Medidas Justas de Pesar

Por José Jesús García - Devocional 02 de abril 2026.

Devocional de hoy

Medidas Justas de Pesar

La importancia de una medida justa

“No tendrás en tu bolsa pesa grande y pesa chica, ni tendrás en tu casa efa grande y efa pequeño. Pesa exacta y justa tendrás; efa cabal y justo tendrás, para que tus días sean prolongados sobre la tierra que Jehová tu Dios te da. Porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que hace esto, y cualquiera que hace injusticia.”

Deutoronomio 25:13

El EFA, es un recipiente de madera, donde se medía el peso del grano, el trigo, la cebada, y era la forma de medir los alimentos a comprar, y había ánforas para medir los líquidos con medidas exactas según la biblia, si echabas demasiado, rebosaba y si echabas menos, se veía escaso.

Qué importante es que la medida con que medimos, sea justa. Siempre miramos más por nuestra familia, nuestros seres queridos, y la medida a veces no es justa: lo ancho para nosotros y lo estrecho para los demás y Dios nos enseña a dar con justicia, no con escasez, porque no podemos ser un fraude, un engaño.
El fraude es cuando se juzga de manera diferente a unos y a otros.

Cuántas veces has ido al mercado y la balanza está trucada, y te venden menos de lo que has pagado. A veces los sentimientos y la carnalidad nos hacen ser más condescendientes con los cercanos que con los que están en la casa del Señor.

Pesa exacta y JUSTA, y no la que tú crees o como tú piensas que es justa, sino esa justicia te la da el Señor, incluso en contra de nuestra voluntad. Tenemos que tener discernimiento de la voluntad De Dios para dar en abundancia con la pesa De Dios y según la necesidad. Somos tendentes a querer que todos tengan por igual, y no somos todos iguales.

A veces nos sentimos medio llenos porque vemos la medida de otros y viene una insatisfacción, nos comparamos y no nos damos cuenta que Dios quiere llenarnos a cada uno a su manera.

Hay muchas medidas que están rajadas, y nunca se llenan esos recipientes.
Dios quiere llenar nuestra medida para vaciarla y darla a otros, para de nuevo ser llenos para otra vez darlo todo.

Efa cabal y balanzas del Señor

Tengamos Efa cabal. Medida justa exacta Dios da.

“Peso y balanzas justas son de Jehová; Obra suya son todas las pesas de la bolsa.”

Proverbios 16:11

El peso es la cantidad, lo que muestra las obras de cada uno. Hay balanzas que no son del Señor, y en el mundo cambian las pesas, antes con 70€ tenías 100 litros y hoy está el gasoil carísimo. Los precios cambian, pero el Señor es el mismo siempre. Si vivimos en los tiempos De Dios, no nos falta y vivimos contentos, completos, llenos aún habiendo a nuestro alrededor escasez y miseria.

A veces tenemos faltas y es porque nuestra balanza la equilibra el mundo, las emociones, la bolsa mundial…… que suben y bajan.

Dependencia del mundo o dependencia de Dios

Pongamos nuestra balanza en la pesa de Cristo.

“Y en toda la tierra de Israel no se hallaba herrero; porque los filisteos habían dicho: Para que los hebreos no hagan espada o lanza. Por lo cual todos los de Israel tenían que descender a los filisteos para afilar cada uno la reja de su arado, su azadón, su hacha o su hoz. Y el precio era un pim por las rejas de arado y por los azadones, y la tercera parte de un siclo por afilar las hachas y por componer las aguijadas. Así aconteció que en el día de la batalla no se halló espada ni lanza en mano de ninguno del pueblo que estaba con Saúl y con Jonatán, excepto Saúl y Jonatán su hijo, que las tenían. Y la guarnición de los filisteos avanzó hasta el paso de Micmas.”

1 Samuel 13:19

Los filisteos tenían amedrentados al pueblo de Israel, y consiguieron que los israelitas dependieran de su provisión de hierro para hacer armas para los guerreros y esto menguó sus fuerzas, ya que en la batalla no había provisión de armas, porque dependían del propio enemigo que les cerraba la puerta de esa provisión, por no depender del Señor.

Y Cuántos se mueven al son de las necesidades de este mundo, y dependen del pago de este mundo. Los filisteos subieron los precios muchísimo para asfixiar a los israelitas para impedir que pudieran trabajar. Y así nos pasa que trabajamos mucho para recoger poco.

Si dependemos de los filisteos, estaremos perdidos, pero tengamos fe para que el mundo no nos amedrente, porque nuestra fuerza es el Señor.

La medida con que damos

“Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.”

Lucas 6:38

Como las cosas están tan justas no damos diezmos, no compartimos, nos lo guardamos con miedo para que no nos falte, y no debe ser así porque nuestra balanza debe ser el Señor que nos lleva a dar y dar con generosidad. Nos vaciamos para dar, se vacían las despensas cada semana y con la medida con que damos, el Señor nos vuelve a dar.

Santa Teresa de Jesús se enfadaba con sus conservas porque guardaban parte de las donaciones de alimentos porque creían que les iba a faltar, y supervisaba esos almacenes que se vaciaran por completo cada día, para confiar en la provisión DIARIA del Dador de la Vida.

Demos conforme lo que nos dice el Señor y el mundo se sorprenderá de nuestra fe.

Un corazón sin engaño

Natanael le dijo: ¿De Nazaret puede salir algo de bueno? Le dijo Felipe: Ven y ve.”

Juan 1:46

El Reino De Dios y SU JUSTICIA, se ha acercado a nosotros.

“Cuando Jesús vio a Natanael que se le acercaba, dijo de él: He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño.”

Que no haya engaño en nosotros, no digamos lo que no hacemos, no exijamos lo que nosotros no cumplimos, porque la iglesia debe estar llena de frutos, árboles plantados junto a corrientes de aguas y su hoja no cae y siempre da fruto.

Jesús vio a un Israelita cansado de la religión, de la hipocresía, de la mentira y falsedad. Este Israelita buscaba la verdad, la honestidad y la pureza. El hombre se va deteriorando, muchos con el tiempo se hacen rácanos y egoístas, pero los que están en el Señor, se van renovando de día en día.

Seamos buenos ecónomos según la medida que Dios ponga en nuestro corazón.
Medida de agradecimiento, de gratitud por cuánto hemos recibido del Padre.

Oración final

Señor, tú eres justo, y cuando das, nos saciamos por tu gran abundancia con que nos bendices. Enséñanos tu justicia, a dar como tú das, a administrar los fondos que nos has dado, porque todo viene de ti, y todo es para ti y por ti. Que tú seas nuestra balanza, nuestra pesa. Que demos frutos espirituales que no vienen por dinero, sino que se dan por estar cerca de Ti.