La Voz del Silencio

Por José Jesús García - Devocional 15 de agosto 2026.

Devocional de hoy

La Voz del Silencio

Es necesario el Silencio para escuchar SU VOZ.

Debemos escuchar la voz De Dios

El ruido del mundo y el reposo de Dios

Qué voces escuchamos? VIVIMOS tiempos muy nerviosos, la mayoría vive al borde del desequilibrio, van y vienen corriendo, buscando con desesperación, viven como si mañana se acabara el mundo. Pero Dios nos quiere llevar a Su Reposo, nos quiere enseñar a escuchar Su Voz.

En el jardín del Eden escuchaban la Voz audible del Señor como si hubiese un gran altavoz, pero el pecado trajo sordera al ser humano.

La Palabra que guía y transforma

La Palabra De Dios nos trae dirección, corrección, consejo, ayuda. Hemos sido creados para escuchar la Voz De Dios, pero hay muchos, incluso en la iglesia, que están distraídos y no escuchan su voz. Esa Voz que habla en el silencio.

Hay personas que solo hablan y no escuchan, pero el sabio presta atención y escucha el Mensaje, el sabio quiere crecer y aprender siempre, y por eso le gusta escuchar.

El valor del silencio

Es necesario apartarnos a lugares silenciosos, porque en el ruido del mundo, el bullicio de la ciudad, no nos dejan escuchar. Si hablan dos o tres personas es imposible entender la tertulia, es incluso desagradable.

Apartarse y buscar el Silencio, NO es soledad. De hecho, el Silencio es imprescindible en una sinfonía, en una orquesta, en una composición musical.

Acercarnos a Dios para oír

“Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal. No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras.”

Eclesiastés 5:1

Cuántos hablan y hablan, incluso si no es con la boca es con el pensamiento, pero qué importante es descansar la mente para escuchar, porque Dios desea hablar a sus hijos, a sus corazones, y esa Palabra es medicina, es eficaz y quiere enseñarnos a prestarle atención. Y por eso es necesario buscar lugares de reposo fuera de los afanes, de los quehaceres de este mundo. La oración completa no es solo pedir y hablar, sino escuchar. No es un monólogo sino un diálogo, una conversación con el Omnipotente.

El ejemplo de Jesús

“Pero su fama se extendía más y más; y se reunía mucha gente para oírle, y para que les sanase de sus enfermedades. Mas él se apartaba a lugares desiertos, y oraba.”

Lucas 5:15

Iban a OÍR a Jesús, no a hablarle, sino a OIRLe, porque necesitaban su Palabra, tenían hambre y sed como aquélCenturión que le dijo: sólo con una Palabra tuya y seré sano; Los discípulos dijeron: no hemos pescado nada pero en Tu Palabra echaremos la red. La fe viene por el Oír la Palabra De Dios, y necesitamos escuchar al Señor decirnos: Estoy contigo, nunca te abandonaré, Yo Soy tu Dios que te guardo y protejo!

Él está esperando a que le escuchemos para sanarnos, llenarnos de su gozo, de sus fuerzas, darnos su alimento, su medicina, porque cuando le escuchamos, la tristeza se convierte en gozo, donde había preocupación ahora tras escucharle hablar, hay paz y confianza.

La unción que abre nuestros oídos

Cuando las ovejas en el campo se dislocaban o se perdían, era porque algo les pasaba, algún insecto se le había metido en sus oídos y se volvían locas y no escuchaban al pastor, entonces el pastor les echaba aceite y entraba en sus oídos y desinfectaba y sacaba cualquier suciedad y se destaponaba el oído. Eso era ungir a la oveja. Dejemos que el Señor nos unja con su aceite y destapone nuestros oídos para oír su hermosa voz.

Aprender a esperar en silencio

“Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré.”

Lamentaciones 3:22

Tampoco sabemos ESPERAR, Y Dios quiere bendecirnos en Su Momento Perfecto. Pero debemos aprender a esperar en El, confiar, esperar a escuchar su dirección, y no actuar sin antes saber qué quiere de nosotros.

“Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que le busca. Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová.”

En tiempos malos, cuántos se quejan y se manifiestan…. pero qué bueno es callar para escuchar y no errar. Muchos al no saber esperar se queman, explotan, se desaniman, miran hacia atrás, toman decisiones necias y desesperadas.

Un llamado a escuchar Su Voz

Hoy decide escuchar Su Voz y que Su Palabra sea el aceite que sana tu vida, que limpie tus oídos de toda infección y estorbo. Porque si Dios no nos habla, es en vano todo. Escuchemos incluso cerrando los ojos para prestar aún más atención.

Oración

Señor es un privilegio escuchar tu voz, y tu Voz nos ha llevado a Tu Presencia y allí nos das alimento, nos consuelas, nos reconfortas, nos alientas. Queremos aprender de ti, porque sin tu voz no queremos obrar ni caminar. Llévate el bullicio, la sordera y trae tu unción para ser sanados y escucharte.