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La Espada del Espíritu
Por Benito Chicharro - Devocional 21 de abril 2026.

Devocional de hoy
La Espada del Espíritu
La palabra es la Espada del Espíritu, que va a defendernos y atacar para la guerra.
La Palabra limpia y guía la vida
El Salmo 119:9 dice “¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.”, a los jóvenes les conviene guardar la palabra de Dios porque así se pueden mantener en orden, serán jóvenes que viven conforme a los valores y principios del reino de Dios, jóvenes que irradian la gloria de Dios, cartas escritas que testifican y dan testimonio del poder de Dios.
Ser hacedores y no solo oidores
La palabra de Dios dice que debemos ser hacedores y no tan solo oidores olvidadizos, que cuando escuchemos la palabra de Dios haya poder para enfrentarnos a lo que está afuera, sino seremos almas débiles y muy vulnerables ante los ataques del dios de este siglo, y no vamos a poder resistir el dia malo, ni vamos a poder resistir al diablo para que huya de nosotros, no vamos a poder tener autoridad ni poder.
Jesús venció con la Palabra
Cuando Jesús fue tentado por el diablo, siempre dijo “escrito está”, él venció la tentación con la palabra, resistió al diablo con la palabra y la palabra que tiene poder, hizo que el diablo confrontado por ella huyera.
La Palabra como espejo y brújula espiritual
La palabra de Dios es el espejo en el que tenemos que mirarnos, la palabra de Dios es la que nos va a revelar formas de conducta, comportamientos, es la que va a marcar la dirección de nuestras vidas, va a ser la brújula de nuestra vida espiritual para que no vivamos desorientados, sin rumbo y perdidos.
Oír y hacer la Palabra
En una ocasión Jesús compartiendo la palabra venían multitudes a escucharle porque predicaba como quien tiene autoridad y vinieron también sus hermanos y su madre y no pudieron llegar hasta Jesús a causa de la multitud y alguien dijo a Jesús “mira tu madre y tus hermanos están fuera”, y él les respondió como dice en Lucas 8:21 “Él entonces respondiendo, les dijo: Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios, y la hacen.” El Señor mismo da la pauta para poder tener autoridad, los que oyen Su palabra y la hacen, no hay otra forma.
La fe debe ir acompañada de obras
Cuando nos convertimos al Señor ya no somos incrédulos, ya tenemos fe, pero no podemos quedarnos allí, porque la fe sin obras es muerta, de la misma forma oir la palabra sin ponerla por obra, es como agua pasada que no mueve molino, así que la fe tiene que tener obras y escuchar la palabra de Dios tiene que llevarnos a la obediencia de esa palabra, sino no nos sirve de nada.
Aceptar toda la Palabra
¿Estamos dispuestos a escuchar y hacer lo que dice la palabra? Sino estamos perdiendo el tiempo, muchas veces la palabra de Dios viene a confrontarnos las malas actitudes para que la corrijamos, la palabra dice que estemos a bien con los hermanos, que no tengamos conflictos, porque Él nos ha llamado a paz, dice que no podemos tener cuentas pendientes con nadie, esa palabra a veces la rechazamos, pero ninguna palabra puede ser desechada, hay que comérsela toda, aunque amague el vientre, la palabra a veces no tiene buen sabor a nuestro juicio.
Comer la Palabra produce gozo
En Jeremías 15:16 dijo el profeta “Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos.” Qué produjo el haber comido la palabra de Dios, gozo y alegría, la palabra de Dios no es ni indigesta ni tiene mal sabor, pero depende de con qué espíritu recibimos la palabra y la rechazamos, pero Jeremías decía que comió las palabra, que fueron halladas porque las buscó. Cuando tengamos algún problema no vayamos a consejeros, tengamos cuidado con qué consejeros buscamos, porque la palabra de Dios tiene la facultad y el poder suficiente para sacarnos del pozo de la desesperación, del lugar más sombrío, del lugar más peligroso, tiene poder, por eso debemos ir a la palabra de Dios.
Oración
Oración: Señor, Tú eres nuestro Consejero, queremos ir a Ti, a Tu Palabra para recibir sabiduría y buena dirección.

