Servir con Gozo, Obedecer con amor

Por Sully López de Barra - Devocional 3 de enero 2025.

Devocional de hoy

Servir con Gozo, Obedecer con Amor

“Ahora, pues, Israel, ¿qué pide el Señor tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma?”

Deuteronomio 10:12

Servir como expresión de obediencia

Servir es una expresión de obediencia. Dios no nos llama solo a creer en Él, sino también a poner nuestra fe en acción, sirviéndole con todo nuestro corazón y con toda nuestra alma. Servir no es una opción, es parte de la obediencia que agrada a Dios.

El ejemplo perfecto de Jesús

El primero que nos dio ejemplo fue Jesús, quien dijo: “El Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir”. Él, siendo Señor de todo, se humilló para mostrarnos que el verdadero amor se demuestra en el servicio. Así espera el Señor que vivamos: obedeciendo con un corazón dispuesto a servir, no por obligación, sino por amor.

El corazón correcto en el servicio

Podemos hacer muchas cosas para Dios, pero no todas son obediencia. Dios se agrada de quienes le sirven con alegría, entrega y pasión. No se trata solo de hacer, sino de hacerlo con el corazón correcto. Cuando servimos con amor y gratitud, cada pequeño acto se convierte en una ofrenda de obediencia que sube como un perfume agradable delante de Él.

Excusas que debemos dejar atrás

A veces ponemos excusas: “cuando tenga más tiempo”, “cuando esté mejor económicamente”, “cuando sea mayor”, o incluso, “ya no tengo fuerzas como antes”. Pero el llamado de Dios a servir no depende de nuestra edad, posición o recursos. Lo que Él busca es un corazón dispuesto. No hay edad, ni condición, ni lugar que nos impida servir. Siempre hay algo que podemos hacer: una palabra de ánimo, un gesto de amor, un abrazo, una oración, una ayuda oportuna.

Un llamado personal e irremplazable

Recordemos: el lugar que Dios nos ha dado nadie más puede ocuparlo. Si tú no sirves, nadie lo hará en tu lugar. Servir es obedecer, y obedecer es amar a Dios con hechos.

Un estilo de vida que honra a Dios

¿Qué pide el Señor de nosotros? Que le sirvamos con todo el corazón y con toda el alma. Sirve con gozo, bendice a los demás con tus palabras y tus actos, y permite que tu vida sea un canal de bendición. Qué hermoso es terminar el día sabiendo que has sido un instrumento útil en las manos de Dios.

Oración final

Señor, quiero servirte con todo mi corazón y con toda mi alma. Quita de mí toda excusa y lléname de pasión por servirte. Hazme un instrumento en tus manos para ayudar, animar y bendecir a otros. Que mi servicio sea una expresión de mi amor y obediencia a Ti. ¡Quiero servirte, Señor, con alegría y fidelidad todos los días de mi vida! Amén.