- Devocionales Cuerpo de Cristo
- Posts
- Palabras y Ejemplos para Nuestros Hijos
Palabras y Ejemplos para Nuestros Hijos
Por Lorenzo Chico - Devocional 29 de diciembre 2025.

Devocional de hoy
Palabras y Ejemplos para Nuestros Hijos
La importancia de instruir a los hijos
“Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.”
Proverbios 22:6
Debemos instruir al niño y al joven con palabras y con testimonio. No podemos decir a nuestros hijos “te digo” pero no hacer lo que decimos, porque no sería testimonio. En la iglesia podemos tener una forma de expresarnos, pero en nuestras casas, trabajo y donde estemos, debemos ser ejemplo.
Dejar una herencia espiritual
Debemos dejar nuestra herencia a nuestros hijos, para que tomen el relevo; esa debe ser nuestra mayor preocupación y nuestro mayor trabajo: enseñarles. Jacob, al encontrarse con su hermano Esaú, ve todo lo que su hermano tenía y le dice en Génesis 33:5: “Y alzó sus ojos y vio a las mujeres y los niños, y dijo: ¿Quiénes son estos? Y él respondió: Son los niños que Dios ha dado a tu siervo.” Los hijos son herencia del Señor, y luego hay que pelear por ellos.
Preparar a los hijos para servir a Dios
Como siervos de Dios, queremos que nuestros hijos le conozcan y le sirvan. Nuestro deber como padres es enseñar, como dice en Génesis: “y repetirás a tus hijos.” Hay que repetir las enseñanzas en casa, andando por el camino, al acostarse y al levantarse, ser guía, instruirlos para que cuando sean viejos no se aparten de Dios. Sí, hay que proveer en todas las áreas, pero de manera sabia.
Enseñar a enfrentar obstáculos
Debemos preparar a nuestros hijos para el camino que encontrarán, no eliminar todos los obstáculos, porque necesitan aprender a enfrentar adversidades. Esto debe hacerse con sabiduría.
No provoquemos ira a nuestros hijos, porque eso genera rebeldía. Dejemos que nuestro ejemplo en casa y fuera de casa sea el correcto; esa será la mejor forma de enseñar.
Recordando la fidelidad de Dios
Salmo 78 nos enseña la fidelidad de Dios hacia su pueblo y cómo las generaciones pasadas fueron rebeldes. Este Salmo nos recuerda no olvidar las obras y maravillas de Dios y transmitirlas a nuestros hijos. Salmo 78:1-4 nos exhorta a enseñar y contar las alabanzas de Jehová a la generación venidera, para que pongan su confianza en Dios.
Escucha, pueblo mío, mi ley; Inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca. Abriré mi boca en proverbios; Hablaré cosas escondidas desde tiempos antiguos, Las cuales hemos oído y entendido; Que nuestros padres nos las contaron. No las encubriremos a sus hijos, Contando a la generación venidera las alabanzas de Jehová, Y su potencia, y las maravillas que hizo.
Salmo 78:1-4
Comunicar la verdad de Dios
Cuando dejamos de comunicar la verdad de Dios a nuestros hijos, retenemos la información más poderosa. El salmista revela la verdad de Dios a su familia; para Dios, lo más importante ocurre en la familia. Una familia en la voluntad de Dios puede extender Su reino de manera increíble.
La disciplina según el Señor
Debemos revelar la verdad de Dios a nuestros hijos. Castigos sin enseñanza generan rebeldía. Efesios 6:4 dice: “Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.” Dios nos hace responsables de la condición espiritual de nuestra familia. Es mejor preparar al niño para el camino que preparar el camino para el niño.
No siempre es necesario darles todo; enseñemos a nuestros hijos a depender de la provisión de Dios y confiar en Su voluntad.
Transmitir las maravillas de Dios
Debemos contar a las nuevas generaciones las alabanzas, poder y autoridad de Dios. Mostrar que cuando Dios abre una puerta nadie la puede cerrar y viceversa. Esto debe enseñarse con experiencias reales y fe diaria, para que nuestros hijos vean y vivan las maravillas de Dios.
Vivir con testimonio y obediencia
El objetivo es poner nuestra confianza en Dios, vivir de fe y obedecer Sus mandamientos. Así veremos el poder de Dios en nuestra vida y familia, experimentaremos milagros y nuestros hijos aprenderán por observación y ejemplo.
Seamos hombres y mujeres que inspiren a las nuevas generaciones con palabras y ejemplo. Aunque los tiempos sean difíciles, debemos enseñar que mayor es el que está con nosotros que el que está en el mundo.
Conclusión: El relevo espiritual
Que las nuevas generaciones tomen el relevo. Que podamos ver y decir que todavía hay remanente para el Señor.

