Getsemaní: La Prensa del Amor de Cristo

Por Iñaki Lataillade - Devocional 03 de abril 2026.

Devocional de hoy

Getsemaní: La Prensa del Amor de Cristo

La prensa de aceitunas y su significado

Si visitas la aldea de Capernaum, junto al Mar de Galilea, verás muestras antiguas de prensas de aceitunas. La rueda hecha de roca de basalto pesada se hacía girar, para machacarlas y extraer el aceite.

La noche antes de su muerte, Jesús fue al monte de los Olivos, frente a la ciudad de Jerusalén. Allí, en el huerto de Getsemaní, clamo a su Padre, sabiendo lo que le esperaba.

El significado de Getsemaní y la agonía de Cristo

Getsemaní significa “lugar de la prensa de aceitunas”, lo cual describe perfectamente esas primeras horas aplastantes del sufrimiento de Cristo a nuestro favor: “Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.” (Lc 22:44).

Jesús sabe que está a punto de sufrir no solo una muerte física muy dolorosa, sino también una carga espiritual enorme. Está enfrentando:
• El miedo humano al sufrimiento.
• La carga simbólica de los pecados.
• La separación y abandono que experimentará.

Por eso el texto dice que estaba en “agonía” y que oraba “más intensamente”.

El sufrimiento físico y espiritual

Lucas vio el sudor rojizo teñido de sangre de los capilares rotos y poros dilatados de su frente. Su transpiración era tan profusa que era como sangre cayendo al suelo.

El Padre no retiró la copa de Jesús; sino que fortaleció a Jesús a través de mensajeros angelicales para ser capaz de tomar y beber la copa.

Fortaleza en medio de la prueba

Hay veces que Dios puede no quitarnos la situación en la que estamos, pero sí que nos de la fortaleza, la fe, la paz, para pasar por ella y seguir confiando que los planes de Dios son perfectos.

Tal vez los ángeles hicieron el trabajo que los discípulos dormidos no hicieron. Quizás algunas veces no tengamos compañeros humanos para algunas etapas de nuestras vidas, pero si estamos en Getsemaní, (en la prensa) donde la situación va a sacar el mejor aceite que tenemos para la gloria de Dios, es seguro que Dios mande el Espíritu Santo para fortalecer de una manera especial nuestras vidas.

Jesucristo sufrió y murió para quitar “el pecado del mundo” y restaurar nuestra comunión con el Padre.

El Cordero de Dios

El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

Juan 1:29

Poco después de recibir el bautismo de Juan y de la tentación en el desierto, Jesús regreso a ver a Juan en su labor de bautismo.

Juan vio y declaro que el que estaba delante de él era aquel por cuyos nuestros pecados iban a ser llevados y perdonados en la Cruz.

El amor revelado en la agonía

Quizás un solo versículo como el de Lucas 22:44 nos debería hacer pensar, que inmenso amor tenía que haber detrás de tan impresionante agonía.

“Ciertamente llevo él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores”. “Mas el herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados”

Isaías 53:4-5

Oración final

Padre, ayúdame a apreciar la profundidad del amor de Cristo por mí.

“Quitadas mis transgresiones, ahora soy libre;
todo porque Jesús fue herido por mí”.