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Levantemos Vallado y Pongámonos en la Brecha
Por Lorenzo Chico - Devocional 06 de marzo 2026.

Devocional de hoy
Levantemos Vallado y Pongámonos en la Brecha
Junto a los ríos de Babilonia, allí nos sentábamos y aun llorábamos, acordándonos de Sion”
Salmo 137
Israel estaba cautivo en Babilonia. Habían perdido su tierra, su templo y su libertad. Sentados junto a los ríos, lloraban recordando lo que un día tuvieron. Quizá muchos se preguntaban: ¿cómo hemos llegado hasta aquí? En otro tiempo fueron bendecidos, prosperados y protegidos por Dios, pero ahora vivían en tierra extraña, bajo dominio enemigo.
La raíz del problema espiritual
La respuesta no estaba en la injusticia de Dios, sino en la condición del pueblo. En Ezequiel 22 el Señor muestra la raíz del problema: profetas que hablaban mentira, sacerdotes que profanaban lo santo, príncipes que oprimían y un pueblo que practicaba injusticia. No distinguían entre lo santo y lo profano. La muralla espiritual estaba derribada, y cuando no hay muralla, el enemigo entra sin resistencia.
Un reflejo de nuestra sociedad actual
Lo que ocurrió entonces no es muy diferente a lo que vivimos hoy. El corazón del hombre sigue siendo el mismo. Se justifican abominaciones, se relativiza la verdad y se normaliza el pecado. Lo que antes producía vergüenza ahora se celebra. La sociedad ha desplazado a Dios, y muchas veces la iglesia ha guardado silencio.
Dios busca a alguien que se ponga en la brecha
El Señor declaró:
“Busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra… y no lo hallé”
Ezequiel 22:30
El vallado es una cerca de protección; la brecha es una abertura en el muro. No siempre el derrumbe comienza con algo grande. A veces son pequeñas grietas, “las zorras pequeñas” que echan a perder la viña (Cantares 2:15). Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas, que echan a perder las viñas; Porque nuestras viñas están en cierne.”
Pecados aparentemente insignificantes, descuidos espirituales, concesiones al mundo. Pero cuando no se reparan, se ensanchan y dejan expuesta toda la ciudad.
La responsabilidad de interceder
Ponerse en la brecha significa asumir responsabilidad espiritual. No es señalar culpables, sino interceder. Es clamar por la familia, por la iglesia, por la nación. Es llorar delante de Dios por lo que a otros no les duele. Es pedir misericordia en lugar de juicio.
En la sociedad de hoy los hijos no respetan a los padres, hay injusticias sociales que se hacen cada vez mas y mas para que haya cada vez mas y mas pobreza, esto en mayor o menor medida la tenemos todos, la palabra de Dios cada vez es más rechazada e ignorada porque no se soporta que se denuncien las perversiones y hablamos con personas que son enseñadas así y rechazan la biblia, hemos sacado la palabra de Dios de todas las instituciones públicas y también de los hogares y por eso lo que antes era mal visto, lo que antes era malo, ahora es lo más natural y normal del mundo, la fornicación, el adulterio, se ve como algo natural.
Los que gimen y claman
En Ezequiel 9 se marca a los que gimen y claman por las abominaciones; sobre ellos hay protección. Dios siempre ha buscado intercesores. Personas que no se acomoden a la corriente, que no digan “yo no me meto”, sino que decidan cerrar las grietas y levantar los muros caídos. La palabra dice que lloraron hasta que no les quedaron fuerzas y pudieron ser rescatados todos, porque hubo clamor y llanto, intercesión, lo que el enemigo les había robado les fue devuelto, debemos hacer lo que estos hombres hicieron, en la palabra hay historias de hombres y mujeres que clamaron y se pusieron en la brecha.
La promesa de restauración
Aunque el panorama parezca oscuro, hay esperanza.
Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra. Habitaréis en la tierra que di a vuestros padres, y vosotros me seréis por pueblo, y yo seré a vosotros por Dios. Y os guardaré de todas vuestras inmundicias; y llamaré al trigo, y lo multiplicaré, y no os daré hambre.
En Ezequiel 36 el Señor promete limpiar, dar un corazón nuevo y poner Su Espíritu dentro del pueblo. La restauración comienza cuando alguien se pone en la brecha.
Un llamado para nuestro tiempo
Vivimos en una Babilonia espiritual, pero no estamos llamados a rendirnos ni a adaptarnos. Estamos llamados a mantener la fe, a conservar la santidad y a interceder hasta ver la mano de Dios obrar nuevamente.
Levantemos vallado. Pongámonos en la brecha. Cerremos las grietas antes de que el enemigo avance más. Y creamos que Dios sigue respondiendo cuando encuentra hombres y mujeres dispuestos a interceder.
Oración
Señor pon en nosotros esa carga de orar e interceder por tu pueblo, que el enemigo no entre en nuestras casas, en nuestros hogares, en nuestras iglesias, pon en nosotros un nuevo corazón, un espíritu recto dentro de nosotros para clamarte en favor de los perdidos.

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