No te das Cuenta de lo que vale hasta que lo Pierdes

Por Marcos Díez - Devocional 10 de mayo 2026.

Devocional de hoy

No te das Cuenta de lo que vale hasta que lo Pierdas

La parábola del hijo pródigo

También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes. No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente. Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle. Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos. Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba. Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse. Y su hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas;y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. El le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano. Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase. Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo. El entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas. Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado.

Lucas 15:11-32

El hijo pródigo y la casa del Padre

El hijo pródigo está siempre pensando que lo hay fuera de la casa de su padre es mejor que lo que hay dentro, y al final le pide la herencia y se va lejos.

Cuando alguien se va de la casa De Dios, el mundo quiere los dones que Dios le dió, mientras estaba en su casa. No hace falta recibir el trato del diablo para que uno valore, pero el hijo pródigo tuvo que llegar a esa situación, hasta que al final vuelve en sí, y recapacita y se da cuenta de lo que dejó en la casa de su padre.

Él se mentaliza para pedirle perdón al padre, se mentaliza para la acción y va a su padre, tenía la conciencia de pecado. El padre no le menosprecia ni le reprocha, sino que hace una gran fiesta!!!! ¡¡En la casa del padre hay gozo y hay alegría!!

El hijo mayor y las promesas de Dios

El hijo mayor estaba con el padre pero no disfrutaba las promesas De Dios,

Todo lo mío es tuyo, Dios espera que nos acerquemos a él para que nuestra fe aumente, para que vivamos sus promesas.

Que no seamos de los que no valoramos, ni de los que no disfrutamos en la casa De Dios de sus promesas.

Permanecer en la libertad de Cristo

Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud. He aquí, yo Pablo os digo que si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo. Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley. De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído. Pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia; porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor. Vosotros corríais bien; ¿quién os estorbó para no obedecer a la verdad? Esta persuasión no procede de aquel que os llama.

Gálatas 5:1-9

No volver al yugo de esclavitud

Pablo dice a los gálatas: ¿Qué os pasó?, ¿Corríais bien la carrera?, pero empezaron a escuchar otras voces.

Volver al yugo de la esclavitud no es el plan de Dios. El señor nos ha llamado a la libertad en Cristo Jesús, que nada nos persuada para alejarnos de Él.

Seamos agradecidos.

Entrad por sus puertas con acción de gracias, Por sus atrios con alabanza; Alabadle, bendecid su nombre.

Salmo 100:4

No olvidar sus beneficios

Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios. El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias; El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias; El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila. Jehová es el que hace justicia Y derecho a todos los que padecen violencia.

Salmo 103:1-6