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Meditad sobre vuestros caminos
Por José Jesús García - Devocional 21 de noviembre 2025.

Devocional de hoy
Meditad Sobre Vuestros Caminos
La lluvia de Dios y la necesidad de meditar
Dios manda su lluvia cuando escuchamos su palabra, temprana y tardía lluvia y produce vergeles y huertos fértiles, llenos de frutos sabrosos. Que su lluvia caiga en los corazones hoy.
Sembráis mucho y recogéis poco
Hageo 1:5
Vivimos en un mundo lleno de Insatisfacción, infelicidad, descontento. Pero en Cristo, estemos en abundancia o en escasez, estamos contentos. Pero en este mundo hay falta de tantas cosas materiales, hay tanto descontento, tanto malestar. Por eso, hoy se nos dice: Meditad sobre vuestros caminos.
El llamado de Dios a detenernos
“¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta? Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos. Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos.”
Paremos el acelerado y frenético ritmo del tren, porque vamos demasiado rápido y no sabemos a dónde vamos, y Dios nos dice ¡paraos! meditad, como le ocurrió a Saulo que tras caer del caballo y recibió al Señor, se fue al desierto a buscar al Señor, a recibir su Palabra, su visión, su dirección.
Qué bueno es MEDITAR, detenernos, considerar cómo andamos, ya que este mundo quiere que estemos tan entretenidos, distraídos, tan atareados que pasa la vida rápido y no la aprovechamos en lo que Dios quiere, sin afanes, sin ansiedad.
Muchas veces justificamos el mal detenernos otros para no ver nuestra realidad, nuestra condición, el vacío, pero sí valoramos el nivel espiritual de otros. Qué bueno es parar y meditar por qué hay ansiedad y afán en ti, qué escasea en ti.
Te has parado a meditar el por qué de tu vida, del momento que estás atravesando? Dios quiere darnos CONTENTAMIENTO, plenitud, centrarnos más en la oración, alimentar nuestra alma, tener comunión con el Altísimo, apartarnos para entender más el plan De Dios, en esa meditación Dios te llena y te da su satisfacción, su serenidad. Nos falta ese tiempo de comunión y alimento de nuestro espíritu, para que descienda su lluvia que nos limpia, nos alimenta el alma sedienta y hambrienta.
Subamos al Monte
“Subid al monte, y traed madera, y reedificad la casa; y pondré en ella mi voluntad, y seré glorificado, ha dicho Jehová.”
Significa dejar el mundo atrás y buscar la presencia del Señor, el Lugar Altísimo, dejarlo todo, subir a Su presencia, al Monte Santo, y allí tenemos un encuentro con Dios. Cuántos siervos De Dios tuvieron el encuentro con el Señor en ese monte santo. Allí hay tranquilidad, no hay ruido, entretenimientos mundanos, allí suena el silbo del Espíritu. Pero la gente no quiere salir de la ciudad, del ruido vanal.
Escudriñemos y escuchemos la voz del Maestro
Moisés fue al desierto y no conocía al Dios de sus padres y subió al monte y Dios le habló a través de aquella zarza ardiendo y ahí conoció al Dios verdadero, al Dios de Israel. No busques otro sustento, porque el verdadero sustento es el Señor.
Necesitamos subir más a la montaña para recibir revelación. Moisés necesitaba e indicaciones para guiar a ese pueblo tan grande. Era un hombre espiritual que se apartaba días y semanas con el Altísimo, pero abajo había un pueblo carnal y natural que en pocos días se apartaba en pos de ídolos y falsos dioses y se olvidaban de las maravillas y milagros del Señor.
Traed madera: la provisión de Dios
Dios nos provee, nos completa, nos da cobertura, nos ministra. TRAED MADERA es la provisión De Dios cuando damos el paso de fe de subir a ese monte dejando atrás el mundo como hizo Abraham dispuesto a sacrificar a su hijo en obediencia, qué gran paso de fe…. y entonces….. Dios proveyó el Cordero.
REEDIFICAD LA CASA conforme al plan De Dios para nosotros. No malgastemos nuestras vidas sin cumplir ese plan precioso que Dios quiere para nosotros.
A veces trabajamos tanto y recogemos tan poco….
“Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra.”
Salmo 121
No trabajemos para comer, porque Dios no desampara a los que le buscan y no falta su pan ene la casa de sus siervos.
“No dará tu pie al resbaladero, Ni se dormirá el que te guarda. He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda a Israel.”
Un salmo precioso donde Dios nos promete su guarda y protección si vamos a ese monte, al Monte del Señor, a Su Presencia, y entonces sabemos cuál es el Camino, y el Espíritu Santo nos habla a dónde debemos mirar; esto sucede si alzamos nuestros ojos a los montes, pero no a cualquier monte, sino al Monte del Señor.
La luz que guía al Monte Santo
“Envía tu luz y tu verdad; estas me guiarán; Me conducirán a tu santo monte, Y a tus moradas. Entraré al altar de Dios, Al Dios de mi alegría y de mi gozo; Y te alabaré con arpa, oh Dios, Dios mío.”
Salmo 43:3
El Señor nos da su luz y su verdad que nos guían y nos llevan a su Monte Santo.
Abraham y Lot decidieron separarse y Lot escogió la ciudad, donde parecía que no faltaba nada, donde tendría todas sus necesidades cubiertas, pero Abraham escogió el Monte, lo tenía claro de no alejarse de ese lugar. Las consecuencias vinieron de forma trágica y contundente, las ciudades de Sodoma y Gomorra ardieron en llamas.
Quién te está guiando?
Quién te está guiando, manejando? Todos somos guiados por algo o por alguien, y este mundo va hacia una destrucción segura, pero si es Dios quien te guía, entonces, estarás seguro.
Oración
Oración: Señor, a veces estamos en lugares desérticos, hay insatisfacción, igual no nos damos cuenta que eres Tú que nos paras en el camino para ver hacia dónde vamos. Por favor, abre nuestro entendimiento para ver tu plan, escuchar tu voz, comer tu alimento. Derrama tu lluvia tan necesaria para nuestros corazones sedientos y llénanos de ti para dar fruto a su tiempo. Queremos tener comunión contigo y subir a ese Monte Santo, por eso limpia nuestras manos, purifica nuestro corazón y llénenos de ti por favor.

