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Mi Amado Conmigo en el Desierto
Por Sully López de Barra - Devocional 15 de junio 2026.

Devocional de hoy
Mi Amado Conmigo en el Desierto
¿Quién es esta que sube del desierto apoyada sobre el hombro de su amado?”
Cantares 8:5
El desierto: un lugar de prueba y dependencia
Cuando pensamos en el desierto solemos imaginar un lugar seco, difícil y solitario. En la Biblia, el desierto representa esos momentos de prueba, incertidumbre, espera y aparente silencio de Dios. Son tiempos en los que muchas veces sentimos que nuestras fuerzas se terminan y que el camino se hace demasiado largo.
Nunca atravesamos el desierto solos
Sin embargo, Cantares nos muestra una imagen preciosa. La pregunta no es quién está atravesando el desierto, sino quién es la que sale de él apoyada sobre el hombro de su amado. Esto nos enseña una gran verdad: los hijos de Dios nunca atravesamos el desierto solos. En muchas ocasiones, mientras estamos en medio de la prueba, podemos pensar que Dios está lejos o que ha guardado silencio. Quizás oramos y no vemos respuestas inmediatas. Quizás sentimos que nada cambia y que seguimos caminando entre la arena y el calor de las dificultades. Pero aunque nuestros sentimientos nos hagan pensar lo contrario, Dios permanece cerca.
El Dios que sostiene y guía
El Señor nunca abandonó a Israel en el desierto. Durante cuarenta años los sustentó, los protegió y los guió. Tampoco abandonó a Jesús durante los cuarenta días que pasó en el desierto. Y tampoco nos abandona a nosotros en nuestros tiempos de necesidad.
Lecciones que aprendemos en el desierto
Muchas veces es precisamente en el desierto donde aprendemos a conocer mejor al Señor. Allí desaparecen muchas de las cosas en las que antes confiábamos y descubrimos que Él sigue siendo suficiente. En el desierto aprendemos a apoyarnos más en Dios que en nuestras propias fuerzas. Por eso la imagen de Cantares es tan hermosa. La esposa sale del desierto apoyada en su amado. No sale derrotada, destruida ni abandonada. Sale sostenida, acompañada y fortalecida. El desierto no rompió su relación; la hizo más profunda.
Una palabra para quienes atraviesan tiempos difíciles
Quizás hoy estás atravesando una temporada difícil. Tal vez sientes cansancio, incertidumbre o soledad. Recuerda que el Señor camina contigo. Aunque no siempre puedas verlo, Su mano sigue sosteniéndote. Aunque no siempre escuches Su voz, Su presencia sigue acompañándote.
La certeza de Su compañía
Cuando llegue el momento de salir de este proceso, podremos mirar atrás y reconocer que Dios estuvo con nosotros en cada paso del camino. Entonces también se cumplirá en nuestra vida esta hermosa palabra: “¿Quién es esta que sube del desierto apoyada sobre el hombro de su amado?”
Oración
Señor Jesús, gracias porque nunca nos abandonas. Aun en los tiempos más secos, difíciles y silenciosos, Tú permaneces a nuestro lado. Ayúdanos a confiar en Tu presencia cuando no podamos ver con claridad lo que estás haciendo. Enséñanos a apoyarnos en Ti y no en nuestras propias fuerzas. Que cada proceso nos acerque más a Tu corazón y que, al salir del desierto, podamos reconocer que fuiste Tú quien nos sostuvo todo el tiempo. Queremos tener la seguridad de que un día saldremos del desierto recostados sobre el hombro de nuestro Amado, fortalecidos por Tu amor y sostenidos por Tu gracia. Amén.

