- Devocionales Cuerpo de Cristo
- Posts
- La Amistad que Edifica el Cuerpo de Cristo
La Amistad que Edifica el Cuerpo de Cristo
Por Miguel Díez - Devocional 28 de marzo 2026.

Devocional de hoy
La Amistad que Edifica el Cuerpo de Cristo
Capacitados para ayudarnos unos a otros
Todos los seres humanos hemos sido capacitados para lograr superar las diferentes situaciones difíciles, compensando las deficiencias, debilidades, así, si el Cuerpo de Cristo pierde un miembro, el resto lucha para suplir esa carencia, el Espíritu Santo da un esfuerzo compensatorio y eso hace que cumplamos el ministerio de los ayudadores, lo pone junto a los apóstoles, pastores etc.
Hasta tal punto debemos ser ayudadores que debemos sacrificar en favor del que necesita.
Ayudar y rescatar al hermano
Si vieres extraviado el buey de tu hermano, o su cordero, no le negarás tu ayuda; lo volverás a tu hermano.
Deuteronomio 22:1
Rescatemos las ovejas perdidas y los ministros perdidos. Hay más gozo en el cielo cuando un pecador se arrepintiere que cuando entran 100 justos.
Hay una carencia en nuestro corazón y es que no luchamos por la salvación de las almas, y la persecución de la oveja perdida.
El amor incluso hacia el enemigo
Ayudadores de los hermanos e incluso de los enemigos, el nivel máximo del amor de Cristo.
Si encontrares el buey de tu enemigo o su asno extraviado, vuelve a llevárselo. Si vieres el asno del que te aborrece caído debajo de su carga, ¿le dejarás sin ayuda? Antes bien le ayudarás a levantarlo.
Éxodo 23:4-5
El amor de Dios es glorioso, sublime, esa es su naturaleza.
Todo el bien que te venga a la mano hazlo, si tu enemigo tiene hambre dale de comer y si tiene sed dale de beber, ascuas amontonas sobre la cabeza… la conciencia despierta con ese fuego y vencemos con el bien el mal.
Edificándonos juntos
Estamos edificando juntos, codo a codo, hombro a hombro. Edificando casas en las que habite el Espíritu Santo, es tan maravilloso que no hay mayor milagro que la salvación del alma y luego velar unos por otros, ayudarnos unos a otros.
Confianza en la ayuda de Dios
Y puso capitanes de guerra sobre el pueblo, y los hizo reunir en la plaza de la puerta de la ciudad, y habló al corazón de ellos, diciendo: Esforzaos y animaos; no temáis, ni tengáis miedo del rey de Asiria, ni de toda la multitud que con él viene; porque más hay con nosotros que con él. Con él está el brazo de carne, mas con nosotros está Jehová nuestro Dios para ayudarnos y pelear nuestras batallas. Y el pueblo tuvo confianza en las palabras de Ezequías rey de Judá.
2 Crónicas 32:6-8
Son más los que están con nosotros que los que están contra nosotros. No luchamos contra carne y sangre sino contra huestes espirituales de maldad.
Unidad en la batalla espiritual
En las guerras espirituales debemos ser como Josué que se propuso no retroceder.
Josué 1, Entonces respondieron a Josué, diciendo: Nosotros haremos todas las cosas que nos has mandado, e iremos adondequiera que nos mandes. De la manera que obedecimos a Moisés en todas las cosas, así te obedeceremos a ti; solamente que Jehová tu Dios esté contigo, como estuvo con Moisés.
Ayuda mutua y victoria conjunta
Viendo, pues, Joab que se le presentaba la batalla de frente y a la retaguardia, entresacó de todos los escogidos de Israel, y se puso en orden de batalla contra los sirios. Entregó luego el resto del ejército en mano de Abisai su hermano, y lo alineó para encontrar a los amonitas. Y dijo: Si los sirios pudieren más que yo, tú me ayudarás; y si los hijos de Amón pudieren más que tú, yo te daré ayuda. Esfuérzate, y esforcémonos por nuestro pueblo, y por las ciudades de nuestro Dios; y haga Jehová lo que bien le pareciere. Y se acercó Joab, y el pueblo que con él estaba, para pelear contra los sirios; mas ellos huyeron delante de él. Entonces los hijos de Amón, viendo que los sirios habían huido, huyeron también ellos delante de Abisai, y se refugiaron en la ciudad.
2 Samuel 10:9-12
En esta decisión conjunta de luchar codo a codo, hombro con hombro, Dios da la victoria…
La amistad según Cristo
Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.
Juan 15:13-15
Oración final
Gracias Señor por la amistad, noble, entregada, sacrificial, nos hace uno en la lucha, en esa unidad la unción del Espíritu baja hasta los pies. Sigue estrechándonos fuertemente contigo y entre nosotros, unidos a muerte en verdadero amor.

