Tener Paz y Contentamiento

Por José Jesús García - Devocional 13 de noviembre 2025.

Devocional de hoy

Tener Paz y Contentamiento

No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación... Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”

Filipenses 4:11-13

El contentamiento no depende de lo que tenemos, sino de a quién tenemos. Cuando nos comparamos con otros, cuando codiciamos lo que no es nuestro, perdemos la paz. Pero si miramos al Señor y agradecemos lo que sí tenemos, encontramos descanso.

El peligro de la comparación

“Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.”

Santiago 3:16

Dios no nos ama por lo que aparentamos ser, sino porque Él es amor. El rechazo muchas veces nace de no amarnos a nosotros mismos, de sentirnos inferiores, de vivir con complejos. Pero el Padre nos creó con propósito. No finjamos ser otros. No busquemos el reconocimiento del mundo, sino el del Padre.

Génesis 4:3-8
Caín, al ver que Dios aceptó la ofrenda de Abel y no la suya, se llenó de enojo. En vez de corregirse, permitió que la envidia lo dominara. Y el pecado lo llevó al asesinato. Así también hoy, cuando no aceptamos el plan de Dios para nosotros, caemos en frustración, celos y contienda.

La verdadera ganancia

“Estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús.”

Filipenses 3:8

Pablo, aún preso, azotado y con hambre, decía: “He aprendido a estar contento”. Solo la presencia del Espíritu Santo puede darnos esa paz. En su presencia hay plenitud de gozo. Cuando subimos por encima de las tormentas, descubrimos que el Sol de Justicia sigue brillando.

Agradecer en todo

“Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.”

1 Tesalonicenses 5:16-18

No busquemos en el “mercadillo” del mundo lo que solo Dios puede dar. Las delicias del Señor no son éxitos humanos, sino paz en medio de la prueba. Pablo vivió persecuciones, cárceles, debilidades… pero con gozo. Jesús contagiaba paz. Nadie estaba triste a su lado. Así también nosotros, si vivimos en su presencia, seremos portadores de esa paz.

Oración

Señor, enséñanos a tener contentamiento. A no mirar lo que no tenemos, sino a agradecer lo que tú nos has dado. Líbranos de la comparación, del afán, de la envidia. Llénanos de tu paz, de tu gozo, de tu presencia. Que podamos decir como Pablo: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Amén.