¡Libertad!

Por Daniel Díez - Devocional 05 de febrero 2026.

Devocional de hoy

Libertad

Libres para pedir perdón
Libres para hacer el bien
Libres no de una prisión pero si de la droga, Del alcohol, de lo que nos ata para depender solo del Señor.
Una enfermedad te impide ir a un lugar, y solo con su palabra podemos ser sanados y libres.
La verdad os hará libres

La verdadera libertad

La verdadera libertad no es simplemente salir de una prisión física. Es mucho más profundo. Es ser libres para pedir perdón, para hacer el bien, para vivir sin cadenas. Es ser libres del pecado, de la droga, del alcohol, del orgullo, del miedo, de todo lo que nos ata y nos impide depender completamente del Señor.

“Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres... Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.”

Juan 8:31-32,36

Jesús no vino a darnos una religión, sino libertad. Libertad para vivir en la verdad. Libertad para caminar con la cabeza en alto. El que permanece en su palabra, el que vive como discípulo, conoce la verdad, y esa verdad transforma. No es una libertad superficial, sino profunda, real, eterna.

Libres para caminar con dignidad

“Y pondré mi morada en medio de vosotros... yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo... rompí las coyundas de vuestro yugo, y os he hecho andar con el rostro erguido.”

Levítico 26:11-13

El esclavo camina cabizbajo. El que vive bajo el yugo del pecado, de la culpa, de la mentira, no puede mirar al cielo. Pero el que ha sido limpiado, el que ha sido liberado, puede andar con el rostro erguido. Dios no solo nos saca de Egipto, también rompe las coyundas, las ataduras, los yugos. Nos hace libres para caminar con dignidad.

Dios rompe todo yugo

“Yo quebraré su yugo de tu cuello... y Jacob volverá, descansará y vivirá tranquilo, y no habrá quien le espante.”

Jeremías 30:8-10

Dios promete romper todo yugo. No solo nos libera, también nos da descanso, tranquilidad, seguridad. No hay temor para el que ha sido libertado por el Señor. No hay opresión que pueda resistir su poder. Él salva, Él restaura, Él levanta.

La libertad trae gozo

“Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion, seremos como los que sueñan... Nuestra boca se llenará de risa... Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; estaremos alegres.”

Salmo 126:1-6

La libertad trae gozo. Cuando el Señor rompe las cadenas, la tristeza se convierte en alabanza. La boca se llena de risa, la lengua de cántico. El que sembró con lágrimas, recogerá con alegría. El que caminó llorando con la semilla, volverá con regocijo, trayendo su cosecha.

Un llamado a vivir en libertad

La tristeza muchas veces nace de la falta de libertad. Cuando echamos en falta algo, cuando hay sed en el alma, cuando hay una atadura que no hemos entregado. Pero el Señor quiere hacernos libres. No para vivir como queramos, sino para vivir como Él quiere. Para servirle con gozo. Para caminar con la frente en alto. Para ser testimonio de su poder.

Oración

Oración: Señor, gracias por la libertad que nos das. No queremos vivir atados, ni esclavizados por el pecado, ni por el pasado. Rompe todo yugo, toda coyunda, toda cadena. Haznos andar con el rostro erguido. Llena nuestra boca de risa, nuestra lengua de alabanza. Que este sea un año de libertad verdadera, de cosecha abundante, de gozo renovado. En el nombre de Jesús, Amén.