas, noticias y medios de comunicación, este mundo va sembrando poco a poco sus mentiras para engañar a la sociedad, manteniéndola dispersa y desenfocada.
Fe y obras de amor
La fe es una de las piernas del cristiano, y la otra son las obras de amor y justicia. Ese amor es una evidencia de que estamos en el Señor y de que Dios habita en nosotros.
Por eso no debemos permitir que se enfríe el amor de Dios en nuestro corazón.
"Porque el amor de muchos se enfriará por haberse multiplicado la maldad."
El enfriamiento del amor
El amor puede enfriarse poco a poco cuando permitimos que otros amores llamen a la puerta de nuestro corazón. No debe enfriarse nuestro amor al Señor ni nuestro amor por los perdidos y necesitados. Tampoco debemos permitir que ninguna agresión o daño recibido produzca amargura en nosotros. No podemos quedar marcados por la maldad de quienes nos persiguen.
El amor nos distingue y nos identifica como hijos de Dios.
Nuestro principal enemigo no es carne ni sangre, sino las huestes espirituales de maldad. Tampoco debe enfriarse el amor entre los hermanos, ni volvernos huraños o desconfiados unos con otros.
Ejemplos bíblicos
Os ruego, hermanos, que os hagáis como yo, porque yo también me hice como vosotros. Ningún agravio me habéis hecho. Pues vosotros sabéis que a causa de una enfermedad del cuerpo os anuncié el evangelio al principio; y no me despreciasteis ni desechasteis por la prueba que tenía en mi cuerpo, antes bien me recibisteis como a un ángel de Dios, como a Cristo Jesús. ¿Dónde, pues, está esa satisfacción que experimentabais? Porque os doy testimonio de que si hubieseis podido, os hubierais sacado vuestros propios ojos para dármelos. ¿Me he hecho, pues, vuestro enemigo, por deciros la verdad? Tienen celo por vosotros, pero no para bien, sino que quieren apartaros de nosotros para que vosotros tengáis celo por ellos. Bueno es mostrar celo en lo bueno siempre, y no solamente cuando estoy presente con vosotros. Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros, quisiera estar con vosotros ahora mismo y cambiar de tono, pues estoy perplejo en cuanto a vosotros.
Gálatas 4:12-20
El apóstol Pablo sufrió el dolor de ser rechazado por aquellos a quienes había amado y servido. Aun así, siguió trabajando hasta que Cristo fuese formado en ellos.
También recordamos a David cuando fue al frente para llevar alimentos a sus hermanos. Al escuchar las amenazas de Goliat, preguntó por aquel filisteo. Sin embargo, su hermano mayor se ofendió, lo trató con aspereza y lo acusó injustamente. No hay mayor dolor que ser herido por un hermano cuando uno intenta ayudar y hacer justicia.
De igual manera, los amigos de Job lo trataron con poca compasión durante su sufrimiento. Sin embargo, antes de restaurar a Job, Dios le pidió que orara por aquellos que lo habían despreciado y escarnecido.
Exhortación final
En estos tiempos peligrosos debemos guardar la fe, conservar el amor y perseverar en la gracia de Dios. No permitamos que la maldad, la mentira o las dificultades enfríen nuestro corazón. Debemos permanecer firmes, amando a Dios, amando a los hermanos y manteniendo nuestra confianza en el Señor hasta el final.
Oración
Señor, guarda nuestros corazones para que podamos perseverar en tu gracia. Ayúdanos a conservar la fe, a mantener vivo el amor y a permanecer firmes en medio de estos tiempos peligrosos. Que nada enfríe nuestro corazón ni nos aparte de ti. En el nombre de Jesús. Amén.

