Manto de Justicia

Por Miguel Díez - Devocional 23 de diciembre 2025.

Devocional de hoy

Manto de Justicia

Significado de los mantos

Los mantos nos cubren como manifestaciones de autoridad y protección y hay diferentes mantos, 1º el de salvación y 2º el de justicia, amar como Dios nos ama y esa es la manera de hacer justicia amar a Dios y al prójimo.

Relación entre justicia y alegría

Nadie recibe el manto de alegría si no recibe el manto de justicia, las piedras preciosas del pectoral sacerdotal son los frutos del Señor.

Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, Por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros.

Hebreos 1:9

Porque amaste la justicia y la llevas con entusiasmo y pasión, Dios te ungió con oleo de alegría.

Privilegio de servir a Dios

Ser instrumentos suyos para mostrar su divinidad y amor, es el mayor privilegio.
Estamos satisfechos en servir a Dios y no queremos hacer otro trabajo, servir a Dios es el verdadero testimonio de ser hijos de Dios.
Solo a tu Dios adorarás y solo a Él servirás.

Lecciones de obediencia

Un padre tenía dos hijos y a los dos les mandó a trabajar a su viña, ¿cuál fue buen hijo? El que fue a trabajar a su viña.
Muchos dicen Señor, Señor pero no van a servirle, no quieren ser discípulos, solo creyentes.

Contenido y simplicidad

Porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.

1 Timoteo 6:6-10

El mundo ofrece muchas necesidades, pero en realidad no necesitamos más que lo básico, lo necesario. Estemos contentos con eso.

Prioridad del reino de Dios

Buscar primeramente el reino de Dios y su justicia y todas las demás cosas serán añadidas

Mateo 6:33

La única paz viene de no ansiar nada, de estar contentos, satisfechos con lo que tenemos porque no somos lo que tenemos sino lo que Cristo es en nosotros, estar contentos con lo que Dios nos concede, no poseer nada, lo que posees te posee… Todo le pertenece a Dios…, ser poseído por el Espíritu Santo. Solo quiere bien para nosotros. Nos hace participar de lo que es y tiene.

Bendiciones y justicia

Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, Y en sus mandamientos se deleita en gran manera. Su descendencia será poderosa en la tierra; La generación de los rectos será bendita. Bienes y riquezas hay en su casa, Y su justicia permanece para siempre.

Salmo 112:1-3

Estamos contentos de ver las maravillas, milagros que vemos en medio de nosotros porque Él no va a dejar de hacerlas y estaremos siempre alegres.

Mensajeros de buenas noticias

Isaías 52, 7: ¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sion: ¡Tu Dios reina!

Somos de la tribu de los pies hermosos, a los que lava cada día, porque Él quiere que tengamos los pies hermosos, lindos, anunciando el evangelio.
Cómo no amarle?

Manto de salvación y justicia

Tienes el manto de la salvación? Aunque tus pecados sean rojos y vestiduras de harapos, el Señor nos pone el manto de la salvación porque no hay mayor alegría que ser salvado del pecado del mundo y del diablo y luego llevamos el manto de justicia para llevar los nombres de Dios por el mundo para que sepan que Dios solo quiere amar, salvar y muchos reciban la salvación.

Qué quieres, ¿tener un manto de salvación y justicia o de religión que tape el pecado, el egoísmo, la soberbia? Yo quiero vivir el resto de mi vida bien cubierto de los mantos del Espíritu Santo.

Oración

Vísteme de tu santidad, de tus blancas vestiduras, no quiero vivir sin tus mantos, ponme los mantos de alegría y que no te ofenda nunca, siempre vestido de tu santidad, con vestiduras blancas y óleo sobre mi cabeza, aquí estoy, renueva mi consagración, haz en mí tu voluntad, he aquí tu siervo, yo y mi casa queremos servirte y estamos contentos con el salario que nos das, guárdanos de nosotros mismos y del mal.