Guerra espiritual, Unidos en la Batalla.

Por Miguel Díez - Devocional 02 de febrero 2026.

Devocional de hoy

Guerra Espiritual, Unidos en la Batalla

Oración de apertura y dependencia De Dios

Estamos muy contentos por experimentar tu amor fuente de nuestro gozo, gracias Señor, te rogamos Padre que seas tu que hables, para manifestar tu voluntad perfecta y bendecir a cada persona, aliméntanos con tu pan del cielo, tu lo haces porque tu quieres bendecirnos.

El reino se arrebata con valentía

Desde los tiempos de Juan Bautista hasta hoy los cielos sufren violencia y los violentos, los valientes lo arrebatan; Los soldados de Cristo, arrebatamos el reino de los cielos y lo establecemos en la tierra, echando a los enemigos de Dios, los siervos de Satanás.

La sal que pierde su sabor

Pero cuando la sal pierde el sabor ya no frena la corrupción del diablo, ya no sirve para nada, solo para ser pisoteada por los demonios y entran los enemigos en las congregaciones porque esa sal perdida no frena la corrupción, no para las obras del diablo. Cuando la iglesia de Cristo no establece el reino de Dios y su justicia, la cizaña se expande y las tinieblas se apoderan de los países.

Ciudadanos del reino y soldados espirituales

El Señor vino al mundo diciendo arrepentíos porque el reino de los cielos se ha acercado a vosotros, y a sus hijos nos hace ciudadanos del reino celestial, soldados que hacemos las batallas con el poder del Espíritu Santo para echar a los demonios, las maldiciones, para quebrar las desgracias que ha producido el pecado y cambiar la maldición en maldición.

Ejemplo bíblico: Jabes de Galaad y Saúl

1ª Samuel 11,3.- Con esta condición haré alianza con vosotros, que a cada uno de todos vosotros saque el ojo derecho, y ponga esta afrenta sobre todo Israel. Entonces los ancianos de Jabes le dijeron: Danos siete días, para que enviemos mensajeros por todo el territorio de Israel; y si no hay nadie que nos defienda, saldremos a ti. Llegando los mensajeros a Gabaa de Saúl, dijeron estas palabras en oídos del pueblo; y todo el pueblo alzó su voz y lloró. Y he aquí Saúl que venía del campo, tras los bueyes; y doo Saúl: ¿Qué tiene el pueblo, que llora? Y le contaron las palabras de los hombres de Jabes. Al oír Saúl estas palabras, el Espíritu de Dios vino sobre él con poder; y él se encendió en ira en gran manera. Y tomando un par de bueyes, los cortó en trozos y los envió por todo el territorio de Israel por medio de mensajeros, diciendo: Así se hará con los bueyes del que no saliere en pos de Saúl y en pos de Samuel. Y cayó temor de Jehová sobre el pueblo, y salieron como un solo hombre.

El enemigo y los pactos engañosos

El que viene contra los israelitas es un principado de satanás muy poderoso, porque tiene muchos poderes, solo vencido por Jesucristo, ningún hombre puede vencer a Satanás y sus ejércitos. Y a veces en la carne queremos hacer pactos de paz con los enemigos de Dios, pero este malvado les dice a los israelitas que si haría pacto de paz a condición que todos los hombres debían sacarse el ojo derecho, que tenía doble daño, porque era el ojo que guiaba la flecha en la batalla.

No pierdas la visión espiritual

Que el diablo no te quite el ojo derecho con el que batallas contra los enemigos. A los que contristan el Espíritu Santo lo primero que pierden es la visión como Gedeón que tras las mujeres perversas perdió la unción y quedó ciego dando vueltas a la noria como un burro, hasta que en esa tribulación fue quebrantado y el arrepentimiento, recobró la fuerza y derribó a todos los enemigos.

Amar hasta dar la vida

Hay que estar dispuesto a amar hasta dar la vida por el amado, tener esa pasión divina de saber que el Señor está con nosotros, es un privilegio, una gracia de Dios estar dispuestos a ponernos en el altar para sacrificio por amor a Cristo.

La restauración del templo

Esdras 3, 8-13- En el año segundo de su venida a la casa de Dios en Jerusalén, en el mes segundo, comenzaron Zorobabel hijo de Salatiel, Jesúa hijo de Josadac y los otros sus hermanos, los sacerdotes y los levitas, y todos los que habían venido de la cautividad a Jerusalén; y pusieron a los levitas de veinte años arriba para que activasen la obra de la casa de Jehová. Jesúa también, sus hijos y sus hermanos, Cadmiel y sus hijos, hijos de Judá, como un solo hombre asistían para activar a los que hacían la obra en la casa de Dios, junto con los hijos de Henadad, sus hijos y sus hermanos, levitas. Y cuando los albañiles del templo de Jehová echaban los cimientos, pusieron a los sacerdotes vestidos de sus ropas y con trompetas, y a los levitas hijos de Asaf con címbalos, para que alabasen a Jehová, según la ordenanza de David rey de Israel. Y cantaban, alabando y dando gracias a Jehová, y diciendo: Porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia sobre Israel. Y todo el pueblo aclamaba con gran júbilo, alabando a Jehová porque se echaban los cimientos de la casa de Jehová. Y muchos de los sacerdotes, de los levitas y de los jefes de casas paternas, ancianos que habían visto la casa primera, viendo echar los cimientos de esta casa, lloraban en alta voz, mientras muchos otros daban grandes gritos de alegría. Y no podía distinguir el pueblo el clamor 1de los gritos de alegría, de la voz del lloro; porque clamaba el pueblo con gran júbilo, y se oía el ruido hasta de lejos.

Edificar vidas, no solo edificios

Si tuvieron esa alegría inmensa al poner los cimientos del templo cuánto más ver la edificación de los templos de Cristo que sois vosotros, vosotros sois nuestra alegría, nuestra gloria, edificar construir casas es bueno pero edificar vidas, discípulos para Cristo es el mayor privilegio.

Qué inmenso gozo construir apóstoles, profetas, pastores, maestros, evangelistas, diáconos …

Vivamos como atalayas espirituales sobre los muros para saber cuándo viene el enemigo y tocar las trompetas y todos juntos luchemos contra el mal.

La bendición de la unidad

¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos juntos en armonía! Es como el buen óleo sobre la cabeza, El cual desciende sobre la barba, La barba de Aarón, Y baja hasta el borde de sus vestiduras; Como el rocío de Hermón, Que desciende sobre los montes de Sion; Porque allí envía Jehová bendición, Y vida eterna.

Salmo 133

Unidos para comer, trabajar, luchar contra el enemigo, ser llenos del gozo del Señor, juntos para seguir en el camino, como familia santa.

Oración final

Oración.- Señor llénanos de tu Santo Esíritu , vacíanos de nosotros mismos, del aire del mundo, del agua religiosa, de mis pensamientos o sentimientos, vacíame y limpiamé, santificame y lléname de tu Espíritu .