Me Encontró

Por Iñaki Lataillade - Devocional 12 de diciembre 2025.

Devocional de hoy

Me Encontró

“Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”.

Lucas 19:10

La historia de William Wilberforce

La película Amazing Grace (gracia admirable) se filmó con escenas propias de finales del siglo XVIII. Cuenta la historia de William Wilberforce, un político a quien su fe en Cristo lo llevó a dedicar su dinero y energía a abolir el comercio de esclavos en Inglaterra. En una escena, el mayordomo de Wilberforce lo halla orando y pregunta: “¿Encontró a Dios, Señor?”. Él respondió: “Creo que Él me encontró a mí”.

La humanidad como ovejas descarriadas

La Biblia describe a la humanidad como ovejas descarriadas:

“Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino”.

Isaías 53:6

En este pasaje del “siervo sufriente”, Isaías nos muestra que todos los seres humanos, sin excepción, nos hemos apartado de la voluntad de Dios. Por lo tanto, describe nuestra necesidad de la obra expiatoria del Mesías.

Todos tenemos nuestro propio camino. La tentación constante es condenar tu camino de pecado y justificar mi camino de pecado. Pero cada camino que es nuestro propio camino en lugar del camino del Señor, es un camino pecaminoso y destructivo.

Jesús y Zaqueo: ejemplo de búsqueda divina

Jesús explicó por qué buscó y extendió su amor a un pecador como Zaqueo. Jesús vino precisamente a personas como Zaqueo, al cual nos parecemos mucho. Aunque Zaqueo buscó a Jesús —Lucas 19:3 dice que procuraba ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeño en estatura— resulta que él era el que se había perdido, y Jesús lo buscó.

Zaqueo estaba perdido para sus padres; perdido para los religiosos; perdido para su comunidad; perdido para cualquier amigo que pudiera haber tenido, pero en cierto sentido, no estaba perdido para Dios, nos lo relata Lucas 19:10.

La naturaleza humana y la búsqueda de Dios

Esta condición está tan arraigada en nosotros que el apóstol Pablo afirma en Romanos 3:11:

“No hay quien busque a Dios”

No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios.

Romanos 3:11

Nos engañamos a nosotros mismos al pensar que el hombre, por sí solo, verdaderamente busca a Dios. Si el hombre inicia la búsqueda, entonces no busca al Dios verdadero de la Biblia. Busca su propio Dios a su conveniencia, y el propósito no será servir al Dios de la Biblia, sino que el Dios creado por nosotros nos sirva.

Mal que nos pese, esa es la naturaleza del ser humano. El ser humano puede buscar bendiciones, protección, respuestas, o cualquier otra cosa, pero no busca al Dios verdadero: el Dios de santidad, obediencia, sacrificio y servicio.

Jesús tomó la iniciativa

Por eso vino Jesús. Nosotros jamás le buscaríamos; entonces, Él vino a buscarnos, tal como lo declaró:

“Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”. (Lc 19:10)

Cristo vino a buscarnos, porque si hubiese dependido de nosotros, jamás lo hubiéramos encontrado.

El Señor sigue buscando personas a las que poder encontrar en el mar de este mundo, donde las tormentas están hundiendo en toda clase de desesperación a millones de personas.

Mira, si eres uno al que quieres que el Señor halle, solo tienes que abrirle tu corazón y dejar que Él te lleve a buen puerto.

Recordemos que Él toma la iniciativa

  • Él nos llama

  • Él nos atrae

  • Él es quien nos abre el entendimiento

En resumidas cuentas, Él es quien permite que el ser humano le busque, para:

  • Recibirnos

  • Perdonarnos

  • Restaurarnos

  • Sanarnos

  • Darnos paz

  • Darnos entendimiento

  • Transformarnos

  • Protegernos

  • Guiarnos

  • Darnos esperanza

  • Estar con nosotros siempre

  • Y, por supuesto, salvarnos de la condenación del pecado y de la muerte

Al que te pregunte por Jesús respóndele:
“Lo que sé es que antes era ciego y ahora veo”

ANTES PERDIDO, AHORA HALLADO.¡ETERNAMENTE AGRADECIDO!