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La Palabra De Dios como Medicina para Nuestras Vidas
Por Marcos Díez - Devocional 12 de octubre 2026.

Devocional de hoy
La Palabra De Dios como Medicina para Nuestras Vidas
Alimento y medicina es la palabra de DIOS a nuestras vidas.
El médico te da un diagnóstico y la medicina adecuada para que la enfermedad no avance.
No podemos menospreciar la palabra De Dios para nuestra vida.
Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia
2 Timoteo 3:16
Toda la palabra es útil para nuestras vidas.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos.
Proverbios 3:7-8
El gozo como señal de nuestra salud espiritual
Espiritualmente una de las señales que nos advierten de que nuestra vida esta baja es la falta de gozo. El Señor es el carburante para nuestras vidas. Si enfermas espiritualmente empiezas a buscar en otras fuentes.
Estar siempre gozosos.
Estar atentos a la palabra de Dios
Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones.
Proverbios 4:20
Jeremías: un profeta que predicaba a los que no querían escuchar
El rey Sedequías envió y le sacó; y le preguntó el rey secretamente en su casa, y dijo: ¿Hay palabra de Jehová? Y Jeremías dijo: Hay. Y dijo más: En mano del rey de Babilonia serás entregado.
Jeremías 37:17
Jeremías un profeta que tenía un ministerio difícil, tenía que predicar a los que no querían ser predicados. Solo algunos, unos pocos le escucharon.
Sedequías: querer la palabra de Dios sin perder el estatus
Está el rey Sedequias que iba a ser entregado en manos del rey de Babilonia porque estaba apartado De Dios. Quería ahogar la palabra De Dios, incluso físicamente quisieron ahogar a Jeremías metiéndole en una cisterna. Quería la palabra del Señor pero no quería perder su estatus.
Después envió el rey Sedequías, e hizo traer al profeta Jeremías a su presencia, en la tercera entrada de la casa de Jehová. Y dijo el rey a Jeremías: Te haré una pregunta; no me encubras ninguna cosa. Y Jeremías dijo a Sedequías: Si te lo declarare, ¿no es verdad que me matarás? y si te diere consejo, no me escucharás. Y juró el rey Sedequías en secreto a Jeremías, diciendo: Vive Jehová que nos hizo esta alma, que no te mataré, ni te entregaré en mano de estos varones que buscan tu vida. Entonces dijo Jeremías a Sedequías: Así ha dicho Jehová Dios de los ejércitos, Dios de Israel: Si te entregas en seguida a los príncipes del rey de Babilonia, tu alma vivirá, y esta ciudad no será puesta a fuego, y vivirás tú y tu casa.
Jeremías 38:14-17
Sedequias no tuvo la valentía para enfrentarse a sus hombres, y no hizo caso a la palabra
Endurecerse ante la corrección: quedarse sin medicina
El hombre que reprendido endurece la cerviz, De repente será quebrantado, y no habrá para él medicina. Proverbios 29:1
El rey Sedequias fue llevado cautivo, le quitaron los ojos, perdió todos sus hijos. Porque se empeñó en ir en contra de los caminos del Señor. Prefiero la honra de los hombres y perdió la vista, se quedó ciego.
La palabra De Dios viene a nuestras vidas y tenemos que abrazarla.
Pedir la palabra de Dios y estar dispuestos a obedecerla
Vinieron todos los oficiales de la gente de guerra, y Johanán hijo de Carea, Jezanías hijo de Osaías, y todo el pueblo desde el menor hasta el mayor, y dijeron al profeta Jeremías: Acepta ahora nuestro ruego delante de ti, y ruega por nosotros a Jehová tu Dios por todo este resto (pues de muchos hemos quedado unos pocos, como nos ven tus ojos), para que Jehová tu Dios nos enseñe el camino por donde vayamos, y lo que hemos de hacer. Y el profeta Jeremías les dijo: He oído. He aquí que voy a orar a Jehová vuestro Dios, como habéis dicho, y todo lo que Jehová os respondiere, os enseñaré; no os reservaré palabra. Y ellos dijeron a Jeremías: Jehová sea entre nosotros testigo de la verdad y de la lealtad, si no hiciéremos conforme a todo aquello para lo cual Jehová tu Dios te enviare a nosotros. Sea bueno, sea malo, a la voz de Jehová nuestro Dios al cual te enviamos, obedeceremos, para que obedeciendo a la voz de Jehová nuestro Dios nos vaya bien. Aconteció que al cabo de diez días vino palabra de Jehová a Jeremías.
Jeremías 42:1-7
Rechazar la palabra de Dios tiene consecuencias
Jehová habló sobre vosotros, oh remanente de Judá: No vayáis a Egipto; sabed ciertamente que os lo aviso hoy. ¿Por qué hicisteis errar vuestras almas? Pues vosotros me enviasteis a Jehová vuestro Dios, diciendo: Ora por nosotros a Jehová nuestro Dios, y haznos saber todas las cosas que Jehová nuestro Dios dijere, y lo haremos. Y os lo he declarado hoy, y no habéis obedecido a la voz de Jehová vuestro Dios, ni a todas las cosas por las cuales me envió a vosotros. Ahora, pues, sabed de cierto que a espada, de hambre y de pestilencia moriréis en el lugar donde deseasteis entrar para morar allí.
Jeremías 42:19-22
Había quedado un remanente que buscaba la voz De Dios, pero ellos ya habían tomado la decisión y no recibieron la palabra.
La palabra de Dios hay que masticarla y escudriñarla
La palabra De Dios es para masticarla toda ella, la tenemos que escudriñar.
Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos.
Jeremías 15:16
Dios quiere que busquemos la Palabra con ahínco, la palabra De Dios es una gema preciosa, tienes que buscarlas, tienes que anhelar la palabra De Dios. Luego la palabra es alegría y gozo a nuestro corazón. Cuando recibimos la palabra De Dios los nombresDe Dios se cumplen en tu vida.
Buscar a Dios con necesidad y anhelo
El señor nos vuelve a recordar que le busquemos con necesidad.
Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios? Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, Mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios?
Salmo 42:1-3
Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, En tierra seca y árida donde no hay aguas
Salmo 63:1

