Servimos al Señor porque le Amamos

Por Jon Ubillos - Devocional 17 de enero 2026.

Devocional de hoy

Servimos al Señor porque le Amamos

“Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.”

Deutoronomio 6:4

Dios nos manda amarle con TODO nuestro corazón, TODA nuestra alma, y el Señor nos va a dar remedio a cada situación que nos vamos a encontrar. No sólo debemos amarlo, sino servirle, obedecerle, andar en sus caminos. Y a veces entramos en rutina y perdemos el anhelo de buscar más y más al Señor.

La circuncisión del corazón

“Y circuncidará Jehová tu Dios tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.”

Deutoronomios 30: 6

Nuestro corazón debe ser circuncidado de tantas cosas que nos apartan De Dios, nos quiere quitar aquellas cosas que nos llevan a estar donde no debemos. La prioridad en nuestras vidas debe ser el Señor pero a veces ponemos antes otras cosas. Cuando recogemos la cosecha puede, haber espinos que deben ser separados.

La fe acompañada de obras

“Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.”

Santiago 2:17

Servimos al Señor porque le amamos. Las buenas obras que hacemos, muestran nuestro amor por Dios, pero no lo hagamos por costumbre, por rutina.

“Amado, fielmente te conduces cuando prestas algún servicio a los hermanos, especialmente a los desconocidos,”

3 Juan 1:5

El ejemplo de Cristo como siervo

Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;”

Filipenses 2:5

Llamados a mostrar su Amor, a servir, y con nuestro ejemplo mostremos esas buenas obras. Jesús sanó en un día de reposo, perdonó pecados en el día de reposo. A veces, llega ese día de descanso y no queremos hacer esas obras, no queremos cargar el aceite, queremos los beneficios pero no el sacrificio. Entra la comodidad,

Fuera de tiempo también es tiempo


Hay que ir tarde a recoger un perdido, a ministrar a una persona, y está fuera del horario normal, y nos enfadamos, nos quejamos. No estamos dispuestos que en el tiempo de descanso hagamos la obra del Señor. A tiempo y fuera de tiempo debemos sembrar, para también cosechar.

Un mismo sentir y una misma dirección

Filipenses 1: 27 “Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, Hagamos un análisis de conciencia de cómo nos comportamos, cómo servimos, cómo andamos. Anhelamos un avivamiento, pero para ello debemos poner nuestras manos en el arado, porque para cosechar hay que arar, sembrar, regar, y por fin, cosechar. Muchos solo ponen sus manos para recibir, pero qué bueno es poner nuestras manos para dar, compartir, servir, en un mismo sentir, todos en una misma dirección. Si vamos en una barca y cada persona rema en una dirección, la barca no avanza. Y si tenemos claro nuestra dirección que es Cristo, trabajemos por llegar juntos a la Meta.