Renovados y Revestidos de Cristo

Por Miguel Díez - Devocional 30 de septiembre 2026.

Devocional de hoy

Renovados y Revestidos de Cristo

Tiempos de disfraces: sinceridad y despojamiento

VIVIMOS TIEMPOS DE DISFRACES, pero el Señor quiere sinceridad, sin cera, sin tapar nuestros pecados, cuando queremos ocultarnos, nos disfrazamos, y la capa es el mejor disfraz , los capos , los jefes, la llevan todos, hay capas diferentes es un estudio interesante, mantos babilónicos, manifestados en todos los jefes, hasta el papa lleva una pequeña blanca. Los trans se disfrazan, se transforman y es la obra diabólica, la capa es la expresión de soberbia máxima, pero el hábito no hace al monje, y me gustaría que Dios nos desnude completamente de todo lo que sea falso y que recibamos el verdadero manto de Dios. Jesús viene a llevar nuestros mantos diabólicos. Acan en una batalla, se quedó con un manto babilónico y trajo la muerte sobre toda su tribu.

El primer manto: cubrir el pecado

Lo primero que hizo Dios al echar del paraíso fue sacrificar un cordero y vestirles con la piel, ahí les tapó, cubrió su pecado como el primer pacto, pero eso no liberó de su esclavitud al pecado, no es que fracasara el antiguo pacto, no quiso Dios salvar a nadie por el cumplimiento de la ley, los religiosos se cubren con mantos religiosos con cultospero no son desnudados de eso por su práctica hasta que se revistan de Cristo.

Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió.

Génesis 3:21

Los mantos religiosos y las apariencias

Entonces habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo: En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos. Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen. Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos; y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas, y las salutaciones en las plazas, y que los hombres los llamen: Rabí, Rabí. Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo.

Mateo 23:1-9

Los religiosos ostentan sus mantos y exponen sus filacterias como si cumplieran los mandamientos.

Jacob: del engaño a la transformación

Me recuerdo de Jacob, que se puso el manto velloso para engañar a su padre, y aunque Dios le iba a dar la primogenitura de todas maneras, utilizó medios de engaño, y cuando peleó con Dios éste le dejó cojo sin apariencia para que su hermano no le matara, y le cambió el nombre de engañador a príncipe de Israel, le dio su apellido, el de Jesús, Israel.

Isaías dice que al final nadie se pondrá el manto velloso de profetas para engañar. Porque el manto profético, es el más poderoso y los falsos quieren aparentar ese poderaunque no lo sean, aparentan, se disfrazan.

No llevar dos túnicas

Después llamó a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos. Y les mandó que no llevasen nada para el camino, sino solamente bordón; ni alforja, ni pan, ni dinero en el cinto, sino que calzasen sandalias, y no vistiesen dos túnicas.

Marcos 6:7-9

No llevemos dos túnicas, seamos honestos, sin apariencia ni conveniencia política o religiosa. Jesús nos liberó de todo manto babilónico , antes de ser crucificado fue cubierto como rey con un manto escarlata, era el sacerdote que iba al sacrificio y luego le despojaron del manto, le dejaron desnudo recibiendo todo el vituperio y la vergüenza del condenado, el justo sufriendo el castigo de los pecadores.

Jesús, el hombre despojado

Y salió Jesús, llevando la corona de espinas y el manto de púrpura. Y Pilato les dijo: ¡He aquí el hombre!

Juan 19:5

Manto de púrpura, de los sumos sacerdotes y sacerdotisas, lo llevó sobre si mismo el pecado de los mantos babilónicos.

Jesús llevó nuestras apariencias, falta de sinceridad, mentiras, disfraces, capas y nos ha pasado lo que le sucedió al ciego Bartimeo.

Bartimeo: arrojar la capa

Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate, te llama. Él entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús.

Marcos 6:46-50

Hay que arrojar la capa para recibir la sanidad porque la capa identifica al ciego, era su identidad, pero creyó antes de ser sanado, renunció a lo que le protegía y daba sustento, y recibió la redención de Cristo.

Echar la capa a los pies de cristo

Qué capa tenemos , qué apariencia tienes para taparte, échala de ti. Haz como el burrito y el asna como dice Marcos 11,8, los discípulos echaban las capas a los pies de los burritos, es el sitio para las capas, los pies de los siervos de Dios que llevan a Cristosobre sus lomos.

La armadura de dios: vestidos de justicia

Vistámonos con la armadura de Dios, las armas espirituales, la coraza de justicia, el peto de las joyas de los frutos del Espíritu, seamos hacedores de justicia, justos por la sangre de Cristo, sus armas son espirituales, son la vestimenta de la omnipotencia de Dios para sus soldados. Cuando en lucas 4,18 dice Dios me ha ungido , me ha puesto su capa de unción, manto de alegría , manto para sanar, manto del Santo, no mantos de babilonia ,no falsa alegría, sino mantos de justicia y gozo.

El mejor manto de todos es vestirnos de Cristo,

Edificados en cristo

Efesios 2, Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

Renovados en la mente, renovación es cosa nueva, vistamos de la verdad de Cristo

Revestidos de cristo

Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varónni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.

Gálatas 3:25-29

Hay que desnudarse de uno mismo, negarnos a nosotros mismos, seguirle a la cruz, para revestirnos de Él.

El manto del espíritu santo

Mantos de la omnipotencia de Dios, si Cristo te da ese manto del Espíritu santo podrás decir, todo lo puedo en Cristo que me fortalece, unidos a Él, haz un análisis de conciencia y mira si tienes alguna apariencia que no agrada a Dios, tu tesoro, solo tuyo, y despójate, revístete de Cristo.

Te llama con Eclesiastés 9,8. En todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza.

Teníamos mantos de lepra, vellosos, de apariencia pero aunque nuestros pecados hayan sido gigantes vendrán a ser blancos como la blanca lana y Dios lo hará nuevo, se acaban los mantos religiosos y vienen los mantos de gozo, de paz, de la unción del Santo.

Vísteme, cristo

Dile a Cristo: Vísteme Cristo, reprendo cualquier disfraz, cualquier máscara, tu me has recibido tal como soy, me encontraste lleno de basura, me cubriste con tu manto y cambiaste mi corazón, cómo voy a cambiar tu santo manto por cualquier otro, hoy me despojo de todo, a tus pies, solo a ti la honra y la gloria, haz en mi, tu voluntad.