La Codicia

Por José Jesús García - Devocional 7 de noviembre 2025.

Devocional de hoy

La Codicia

La naturaleza de la codicia

La codicia es una condición del corazón humano: desear más de lo que nos corresponde. Desde el principio, Adán y Eva lo tenían todo, pero desearon lo prohibido. Así también hoy, el hombre busca riquezas, poder, reconocimiento, sin contentarse con lo que Dios le ha dado.

“No codiciarás la casa de tu prójimo... ni cosa alguna de tu prójimo.”

Éxodo 20:17

El peligro del deseo ajeno

Codiciar es desear lo ajeno, es una insatisfacción constante. Pero quien tiene al Señor, tiene contentamiento.

“Gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento.”

1 Timoteo 6:6

El ejemplo del rey Acab

1 Reyes 21
El rey Acab, teniendo todo, codició la viña de Nabot. Al no obtenerla, se llenó de tristeza y enojo. Jezabel, su esposa, tramó un plan de mentira y asesinato para conseguirla. La codicia llevó a la injusticia, al engaño, a la violencia.

La codicia roba la paz

Proverbios 15:15-17 “Todos los días del afligido son difíciles; mas el de corazón contento tiene un banquete continuo... Mejor es lo poco con el temor de Jehová, que el gran tesoro donde hay turbación.”

La codicia roba la paz. Nos hace patalear como niños malcriados. Pero el justo da, y no retiene.

“Hay quien todo el día codicia; pero el justo da, y no detiene su mano.”

Proverbios 21:26

El llamado a la generosidad

Dios nos llama a ser generosos, a dar con alegría, a servir más, a mirar menos lo que tienen otros y más lo que podemos ofrecer.

“No codiciarás plata ni oro de ellas... pues es abominación a Jehová tu Dios.”

Deuteronomio 7:25

No debemos guardar los “botines del mundo” si Dios no los aprueba. Si Él dice que los destruyamos, debemos obedecer. No todo lo que brilla es bendición.

El verdadero contentamiento

“No os afanéis por vuestra vida... Mirad las aves del cielo... Considerad los lirios del campo... ni aun Salomón se vistió como uno de ellos.”

Mateo 6:25-29

Dios cuida de su creación. ¿Cuánto más de nosotros? No nos afanemos por lo material. No codiciemos lo que no tenemos. Seamos agradecidos, humildes, y deseemos solo su voluntad.

Oración final

Señor, líbranos de la codicia. Enséñanos a estar contentos con lo que nos das. Que no deseemos lo ajeno, ni busquemos atajos para obtener lo que no nos corresponde. Danos un corazón generoso, agradecido, lleno de paz. Que tu voluntad sea nuestro mayor deseo. Amén.Más Predicaciones de José Jesús García