La Reconstrucción de las Puertas

Por Javi Jiménez - Devocional 2 de noviembre 2025.

Devocional de hoy

La Reconstrucción de las Puertas

El propósito de la reconstrucción

El libro de Nehemías nos cuenta la crónica de la reconstrucción de una ciudad destruida por los enemigos de Israel. Es un ejemplo de la reconstrucción espiritual y moral que el Señor quiere hacer en nuestras vidas.
El objetivo principal de Nehemías era reedificar los muros, porque era el elemento principal que aportaba a la ciudad identidad y seguridad.
Pero pasamos por alto que tan importantes eran los muros como las puertas, no tiene mucho sentido un muro sin puertas.

Importancia de las puertas y los muros

Y me dijeron: El remanente, los que quedaron de la cautividad, allí en la provincia, están en gran mal, y afrenta, y el muro de Jerusalén derribado, y sus puertas quemadas a fuego.

Nehemías 1:3


Así como los muros son estructuras sólidas y estáticas como la palabra de Dios, las puertas no son rígidas, giran sobre sus bisagras y permiten abrir y cerrar, entrar o salir.

La vida del cristiano, tiene que tener muros, estructuras espirituales sólidas que nos definen como personas, marca el perímetro, da identidad, diferencia entre lo que está dentro y lo que está fuera y protege de invasiones no deseadas.

Podemos decir que, el muro, representa la palabra de Dios, piedras bien alineadas y unidas entre sí, verdades eternas y sólidas.
Pero un muro sin puertas, sería un búnker, no permitiría el contacto con el exterior. Las puertas, por lo tanto, son la manera en que el cristiano tiene que relacionarse con el resto del mundo.

El trabajo de reconstrucción

El capítulo 3 de Nehemías nos relata el reparto del trabajo para la reconstrucción, cada responsable debía de reconstruir un tramo del muro y una puerta.

La Puerta de las Ovejas (v.1)

En el verso 1 Eliazar, con sus hermanos edifica la Puerta de las Ovejas.
Por esa puerta subían las ovejas al templo para ser sacrificadas. Es una puerta que nos habla de Jesús, el sacrificio por excelencia, el Cordero de Dios, la cruz que debe ser amada y abrazada y comprendida.
El cristiano abre la puerta al Cristo crucificado, imitando su ejemplo de entrega y la cierra al instinto de supervivencia carnal que huye del sacrificio.

La Puerta del Pescado (v.3)

En el verso 3, relata que los hijos de Senaa edificaron la Puerta del Pescado.
El evangelio relaciona la pesca con el evangelismo. La puerta del pescado tiene que estar abierta para ganar almas, el único acceso con el mundo debe de ser para presentar el mensaje de salvación.
Esa puerta se cierra para que no entren filosofías mundanas y falsos hermanos.

La Puerta Vieja (v.6)

En el verso 6, Joiada restaura la Puerta Vieja.
Lo viejo es lo del pasado, en el pasado hay cosas buenas y cosas malas.
Importamos del pasado la experiencia y la sabiduría acumulada por años de servicio a Dios y los buenos recuerdos de una vida consagrada al Señor.
Para todo esto la puerta debe de estar abierta, pero cerrada para la nostalgia y un pasado que paraliza y deprime por heridas mal curadas que producen amargura.

La Puerta del Valle (v.13)

En el verso 13, la Puerta del Valle es restaurada por Hanun.
Todo cristiano asume que en la vida habrá valles, tiempos de prueba y dificultad, y lo lleva en su agenda.
Cuando llega el conflicto, se abre la puerta para enfrentarlo con el coraje y valentía que el Señor pone en los corazones.
Pero de la misma forma que se abre para encarar los problemas y persecuciones, se cierra a la cobardía, deslealtad y la traición.

La Puerta del Muladar (v.14)

En el verso 14 Malaquías reedificó la Puerta del Muladar.
El muladar era el estercolero, el basurero donde se retiraba toda la inmundicia.
El cristiano en continuo contacto con el mundo acumula cargas inútiles y potencialmente contaminantes importadas del exterior, pesos que asedian el alma e impiden la carrera.
Se abre la puerta del muladar para vaciar y se cierra, pues del basurero no hay nada que recuperar.

La Puerta de la Fuente (v.15)

El verso 15 nos cuenta que Salum restauró la Puerta de la Fuente.
La fuente nos habla de la gracia. Todo cristiano es deficitario respecto a los parámetros divinos.
Solo su Gracia suple ese déficit, aporta todo lo que al cristiano le falta: perdón, fuerzas, salud y provisión, todo es por gracia.
El cristiano bebe de esa fuente inagotable que calma la sed.
Abre cada día esa puerta, y la cierra al orgullo de los méritos propios, a la soberbia de la autosuficiencia que conduce al fracaso y a la hipocresía.

La Puerta de las Aguas (v.26)

El verso 26, los sirvientes del templo fueron los encargados de reedificar hasta la Puerta de las Aguas.
El agua además de beber sirve para lavarse y bañarse para mantenerse limpio.
Son las aguas de la palabra de Dios que limpia, “ya sois limpios por la palabra que os he hablado”, como dijo Jesús.
Todo cristiano tiene que asearse habitualmente del polvo del camino: “si no te lavo los pies no tienes parte conmigo”, dijo el Señor.
Abre su puerta para lavarse y la cierra a la influencia mundana que ensucia por la vía de los sentidos el templo del Espíritu que es el cuerpo.

La Puerta de los Caballos (v.28)

El verso 28 le toca la Puerta de los Caballos.
Esto nos habla de la fuerza y el trabajo.
El cristiano tiene que desarrollar tareas, trabajos y ministerios. Estos requieren tiempo y esfuerzo, todo cristiano debe de tener un cometido en la iglesia.
El servicio lo enseñó Jesús, a los pies de los discípulos.
La puerta del servicio abierta de par en par y se cierra a la flojera y haraganería espiritual.

La Puerta Oriental (v.29)

El verso 29 nos revela la Puerta Oriental.
El oriente, por donde sale el sol, es la actitud y disponibilidad del cristiano en buscar su relación con Dios por medio de la oración y la adoración.
Se abre cada mañana esa puerta para que el Señor hable e inspire al hombre de Dios y tome las riendas de su mente y corazón.
Se cierra a distracciones infructuosas que este mundo ofrece para que el cristiano no busque a Dios.

La Puerta del Juicio (v.31)

Y por último, verso 31, aparece la Puerta del Juicio.
Esta puerta se refiere a la madurez del hombre espiritual que juzga todas las cosas.
El cristiano que tiene la mente de Cristo y ya no piensa como un niño carnal afectado por sus pasiones.
Un hombre estable a la estatura de Cristo, no llevado por los vientos de la inconstancia, decidido y convencido y nada fluctuante.
La puerta abierta al crecimiento espiritual pero cerrada al infantilismo crónico.

Conclusión: Las puertas eternas

Alzad oh puertas vuestras cabezas,
Y alzaos vosotras puertas eternas
Y entrará el Rey de Gloria
¿Quién es este Rey de Gloria?
Jehová fuerte y valiente, Jehová el poderoso fuerte en batalla.

Salmo 24:7-8

Jesús, la Puerta

De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ese es ladrón y salteador.  Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. A este abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca.

Juan 10:1-3

La invitación final

He aquí yo estoy a la puerta y llamo;
Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él, y él conmigo.

Apocalipsis 3:20

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