Tiempo de la Visitación

Por Marcos Díez - Devocional 31 de mayo 2026.

Devocional de hoy

Tiempo de la Visitación

Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella, diciendo: ¡Oh, si también tú conocieses, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Mas ahora está encubierto de tus ojos. Porque vendrán días sobre ti, cuando tus enemigos te rodearán con vallado, y te sitiarán, y por todas partes te estrecharán, y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.

Lucas 19:41-44

Hay consecuencias.
El tiempo de la Visitación es un tiempo en el que Dios nos quiere guardar y hablarnos.

Jesús lloró tristemente porque su pueblo no le reconoció

3 razones por la que no recibimos la visitación del Señor:

1.- Si tus ojos no están bien no verás al Señor

La lámpara del cuerpo es el ojo; cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo está lleno de luz; pero cuando tu ojo es maligno, también tu cuerpo está en tinieblas. Mira pues, no suceda que la luz que en ti hay, sea tinieblas. Así que, si todo tu cuerpo está lleno de luz, no teniendo parte alguna de tinieblas, será todo luminoso, como cuando una lámpara te alumbra con su resplandor.

Lucas 11:34-36

¿Cómo vemos? ¿Cómo está nuestra vista?

Podemos tener cataratas en nuestros ojos, que nos hacen ver difuminado. Podemos tener una visión cansada, nos hemos acostumbres y no dejamos que la Luz del Señor entre en nuestra vida. Podemos tener miopía, solo vemos bien de cerca miramos como la gallina, pero tenemos que tener una vista más allá para mirar con los ojos de la fe. Y podemos tener astigmatismo que no vemos de cerca nuestros fallos.

Lo que vemos viene a través de la luz, esa luz que ha rebotado en los objetos llega a nuestro cerebro con la información de las cosas que se ven. Tenemos que ir a luz de Cristo, para que nuestros ojos espirituales vean.

2.- ¿Por qué el Hombre que está en tinieblas no viene a la luz?

Porque quiere permanecer en sus obras malas, cuando uno ama el Pecado no va a la luz, no puede ir a Cristo, ven a Jesús como una amenaza.

Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.

Juan 3:19

José y sus hermanos

Los hermanos de José no le reconocían porque las obras de ellos eran malas, veían a José como una amenaza para ellos. Cuando José se manifiesta a sus hermanos, sus hermanos le reconocieron. Así nosotros tenemos que reconocer al Señor en nuestras vidas. Qué bueno cuando uno se quiebra delante del Señor.

3.- Obstinación

Estamos en nuestros pensamientos, en nuestros caminos, incluso queremos que El Señor se ponga a nuestro favor.

Así eludía el rey Sedequías constantemente a Jeremías las palabras de advertencia ante su obstinación, como relata:

De veintiún años era Sedequías cuando comenzó a reinar, y once años reinó en Jerusalén. E hizo lo malo ante los ojos de Jehová su Dios, y no se humilló delante del profeta Jeremías, que le hablaba de parte de Jehová.Se rebeló asimismo contra Nabucodonosor, al cual había jurado por Dios; y endureció su cerviz, y obstinó su corazón, para no volverse a Jehová el Dios de Israel. También todos los principales sacerdotes, y el pueblo, aumentaron la iniquidad, siguiendo todas las abominaciones de las naciones, y contaminando la casa de Jehová, la cual él había santificado en Jerusalén. Y Jehová el Dios de sus padres envió constantemente palabra a ellos por medio de sus mensajeros, porque él tenía misericordia de su pueblo, y de su habitación.

2 Crónicas 36:11-15

¿Cuántos mensajeros nos envía el Señor?

¿Cuantas palabras nos da el Señor? Y no hacemos caso. El arrepentimiento es un cambio de mente, cuando nos humillamos hacemos caso al camino de Dios, si seguimos obcecados en nuestro propio camino, al final tanto te tensa la cuerda que, o se suelta, o se rompe.

Después de todas estas cosas, luego de haber reparado Josías la casa de Jehová, Necao rey de Egipto subió para hacer guerra en Carquemis junto al Eufrates; y salió Josías contra él. Y Necao le envió mensajeros, diciendo: ¿Qué tengo yo contigo, rey de Judá? Yo no vengo contra ti hoy, sino contra la casa que me hace guerra: y Dios me ha dicho que me apresure. Déja de oponerte a Dios, quien está conmigo, no sea que él te destruya. Mas Josías no se retiró, sino que se disfrazó para darle batalla, y no atendió a las palabras de Necao, que eran de boca de Dios; y vino a darle la batalla en el campo de Meguido. Y los flecheros tiraron contra el rey Josías. Entonces dijo el rey a sus siervos: Quitadme de aquí, porque estoy herido gravemente. Entonces sus siervos lo sacaron de aquel carro, y lo pusieron en un segundo carro que tenía, y lo llevaron a Jerusalén, donde murió; y lo sepultaron en los sepulcros de sus padres. Y todo Judá y Jerusalén hicieron duelo por Josías. Y Jeremías endechó en memoria de Josías. Todos los cantores y cantoras recitan esas lamentaciones sobre Josías hasta hoy; y las tomaron por norma para endechar en Israel, las cuales están escritas en el libro de Lamentos.

2 Crónicas 35:19-25

Josías en un momento de su vida se obstinó, y no atendió la palabra del Señor.

La voz De Dios puede venir de muchas formas y maneras.

El antídoto para no obstinarnos es humillarnos.