Perseverar a pesar del Cansancio

Por Miguel Díez - Devocional 06 de junio 2026.

Devocional de hoy

Perseverar a pesar del Cansancio

La tormenta en el lago y la fe en medio de la prueba

En Galilea en el lago de Genesaret, me gusta recordar las tormentas en las que los discípulos tuvieron temor de que se hundiera el barco, una vez vivimos una tormenta en ese lago y pude predicar en medio de la tormenta, orar que los vientos se calmaran, porque lo que quiere el señor es que experimentemos sus milagros, tener la fe de Dios, ser llenos de la autoridad del Señor.

En seguida hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a Betsaida, en la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud. Y después que los hubo despedido, se fue al monte a orar; y al venir la noche, la barca estaba en medio del mar, y él solo en tierra. Y viéndoles remar con gran fatiga, porque el viento les era contrario, cerca de la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andando sobre el mar, y quería adelantárseles. Viéndole ellos andar sobre el mar, pen- 49 saron que era un fantasma, y gritaron; porque todos le veían, y se turbaron. Pero en seguida habló con ellos, y les dijo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis! Y subió a ellos en la barca, y se calmó el viento; y ellos se asombraron en gran manera, y se maravillaban. Porque aún no habían entendido lo de los panes, por cuanto estaban endurecidos sus corazones.

Marcos 6:45-52

Remando contra corriente

Remar es agotador, es uno de los deportes más duros, y sobre todo ir contra corriente, nosotros remamos contra corriente, contra el mundo y contra el enemigo, a veces nos cansamos, pero el Señor quiere renovar nuestras fuerzas, ayudarnos porque la batalla va a ser más dura cada vez, y los discípulos tan atemorizados estaban por la tormenta que creyeron ver un fantasma, pero Jesús les dijo tener ánimo, Yo soy, no temáis…

Nos cansamos, pero caminamos en las fuerzas del Señor, nuestras fuerzas no son ninguna pero en nuestra debilidad se manifiesta la fuerza de Dios.

El cansancio santo del servicio

Bendito el que experimenta el cansancio santo de haber servido a Dios, el que mira atrás porque se cansa y abandona, es que no ha perseverado n la comunión con Dios, en la oración.

La perseverancia que completa la victoria

El rey Josías le llevó a lanzar flechas al cielo, juntos el profeta y el rey, proclamando saeta de salvación de Israel hacia el cielo y luego le hizo tomar el manojo de flechas y le dijo golpea con fuerza la tierra tres veces, pero no tuvo fuerza, solo golpeó tres veces, el profeta le dijo si hubieras golpeado más veces habrías vencido totalmente pero no tuvo la fe y la pasión de completar, de ejecutar la victoria. Primero lanzó la saeta al cielo implorando a Dios, y luego golpeaba la tierra para vencer a los enemigos aquí abajo. Debemos completar el trabajo, perseverar.

El llamado a servir y permanecer fieles

Cuando nos salva Cristo el llamamiento es decirle ¿qué quieres que yo haga? Servirle es el llamado, convertirse en discípulos.

Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.

Mateo 24:11

Muchos han gustado de la benignidad del Señor y no siguen, no honrándole, tal vez pierdan la oportunidad en el momento de la prueba y la dificultad.

Los que perseveran no se enfrían, no dejan que el amor, la comunión, el romance con Cristo.

Calcular el costo del discipulado

Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo: Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar.

Lucas 14:25-30

Algunos habiendo recibido el espíritu y viviendo una vida apasionante en el espíritu de Dios se acaban conformando con la vida religiosa de domingo, no pueden tapar el hueco tan inmenso que deja abandonar el llamamiento, porque los dones y el llamamiento son irrevocables.

El fuego que no se apaga

Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí. Porque cuantas veces hablo, doy voces, grito: Violencia y destrucción; porque la palabra de Jehová me ha sido para afrenta y escarnio cada día. Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude.

Jeremias 20:7-9

Estaba Jeremías cansado de vituperios, castigos, persecuciones y pensó en dejarlo pero el fuego de Dios estaba en su corazón y dijo: Me sedujiste Señor, me has seducido y no pudo dejar, porque ese fuego en su interior seguía ardiendo.

¿Te ha seducido el Señor?

Cansados, pero sin dejar de perseguir

Gedeón 8, 4. Dice el texto, cansado pero sin dejar de perseguir… Si nos cansamos, pero el Señor quiere que nos presentemos como sacrificio diario y llegar cansados a la noche por haber servido al Señor.

Dios fortalece para la batalla

Porque ¿quién es Dios sino sólo Jehová? ¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios? Dios es el que me ciñe de poder, Y quien hace perfecto mi camino; Quien hace mis pies como de ciervas, Y me hace estar firme sobre mis alturas; Quien adiestra mis manos para la batalla, Para entesar con 34 mis brazos el arco de bronce. Me diste asimismo el escudo 35 de tu salvación; Tu diestra me sustentó, Y tu benignidad me ha engrandecido. Ensanchaste mis pasos debajo de mí, Y mis pies no han resbalado. Perseguí a mis enemigos, y los alcancé, Y no volví hasta acabarlos. Los herí de modo que no se levantasen; Cayeron debajo de mis pies. Pues me ceñiste de fuerzas para la pelea;

Salmo 18:31-39

No detenerse hasta terminar la carrera

Repite conmigo, no pares hasta acabar a los enemigos del Señor, remata la batalla, clamamos hasta el final, hasta que el Señor reine y nosotros con Él.

He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe..

2 Timoteo 4-7

Tengamos muy claro, muy nítido nuestro llamado. Terminemos nuestra carrera en victoria, no te entretengas en los devaneos de la vida y del mundo.

Oración

Señor, Libranos de nosotros mismos, de la religión, de los falsos profetas, no nos metas en tentación, guárdanos hasta la meta, si tu me guardas estaré seguro, sin ti nada podemos. Con sinceridad te pedimos que nos auxilies, porque nuestro corazón es engañoso, que no se enfríe el fuego de tu celo santo….