Las Moscas Muertas en el Perfume del Perfumista

Por Adolfo Mazariegos - Devocional 16 de agosto 2026.

Devocional de hoy

Las Moscas Muertes en el Perfume del Perfumista

La sabia mansedumbre

¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre.

Santiago 3:13

Necesitamos aprender para caminar en sabia mansedumbre.

Inteligencia y sabiduría son dos conceptos muy diferentes. La inteligencia es una capacidad humana, la sabiduría va más allá de la inteligencia, y para ser sabio debemos recibir la sabiduría que viene de parte de lo alto.

Salomón pide sabiduría

2 Crónicas 1

Y aquella noche apareció Dios a Salomón y le dijo: Pídeme lo que quieras que yo te dé ….

Ante este ofrecimiento de parte de Dios Salomón, reconociendo su necesidad y que se reconocía insuficiente por sí mismo, responde:

10 Dame ahora sabiduría y ciencia, para presentarme delante de este pueblo; porque ¿quién podrá gobernar a este tu pueblo tan grande?

El primer paso para adquirir sabiduría, ser humilde y reconocer nuestra necesidad y falta de ella y pedírsela a Dios.

La sabiduría vale más que la fuerza

También vi esta sabiduría debajo del sol, la cual me parece grande: una pequeña ciudad, y pocos hombres en ella; y viene contra ella un gran rey, y la asedia y levanta contra ella grandes baluartes; y se halla en ella un hombre pobre, sabio, el cual libra a la ciudad con su sabiduría; y nadie se acordaba de aquel hombre pobre. Entonces dije yo: Mejor es la sabiduría que la fuerza, aunque la ciencia del pobre sea menospreciada, y no sean escuchadas sus palabras. Las palabras del sabio escuchadas en quietud, son mejores que el clamor del señor entre los necios. Mejor es la sabiduría que las armas de guerra; pero un pecador destruye mucho bien.

Eclesiastés 9:13-18

Según este texto, no necesariamente sabiduría y riquezas van siempre de la mano, puesto que aquí menciona a un hombre sabio y pobre.

Verdades que enseña este pasaje

Lo contrario de la sabiduría es la necedad.

Aquí nos enseña varias verdades muy reales y profundas:

  • Mejor es la sabiduría que la fuerza. De nada sirve la fuerza, si no hay sabiduría para aplicarla.

  • De nada sirven las riquezas, si no hay sabiduría para administrarlas.

  • Qué bueno escuchar las palabras del sabio en quietud, prestando atención, en reposo y mansedumbre, sin desorden, sin ser parlanchines con altavoz.

  • Mejor es la sabiduría que las armas de guerra, puesto que para vencer cualquier batalla se necesita una estrategia elaborada con sabiduría, para saber utilizar sabiamente las armas y recursos.

El peligro de la necedad

Por el contrario tenemos a un necio, que puede ser una persona inteligente, con un alto IQ, con capacidades, habilidades e inteligencia humanas pero falto de sabiduría. Un necio, al igual que un pecador, destruye mucho bien. El necio es aquel que es dirigido no por la sabiduría, si no por las emociones de su corazón, y no tiene control sobre sus emociones, si no que estas le dominan.

Excelencia de la sabiduría

Salomón continúa en Eclesiastés 10 describiendo la sabiduría.

Las moscas muertas hacen heder y dar mal olor al perfume del perfumista; así una pequeña locura, al que es estimado como sabio y honorable. El corazón del sabio está a su mano derecha, mas el corazón del necio a su mano izquierda. Y aun mientras va el necio por el camino, le falta cordura, y va diciendo a todos que es necio. Si el espíritu del príncipe se exaltare contra ti, no dejes tu lugar; porque la mansedumbre hará cesar grandes ofensas.

Eclesiastés 10:1-4

Una pequeña locura puede echarlo todo a perder

Algo que se ha construido con años de esfuerzo, se puede perder en un instante de locura e insensatez. La necedad del hombre se demuestra en ocasiones en pequeñas cosas, no sólo con grandes errores cometidos, si no en las pequeñas decisiones. Como ese perfume del perfumista, que se echa a perder por una mosca muerta, o una manzana podrida, que llega a contaminar toda una caja de manzanas.

La oración que agradó a Dios

Hagamos hoy la misma oración que hizo Salomón, que agradó dios, y le dio no sólo la sabiduría, si no también acompañada de prosperidad.

Dame ahora sabiduría y ciencia, para presentarme delante de este pueblo; porque ¿quién podrá gobernar a este tu pueblo tan grande?

2 Crónicas 1:10