Las Banderas

Por José Jesús García - Devocional 22 de octubre 2026.

Devocional de hoy

Las Banderas

Una bandera identifica tu nación, tu equipo, tus ideas, y nuestra Bandera es Cristo y es a quién debemos mostrar. Que NO se nos vea a nosotros sino al Señor.

La batalla contra Amalec

Los amalecitas eran enemigos del pueblo de Israel y era el momento de afrontar el conflicto.

Entonces vino Amalec y peleó contra Israel en Refidim. Y dijo Moisés a Josué: Escógenos varones, y sal a pelear contra Amalec; mañana yo estaré sobre la cumbre del collado, y la vara de Dios en mi mano. E hizo Josué como le dijo Moisés, peleando contra Amalec; y Moisés y Aarón y Hur subieron a la cumbre del collado. Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; mas cuando él bajaba su mano, prevalecía Amalec. Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol.

Éxodo 17:8-12

Sostenernos unos a otros

El pueblo de Israel tenía guerra contra un enemigo fuerte, tenían que ganar esa batalla, los enemigos no eran sus hermanos sino los contrarios, y vieron que la bendición venía de la autoridad de Moisés y no dudaron en ayudarle, en sostenerle, en apoyarle y así debemos ayudarnos unos a otros, sostenernos y cubrir nuestras faltas los unos de los otros y cuánto más ayudar a levantar los brazos de los pastores y autoridades.

Jehová-nisi: El Señor es nuestra Bandera

“Y Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada. Y Jehová dijo a Moisés: Escribe esto para memoria en un libro, y di a Josué que raeré del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo. Y Moisés edificó un altar, y llamó su nombre Jehová-nisi; y dijo: Por cuanto la mano de Amalec se levantó contra el trono de Jehová, Jehová tendrá guerra con Amalec de generación en generación.”

Éxodo 17:13-16

Cuánto se ha atacado en estos tiempos la bandera de Israel: una bandera especial con el color blanco que significa pureza y la estrella de David, que no es algo bíblico, porque esa estrella estaba grabada en piedras que trajeron de Babilonia, pero la sellaron en su bandera para nunca olvidarse de qué esclavitud les sacó el Señor. Y así Moisés cuando terminó la batalla en victoria, hizo un estandarte que decía: Jehová Nisi, el Señor nuestra Bandera, y la levantamos bien alta proclamando: sé de dónde vengo, sé a quién pertenezco y no me avergüenzo de ello. Esa bandera una a un pueblo: Bajo una misma bandera caben el rico y el pobre, el joven y el anciano, el de la ciudad y el del pueblo.

Llevar la bandera a las naciones

“Así dijo Jehová el Señor: He aquí, yo tenderé mi mano a las naciones, y a los pueblos levantaré mi bandera; y traerán en brazos a tus hijos, y tus hijas serán traídas en hombros.”

Isaías 49:22

Debemos evangelizar y llevar luz donde hay tinieblas, ir en rescate a los perdidos, llevar bandera a las naciones, no tener contiendas para ver quién tiene la razón, sino llevar la Bandera de la compasión, de la misericordia, del amor De Dios. Pero si dentro del campamento seguimos juzgándonos y cargando prejuicios unos contra otros, ¿cómo vamos a salir con la bandera a rescatar a los que están fuera? Tenemos que unirnos y levantar un solo estandarte: la bandera de Jesús, el Vencedor.

Una bandera que nos identifica como pueblo de Dios

“Has dado a los que te temen bandera Que alcen por causa de la verdad. Selah”

Salmo 60:4

El Señor le da su bandera a los que le temen, esa bandera que es Dios con nosotros, que nos identifica como su pueblo, pero si nos quitan esa bandera cuidado no venga el enemigo a plantar en nuestra tierra su bandera de muerte.

Mostrar la verdad y el carácter de Jesús

Cada uno de nosotros es diferente y único, pero a veces confundimos al mundo cuando cada uno hace las cosas a su manera, y en lugar de luz dejamos engaño y doblez. Estamos llamados a mostrar la verdad: la pureza y el carácter de Jesús, libres de toda amargura, hasta poder decir de corazón: “ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí”.

Levantar la bandera sin avergonzarnos

“Levantad bandera sobre un alto monte; alzad la voz a ellos, alzad la mano, para que entren por puertas de príncipes.”

Isaías 13:2

No nos avergoncemos del evangelio, sino levantemos la bandera sobre un monte alto, en nuestras familias, en nuestros trabajos, en nuestro día a día, y no cambiar la bandera según donde estemos. Seamos esos faros encendidos para que los barcos no se pierdan en la noche y en la tormenta. Que nuestras casas tengan la bandera de casa de refugio, amor, ayuda, oración, que todos sepan que eres alguien con quien se puede contar, alguien que está preparado para ayudar, para consolar, para dar un buen consejo.

Los valientes que portan la bandera

Los que portan las banderas con unos valientes, personas comprometidas, que darían su vida por esa Bandera.

“Yo mandé a mis consagrados, asimismo llamé a mis valientes para mi ira, a los que se alegran con mi gloria.”

Ser banderas de luz para este mundo

Y la obra del Señor está falta de VALIENTES que no tienen miedo, que son constantes, que su luz no mengua, sino que brilla de día y de noche, seamos esas banderas para este mundo tan necesitado.

Estruendo de multitud en los montes, como de mucho pueblo; estruendo de ruido de reinos, de naciones reunidas; Jehová de los ejércitos pasa revista a las tropas para la batalla.”

Somos hijos de Luz, somos portadores de la Bandera de Jesús.