La Alabanza Trae Bendición De Dios

Por Rebeca Díez - Devocional 4 de abril 2026.

Devocional de hoy

La Alabanza Trae la Bendición De Dios

El ciclo natural como ejemplo espiritual

En la naturaleza existe un ciclo que produce gran bendición para la tierra: el ciclo hidrológico. Es el proceso mediante el cual las nubes se forman por la evaporación y luego dejan caer la lluvia sobre la tierra, haciéndola fructífera y productiva.
La Biblia habla mucho sobre este proceso y lo utiliza para ilustrar principios espirituales. Nos enseña que, según la medida de nuestras alabanzas que se elevan al cielo, así será la abundancia de la bendición que Dios derrame sobre nosotros. Job 36:29 dice: “¿Quién podrá comprender la extensión de las nubes…?” ¿Entiende usted el proceso por medio del cual Dios produce las nubes? El versículo 30 añade: “Él extiende la luz sobre el océano.”

El proceso de la bendición divina

Dios hace que el agua se evapore. Ese vapor se eleva hacia el cielo, donde forma las nubes. Cuando el vapor se enfría, se condensa y forma gotas de agua, que finalmente caen como lluvia abundante sobre la tierra (v. 29). Este proceso natural ilustra una verdad espiritual:

• Dios hace que sus bendiciones brillen sobre la humanidad, así como el sol brilla sobre el océano.
• El corazón del hombre debe ser sensible a Dios, respondiendo a las bendiciones que Él hace brillar sobre nosotros.
• Las alabanzas del hombre deben ascender hasta Dios, como los vapores que se elevan desde el océano.
• Esas alabanzas producen nubes de bendición.
• Dios convierte esas nubes en lluvia, que se derrama sobre la tierra.
• La lluvia de bendición hace la tierra fructífera y próspera, proveyendo semilla al sembrador y pan al que necesita sustento.
• La lluvia excedente forma ríos, que regresan al mar de donde proceden, y así el proceso comienza de nuevo.

Fundamento bíblico del derramamiento

Considera estas Escrituras:
Amós 5:8–9 nos dice que Dios “llama a las aguas del mar y las derrama sobre la faz de la tierra”. Amós, siendo granjero, comprendía bien cómo se forma la lluvia. Dios llama las aguas del mar, hace que el océano se evapore, y de ese vapor derrama lluvia sobre la tierra.

“Cantad a Jehová con alabanza… Él cubre de nubes los cielos, prepara la lluvia para la tierra y hace producir hierba en los montes.”

Salmo 147:8

La lluvia tardía y el pueblo que alaba

Estas citas muestran claramente que habrá un derramamiento del Espíritu de Dios en el tiempo del fin, antes de la venida del Señor. Este período será conocido como el tiempo de la lluvia tardía. El Espíritu de Dios descenderá del cielo como un diluvio de lluvia. Joel anuncia un derramamiento sin precedentes.
¿Y qué producirá esta gran lluvia? Las alabanzas abundantes del pueblo renovado de Dios. Él levantará un pueblo que lo alabe grandemente en estos últimos días, un pueblo que se levantará como un ejército poderoso que marchará por toda la tierra.

Oración

Señor, desde ya, queremos alabarte con devoción, con pasión en nuestros corazones, con verdadero denuedo, gratitud, admiración, agradecimiento, alejados de toda frialdad e indiferencia, elevando nuestra voz y esforzando nuestras voces.