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Reconstruidos por Su Gracia
Por José Jesús García - Devocional 15 de diciembre 2025.

Devocional de hoy
Reconstruidos por Su Gracia
Qué fácil es destruir un proyecto terminado, romper una amistad, arruinar un negocio, hundir una familia, rápidamente se puede demoler la construcción de una vida entera. Y debemos reconstruir nuestras vidas, volver a construir lo que se ha derribado. Venimos al Señor siendo ruinas, sin ningún valor, y Jesús nos reconstruye completamente, haciendo una nueva construcción, distinta a la casa que era antes.
Del Derrumbe a la Restauración
Tras una destrucción y ruina, nos vienen preguntas como ¿por qué?
Y nadie sabe dar una respuesta sanadora, sino sólo el Señor nos darespuestas milagrosas que restauran y reparan nuestro corazón. El mundo dice ante esas ruinas echas cenizas: no hay solución, pero Jesús es el mejor Reparador de corazones.
Ruinas que se Convierten en Vida
El hombre es un tremendo destructor. Rompemos más que arreglamos. Pero en el Señor, aunque el exterior se desgasta, nuestro interior se renueva cada día.
Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.”
Juan 2: 19
Ese templo se derribó en varias ocasiones y hoy sigue desmantelado. Años se tardaron en construirlo, y en pocos días fue destruido, pero Dios lo puede reconstruir milagrosamente en un tiempo récord.
“Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás? Mas él hablaba del templo de su cuerpo.”
Dios viene a limpiar lo que está sucio para traer su santidad, su justicia y fidelidad.
Y muchos bajan sus brazos porque piensan que ya perdieron su oportunidad, que ya son mayores y no tienen fuerzas para volver a reconstruir, pero los que esperan en el Señor tendrán nuevas fuerzas. Así que el Señor nos dice hoy: clama a mí y yo te responderé.
Volver a construir
Nehemias lloró de saber cómo estaba su amada ciudad Jerusalén, y cómo sus muros estaban derrumbados, pero no se quedó impasible, quieto, indolente. Sino que animó al pueblo y les dijo: levantémonos y edifiquemos, construyamos un muro y contra muro alrededor que nos fortalezca para que los enemigos no puedan entrar en nuestras casas.
Empieza a edificar.
El tiempo no lo cura si no es Dios que nos fortalece y sana. El es el buen Constructor de nuestras vidas.
“Los ladrillos cayeron, pero edificaremos de cantería; cortaron los cabrahígos, pero en su lugar pondremos cedros.”
Isaías 9:10
La casa estaba construida de ladrillos de barro, todavía de materiales de la esclavitud, materiales vulnerables que con un viento se caían. El Señor viene a cambiar ese barro por la cantería, que era una piedra maciza, piedras grandísimas, irrompibles, traídas de la montaña, y esa piedra,,,,,, es Jesús, la Roca Firme. Los cabrahígos son ramitas que a veces están en nuestras casas, materiales débiles, que no soportan ningún peso, con la mínima carga se ahogan, pero son cambiadas por madera de cedro, dura, resistente, fuerte, que soportan grandes cargas.
Edifiquemos nuestras casas, restauremos nuestras vidas, nuestras familias, y que Dios ponga sus materiales en nosotros, sus buenos materiales que son sus frutos espirituales.
El Río de Dios
“Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan.”
Isaías 58: 11
Antes de construir, se buscaba un arrollo, un pozo, un manantial de agua potable. Es lo primero que Dios quiere restaurar, el Río de Aguas vivas que es Jesús cerca de nosotros, y su agua nos renueva y alimenta, nos refresca, nos limpia, nos refrigera y renueva. ¡¡Jesús nos reanima!!
Restauradores de vidas.
“Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar.”
Dios nos llama tras ser restaurados, a ser restauradores de portillos, de vidas arruinadas.
La restauración no solo impacta en un individuo sino en las siguientes generaciones, en las familias, en nuestros hijos, en los que nos ven, los que nos rodean. Qué glorioso que sean restaurados muchos para luego impactar en sus hijos y en los hijos de sus hijos.
Oración
Señor, necesitamos ser edificados y renovados, para despuésser restauradores de vidas dañadas. Por favor, restaura las vidas que están rotas por la maldad y el pecado, porque sólo Tú puedes reconstruirlas. Refréscanos en tu Rio y Fortalécenos en Ti.

