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María: Un Modelo de Obediencia
Por Sully López de Barra - Devocional 8 de noviembre 2025.

Devocional de hoy
Maria: Un Modelo de Obediencia
Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor.
Lucas 1:45
El llamado de Dios y la respuesta de María
Cuando el ángel Gabriel se presentó ante María para anunciarle que sería madre del Salvador, ella era apenas una joven con un futuro por delante. Sin embargo, ante aquel mensaje sorprendente, María no dudó, no razonó humanamente, no buscó excusas. Solo preguntó con humildad “¿Cómo será esto?” y, al escuchar la respuesta, su corazón se rindió en obediencia radical: “He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra.”
Fe más allá del entendimiento
María creyó sin entender del todo. Su obediencia no fue fruto del conocimiento, sino de la fe. Aceptó un plan que sobrepasaba su comprensión, una misión que implicaba riesgos, incomprensión y señalamiento. Aun así, obedeció, porque su confianza estaba puesta en Dios, no en las circunstancias.
La obediencia radical
Esa es la obediencia radical: la que no depende de ver, sino de creer; la que se sostiene en la fe y no en la lógica; la que responde “sí, Señor” incluso cuando no sabemos cómo sucederá lo prometido.
Un corazón dispuesto a la voluntad de Dios
María nos enseña que la obediencia nace de un corazón dispuesto. No buscó su conveniencia ni su comodidad, sino que se ofreció a ser instrumento de la voluntad divina. Su actitud nos recuerda que la verdadera fe se demuestra con obediencia.
La palabra “bienaventurada” significa “tres veces dichosa”, y eso fue María: dichosa por creer, dichosa por obedecer y dichosa por ver cumplida la promesa. Así también somos bienaventurados cuando creemos que Dios cumplirá su palabra en nuestras vidas.
Cuando no entendemos lo que Dios hace
Quizás hoy no entiendes lo que Dios está haciendo, o esperas el cumplimiento de una promesa. Tal vez has orado por años por tu familia, por una sanidad o una respuesta que no llega. María también tuvo que esperar, también enfrentó incertidumbre, pero su obediencia la sostuvo, y al final vio nacer el milagro prometido.
Dios honra la obediencia
Dios honra la obediencia. Cada “sí” que le das al Señor abre el camino para que Su propósito se cumpla en ti. Obedecer cuando todo parece confuso es confiar en que Sus planes son perfectos, y que Él nunca defrauda a quien cree.
Oración final
Señor, gracias por el ejemplo de María, una mujer que creyó y obedeció con humildad y fe. Enséñame a tener un corazón dispuesto, capaz de decir “hágase conmigo conforme a tu palabra”, aun cuando no entienda todo lo que estás haciendo. Ayúdame a vivir con obediencia radical, confiando en que lo que Tú has prometido, se cumplirá. Amén.

