Sediento Habiendo Agua

Por Iñaki Lataillade - Devocional 16 de septiembre 2026.

Devocional de hoy

Sediento Habiendo Agua

"Si alguno tiene sed, venga a mí y beba".

Juan 7:37

La invitación de Jesús

Si alguno tiene sed, venga a mí y beba: La celebración de la Fiesta de los Tabernáculos hacía énfasis en cómo Dios proveyó agua para Israel en el desierto en su camino a Canaán. Jesús osadamente llamó a las personas que fueran a* Él* a beber y satisfacer su sed más profunda, su sed espiritual.

Una sed que todos tenemos

Alguno, nadie en concreto, solamente que ese alguien tenga sed.

Existe una "sed del alma". Una insatisfacción crónica que intentamos llenar con carreras profesionales, relaciones, entretenimiento o bienes materiales, pero el vacío persiste.

“Porque dos males han hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua”.

Jeremias 2:13

El error de buscar en lugares equivocados

El ser humano tiende a buscar la felicidad en lugares equivocados.

Este era el primero de los males del pueblo de Dios: abandonar a Dios. Esto es malo, no solo por deslealtad e ingratitud, sino también porque es una perdida grandisima; Dios es la fuente de agua viva, el suministro interminable de los suministros buenos, puros y esenciales de la vida.

Las fuentes humanas no sacian

El problema de las "fuentes humanas": Todo lo terrenal es temporal. Cuando se acaba el dinero, el aplauso o la juventud, la sed regresa con más fuerza.

“En cuanto el agua se almacena en cisternas, deja de estar viva; está estancada, y comienza el proceso de deterioro… Además, el hombre nunca podrá cavar cisternas que aguanten. Están todas rotas. Debemos vivir junto a los arroyos o pereceremos”.)

Jesús no nos promete un agua estancada sino una fuente de agua desde nuestro interior que salta para vida eterna. Verso 14

La fuente de agua viva: Jesucristo

Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva. La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva?

Juan 4:10-11

Lo que Jesús ofrece

Jesús le ofrece a la humanidad algo que el mundo no puede dar: paz, perdón y vida eterna.

Si conocieras, el problema es que las personas no conocen quien promete aquí, porque los que le conocemos, sí le pedimos másagua de vida.

Él no ofrece una religión de reglas pesadas, ofrece una relaciónviva. Al morir por nosotros, quitó la barrera que nos impedía beber de la presencia de Dios.

La invitación de Jesús es inclusiva: "Si alguno tiene sed...". No importa tu pasado ni tus errores actuales.

Basado en la promesa.

Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed;  mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.

Juan 4:13-14

La respuesta de la mujer samaritana

La mujer samaritana en el V 15 le dijo: Señor dame de esa agua, para que no tenga yo sed ni venga aqui a sacarla.

Señor, dame esa agua: La respuesta de la mujer samaritana era lógica, aunque no espiritual. Ella quería evitar el trabajo de ir al pozo todos los días. Fue como si respondiera “Jesús, si quieres hacer mi vida más fácil y más conveniente, entonces estoy dispuesta ¡Dámela!”

Jesús puede hacer en lo espiritual lo que ella pensaba en lo natural.

Deja de cavar en pozos secos. Abre tu corazón a Jesús hoy mismo y permite que Él llene tu vida.