Menú Secreto

Por Iñaki Lataillade - Devocional 3 de diciembre 2025.

Devocional de hoy

Menú Secreto

Entre tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí come. Él les dijo: Y tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis. Entonces los discípulos decían unos a otros: ¿Le habrá traído alguien de comer? Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió y acabe su obra.

Juan 4:31-34

La Comida que No Conocían

Cuando Jesús les dijo a sus discípulos que tenía una “comida” que ellos no conocían, seguramente les pareció que el Señor tenía un menú secreto (Jn 4:32). Él percibió su confusión y les explicó que su comida era hacer la voluntad de su Padre y acabar su obra (v. 34).

Más que Pan y Descanso

Jesús no estaba diciendo que la comida, bebida y el descanso no eran importantes. Mas bien, quería que sus discípulos supieran que la vida era más que esas cosas; que el hombre no solo se alimenta de pan.

Él sabía la comida que tenía para comer porque les dijo (yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis), no sé si nosotros a veces sabemos cuál es la comida a comer, porque nos dedicamos a tantas cosas que se nos olvida que Él es el pan de vida, y que como dice Mateo 4:4, no solo de pan vivirá el hombre sino de toda palabra que salga de la boca de Dios.

Manteniendo el Enfoque Correcto

En ocasiones nos desenfocamos debido al trabajo, la necesidad, las estrategias, las técnicas… primero y principalmente su enfoque fue el que debiera ser el nuestro: hacer la voluntad del que me envió.

Agua Viva para los Sedientos

Jesús acababa de hablar con una mujer samaritana sobre un agua viva de la que ella nunca había escuchado, y le reveló que conocía la sed insatisfecha de su vida. Cuando el Señor reveló su identidad, ella salió corriendo a preguntar a sus vecinos: “¿No será este el Cristo?”.

El Secreto Revelado

Lo que solía ser un secreto, ahora puede ofrecerse a todos. Jesús nos invita a confiar en su capacidad de satisfacer las necesidades más profundas de nuestro corazón. Al hacerlo, descubrimos cómo vivir, no solo por nuestros apetitos físicos, sino por el Espíritu de Dios, que satisface nuestra alma.

Satisfacción en la Obediencia

Jesús encontraba satisfacción en hacer la voluntad de Dios incluso cuando el cansancio se apoderaba de su cuerpo.

De hecho, el entender que hacer la voluntad de Dios era lo primero en su vida le hizo plantar batalla al diablo cuando en el desierto Satanás le dijo que convirtiera las piedras en pan; Jesús le responde citando Deuteronomio para enfatizar la importancia de la palabra de Dios como fuente de vida.

La Obra que Debemos Acabar

¿Cuál es la encomienda que Jesús dejó a sus discípulos? ¿Cuál es la obra que Dios nos ha encomendado a sus hijos hasta que su reino se establezca?

Muchos en este tiempo, al igual que entonces sus discípulos, no saben la verdadera obra que como hijos tenemos que hacer. Hay una urgencia espiritual y es la de predicar el evangelio a toda criatura y hacer discípulos a todos los que podamos a nuestro alrededor.

La Insatisfacción Humana

Todos sabemos la insatisfacción que los seres humanos tienen, detrás de las cosas que buscan y que no se podrían enumerar.

Esa es la obra que Dios nos ha encomendado. Seguramente casi todos cantamos una alabanza que dice que “la cosecha está lista, el tiempo ha llegado, la mies está madura”, pero no tantas veces vamos a sembrar o a cosechar la palabra que es la única que da vida.

Dar Comida Espiritual

Por una parte, esa es la comida que tenemos que dar a los que no han conocido a Jesús, y por otra parte, esa es la obra que tenemos que acabar. Cómo no querer que Dios pueda liberar a otros de la misma manera que hizo con nosotros a través de su Espíritu.

Pablo habla sobre esto en Romanos 8:2, exponiendo que la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús nos ha librado de la ley del pecado y de la muerte.

SOLO CRISTO, EL PAN DE VIDA, PUEDE SATISFACER EL HAMBRE ESPIRITUAL DEL MUNDO.