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La Paz de Dios que Sobrepasa Todo Entendimiento
Por Aitor Azcarreta - Devocional 18 de diciembre 2025.

Devocional de hoy
La Paz De Dios que Sobrepasa Todo Entendimiento
Vivimos en una generación marcada por la ansiedad. Nunca antes habíamos tenido tantos avances tecnológicos y tantas comodidades, y sin embargo, nunca antes habíamos visto niveles tan altos de preocupación, temor e inseguridad. Las noticias constantes sobre guerras, crisis económicas, enfermedades y un futuro incierto llenan la mente y el corazón de muchas personas. Incluso los hijos de Dios no estamos exentos de sentir ansiedad. En este contexto, el apóstol Pablo escribe una de las declaraciones más poderosas del Nuevo Testamento. Lo hace no desde un lugar de comodidad, sino desde una prisión. Encadenado y limitado físicamente, Pablo declara que es posible vivir con la paz de Dios aun cuando todo alrededor parece estar fuera de control. Él no minimiza el sufrimiento, sino que nos enseña el camino hacia una paz sobrenatural: una vida centrada en la oración, la gratitud y la confianza absoluta en Dios.
El Afán Roba la Paz de Dios
Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
Filipenses 4:6
“Por nada estéis afanosos...” (Filipenses 4:6) La ansiedad es uno de los ataques más comunes contra la vida espiritual. Se infiltra silenciosamente en los pensamientos hasta dominar las emociones y decisiones. El afán desgasta la mente, agota el alma y roba el gozo que Dios desea que vivamos. Cuando Pablo dice que no estemos afanosos, no niega la realidad de los problemas. Nos recuerda que no debemos vivir controlados por ellos. El afán aparece cuando intentamos cargar solos lo que Dios nunca nos pidió llevar sin Él. Además, la ansiedad puede llevarnos a tomar decisiones basadas en el miedo y no en la fe, haciéndonos perder de vista la soberanía de Dios.
La Oración Abre la Puerta a la Paz de Dios
“Sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias...” (Filipenses 4:6) Pablo nos enseña que cada preocupación debe convertirse en una oración. La oración es más que pedir; es comunión con Dios. Cuando llevamos nuestras cargas al Señor, reconocemos nuestra dependencia de Él. La gratitud es fundamental en este proceso. Agradecer nos ayuda a recordar la fidelidad pasada de Dios y fortalece nuestra fe para confiar en Él en el presente. Orar con gratitud no niega el dolor, pero afirma que Dios es mayor que cualquier circunstancia.
La Paz de Dios no es Lógica, pero es Real
Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
Filipenses 4:7
“Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento...” (Filipenses 4:7) La paz de Dios no depende de las circunstancias. Es una paz sobrenatural que no puede explicarse humanamente. Mientras el mundo ofrece paz cuando todo está bien, Dios ofrece paz aun cuando todo parece estar mal. Jesús afirmó esta verdad cuando dijo: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da” (Juan 14:27). Esta paz es real porque proviene de la presencia constante de Dios en nuestra vida.
Dios Protege Tus Pensamientos con Su Paz
Subtítulo: La paz como guardián del corazón y la mente “...guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” (Filipenses 4:7) La paz de Dios actúa como un guardián espiritual. Protege el corazón de la desesperanza y la mente de pensamientos de temor y duda. La ansiedad ataca la mente, pero la paz de Dios la cubre con seguridad sobrenatural.
Vivir en la Paz de Dios es una Decisión Diaria
La paz de Dios no es una experiencia momentánea, sino un estilo de vida. Cada día enfrentamos preocupaciones, pero cada día podemos decidir llevarlas a Dios. Podemos elegir confiar, agradecer y descansar en Sus promesas.
Conclusión
Filipenses 4:6-7 no promete una vida sin problemas, pero sí nos asegura acceso a algo mucho más poderoso: la paz de Dios. Una paz que guarda el corazón, protege la mente y sostiene el alma en medio de cualquier circunstancia. Hoy puedes decidir rendir tu ansiedad al Señor y permitir que Su paz gobierne tu vida.

