Solemne es el Señor

Por José Jesús García - Devocional 25 de diciembre 2025.

Devocional de hoy

Solemne es el Señor

La solemnidad delante del Rey

Solemne es el Señor Jose Jesús Cómo nos presentamos ante el Rey? Cómo venimos a la iglesia a escuchar su Voz? Le reconocemos que Él es el TODO Poderoso?

Solemnidad es respeto, darle importancia, es dedicación, reverencia de saber que Dios está con nosotros, en medio nuestro, actuando. En el Antiguo Testamento, esto era impensable, caeríamos fulminados, pero a través de Jesús eso cambió y podemos entrar en ese maravilloso Lugar Santísimo. Los afanes de este mundo nos llevan a las excusas y a poner prioridades carnales para no venir ante su Presencia. Mi prioridad es reconocer al Rey de reyes que está con nosotros.

Lo contrario es levedad, ser inconstantes en nuestro ánimo, en nuestra voluntad y fidelidad. Cuando reverenciamos al Señor y reconocemos su Solemnidad, nuestro Sí es Sí, y no cambiamos por las circunstancias externas.

La verdadera razón de la Navidad

Muchos hacen sus tarjetas navideñas sin querer expresar el verdadero motivo de la navidad que es el nacimiento de Jesús. No quieren reconocer y reverenciar al Salvador y esa solemnidad se debe mostrar de dentro a fuera de nuestras vidas y hogares.

Hemos salido de Egipto, de la servidumbre, y Él nos ha hecho libres para servirle. Su Palabra ha venido para desatarnos y obedecerle, mirando a la mies que es tanta.

La fiesta solemne para Jehová

“Y Moisés y Aarón volvieron a ser llamados ante Faraón, el cual les dijo: Andad, servid a vuestro Dios. ¿Quiénes son los que han de ir? Moisés respondió: Hemos de ir con nuestros niños y con nuestros viejos, con nuestros hijos y con nuestras hijas; porque es nuestra fiesta solemne para Jehová.”

Éxodo 10:8-9

Fiesta Solemne es porque todo lo que tenemos es De Dios y para Dios.

La estrategia del faraón

“Y él les dijo: ¡Así sea Jehová con vosotros! ¿Cómo os voy a dejar ir a vosotros y a vuestros niños? No será así; id ahora vosotros los varones, y servid a Jehová y los echaron de la presencia de Faraón.”

El Faraón les dijo: haced vuestros cultos, vuestras reuniones, pero no os marchéis, seguid aquí, haciendo ladrillos, haced vuestras fiestas, pero seguid aquí en Egipto sirviéndome. Iros los varones, pero dejadme a vuestros hijos, que yo les adoctrine en Egipto, que los haga mundanos, con mis ideologías….. y Moisés dijo: no, nos iremos todos a servir al Señor.

Dios quiere libertar a toda nuestra casa, pero Dios nos dice: Sal de Egipto, déjalo todo y sírveme como hicieron Mateo, Marcos, Zaqueo. Somos su pueblo, y Dios quiere hacer maravillas con nosotros.

Solemnidad o levedad

Solemnidad o Levedad. Faraón quiere que hagamos nuestro ocio, nuestra ocupación religiosa cristiana, pero que sigamos en sus zarpas esclavizados. Amemos al Señor con todo nuestro corazón, con todas nuestras fuerzas. Ojos para ver, y oídos para oír.

Muchos vienen a las reuniones pero dejan a sus hijos en Egipto, viendo la tele, el internet, las malas compañías. Pero el Señor lo quiere todo, El es todo, y cómo no va a velar por los más débiles como son los niños. El faraón cómo anhela esclavizar a nuestros hijos, esos tesoros que Dios nos da para cuidarles del mundo.

Un pueblo que sirve al Dios verdadero

Moisés constantemente clamaba a faraón: deja ir a mi pueblo, deja que yo y mi familia vayamos al desierto a servir al Señor. Este pueblo liberado bien identificado porque adoraban al Dios verdadero.

Dios habita en medio de su pueblo

Levítico 26: “Y pondré mi morada en medio de vosotros, y mi alma no os abominará; y andaré entre vosotros, y yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo. Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para que no fueseis sus siervos, y rompí las coyundas de vuestro yugo, y os he hecho andar con el rostro erguido.”

No nos escondemos, andamos con humildad y mansedumbre y con el rostro erguido sabiendo que somos hijos De Dios y lo proclamamos a derecha e izquierda, mirando hacia el cielo, hacia nuestro Señor.

No dejarnos enfriar

La frialdad del mundo quiere enfriarnos e impedirnos que le adoremos con fuego, con gozo, con cánticos de júbilo, y la tristeza de este mundo quiere apagarnos, pero no le dejemos, porque Él se merece todo nuestro servicio y entrega, toda nuestra pasión, porque Él rompió nuestros yugos, nuestras cadenas, nuestras ligaduras, para estar en su casa y servirle y ser bendecidos.

Firmes en la libertad

“Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.”

Galatas 5:1

Cuántos son libertados, limpiados, sanados, Dios hizo milagros maravillosos en sus vidas, y dejan de buscar Su presencia, vuelven a atarse a Egipto, vuelven a estar esclavizados. No volvamos a estar sujetos a yugos de esclavitud.

La fe madura de Moisés

“Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón.”

Hebreos 11:24

Moisés maduró en el Señor y dio pasos de fe como salir de Egipto. Pero hay personas que siempre están peleando con el mismo Goliat, tropiezan con la misma piedra, dando vueltas en la rueda del mundo, arriba y abajo, pero el hijo De Dios es ascendente, maduramos o seguimos siendo niños manejables por faraón.

Escoger los tesoros correctos

Moisés Escogió antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón.

Qué mayor riqueza que Dios se agrade de nuestras vidas, de nuestra abnegación, de nuestro servicio, de nuestro caminar. El joven rico se fue triste porque no se gozó de ser liberado del amor al dinero. Escojamos hoy los tesoros de Egipto o los vituperios de Cristo.

Yo escojo a Jesús, su galardón, y si vienen vituperios, Él estará conmigo para superarlos, pero no quiero volver atrás a ser esclavo de Egipto.

“Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible.”

Cuando decides seguir a Jesús no tienes miedo del futuro, de que te falte, porque primero es la visión y luego Dios te provee y no te faltará de nada porque Él es tu buen pastor.

Por la fe celebró la pascua y la aspersión de la sangre, para que el que destruía a los primogénitos no los tocase a ellos.

Protegidos por la sangre del Cordero

Cuántos hijos se pierden en este mundo porque los padres no salen de Egipto. Moisés y su pueblo fue protegido de toda plaga por la sangre del Cordero.

Por la fe pasaron el Mar Rojo como por tierra seca; e intentando los egipcios hacer lo mismo, fueron ahogados.

Quitemos esas piedras que impiden que demos esos pasos de fe, y Dios estará con nosotros.

Oración final

Señor, queremos dar pasos de fe como Moisés, y nunca volver a ser esclavos de Egipto, no queremos volver allí, a ser atormentados por el acusador, sino mirar al Salvador, puestos los ojos en Jesús, y servirle con todo nuestro amor y fuerzas.