Proseguir hacia la Meta

Por José Jesús García - Devocional 08 de mayo 2026.

Devocional de hoy

Proseguir hacia la Meta

La vida y la misericordia de Dios

Los hebreos cuando celebran y brindan dicen Lahaim!, porque celebran LA VIDA.
Hoy el Señor nos da su misericordia para proseguir hacia la meta. Le damos gracias a Dios por tantas misericordias que ha tenido con nosotros hasta hoy, y por ello le queremos servir.

Levántate y anda

Pero no nos podemos quedar anclados en el pasado, en la nostalgia de las cosas vividas, porque el Señor nos dice: Levántate y anda.
Elías fue usado para mostrar el gran poder De Dios delante de esos falsos profetas de baal, y se cansó, se agotó, pudo tener miedo, y tras esa manifestación tan grande del Señor, se escondió. Nos cansamos, nos agotamos en el camino y debemos renovar nuestras fuerzas. Nos afectan las cosas que suceden, pero cada día es nuevo en el Señor y debemos seguir Adelante.

El ataque del enemigo y el desánimo

Acab y Jezabel se rearmaron con un gran ejército y así el enemigo se junta para atacarnos, robarnos el gozo y el ánimo.

“Viendo, pues, el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida, y vino a Beerseba, que está en Judá, y dejó allí a su criado. Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres.”

1 Reyes 19:3

Permanecer firmes en Dios

El sufrimiento era tal, que deseó morirse por la persecución, opresión y maldad. Las circunstancias pueden hacer que nos desanimemos y bajemos nuestros brazos, pero no podemos dejar de alabar a Dios, porque no dependemos de lo externo sino de nuestra relación con Dios, de saber que Dios está con nosotros. Los cristianos viven tan pegados al muro que les separa del mundo, que a veces caen piedras y les hace daño.

Dependiendo del Señor

Debemos depender de su misericordia, que no somos nosotros el centro sino Él, que estamos en sus manos, hoy nos tiene aquí con un plan precioso para cada uno de nosotros. Nunca digas: estoy desanimado, porque el gozo del Señor es nuestra fortaleza, el aliento del Señor es el que nos hace caminar, dependemos de su oxígeno, por lo tanto, no podemos dejar que entre desánimo, porque eso significa dejarse llevar, dejar de luchar, dejarse morir.

Levántate y come

“Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: Levántate, come.”
A veces nos creemos el centro del universo, y no es así, debemos estar rendidos al Señor y tomar la buena parte de todo lo que viene a nuestras vidas, ser espirituales y comer toda la palabra De Dios, incluso su corrección y su exhortación.

Largo camino resta por andar

Muchos llegan a una meseta y ya no suben más montañas porque piensan que ya han recorrido suficiente, y sin embargo el Señor nos dice: largo camino nos resta por andar:
Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta.”
Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías? Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron.”

La obra de Dios aún no ha terminado

“estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;”

Filipenses 1:6

Podemos decir que ya somos perfectos? Que ya ha terminado el Señor su trabajo en nosotros?
Todavía le queda tanto por moldear, tratar y cambiar en nosotros, perfeccionarnos, corregirnos, podarnos, porque necesitamos estar persuadidos para seguir animados y no anclados, sino caminando hacia adelante.

Aceptar la voluntad de Dios

Cuando David pecó tan gravemente y su hijo enfermó, este clamó y ayunó con cilicio, lloró, gritó, rogó al cielo, pero Dios ya había marcado que la paga del pecado es la muerte y así fue, murió el bebé. Entonces, David, aceptó la perfecta voluntad De Dios, se lavó, se vistió y comió, comió la palabra De Dios, su orden, su disciplina para seguir adelante.

Prosigo a la meta

“No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.”

Filipenses 3:12

La verdadera meta es Cristo

En la vida hay metas preciosas a alcanzar: casarse, tener hijos, tener ministerio, pero no es la meta final, por lo que no podemos estancarnos sino que proseguimos a la meta. No hay pecado que no salga a luz y que impida que nos ayude a seguir adelante por su misericordia, no hay montaña más grande que impida que sigamos caminando hacia la meta que es Jesús.

“Tus ojos miren lo recto, Y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante. Examina la senda de tus pies, Y todos tus caminos sean rectos. No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; Aparta tu pie del mal.”

Proverbios 4:25-27

El peligro de compararnos

Qué nos quita la paz? El mirar a otros, el compararnos, el mirar hacia los lados y dejar de mirar al Señor, el alejarnos De Él, enfriarnos y echarle la culpa a otros, recordando con queja: con todo lo que he hecho, tanto que trabajé…. pero recordemos que no fuimos nosotros sino El en nosotros.

Gozarnos espiritualmente en el Señor

Qué hermoso es disfrutar espiritualmente, gozarnos en el Señor, que Dios nos hable, que nos explique el por qué, que nos enseñe personalmente a cada uno, que nuestros ojos miren lo recto y no lo vano, lo mentiroso, lo superficial, a nosotros mismos con autocompasión porque eso aborrece el Señor. Cuando no nos gozamos en el Señor, buscamos otros caminos de muerte, y la carne no se sacia.

Debemos llegar a la meta, que nuestro final sea Cristo, el supremo galardón, sin desanimarnos, Sin desalentarnos.

Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas.”

Isaías 54:2

Permanecer firmes en tiempos de prueba

En los tiempos de prueba hay que ensanchar la tienda, andar esa milla extra, dar más fruto, más esfuerzo confiando en su provisión, y no cerrar la tienda, no perder la visión, no entrar en rutina, sino hoy, reforcemos nuestras estacas, levantemos nuestras manos, clamemos, gritemos al Señor, extendámonos, pisemos el Jordán para que se abra el mar, las cortinas que son velos que impiden que veamos sean quitadas, que tengamos la visión clara, no veamos borroso sino de forma CLARA, profundicemos en el mar del Señor, experimentemos como Job que dijo: de oídas te había oído y ahora mis ojos te ven, se cayeron las escamas.

“Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; y tu descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades asoladas. No temas, pues no serás confundida; y no te avergüences, porque no serás afrentada, sino que te olvidarás de la vergüenza de tu juventud, y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria.”

Soltar el pasado y reconocer sus bendiciones

Que el Señor nos quite esa memoria natural que nos sirve de tropiezo, tanto para enorgulleceremos o como para avergonzarnos, sino que reconozcamos sus bendiciones.