- Devocionales Cuerpo de Cristo
- Posts
- Fe para Poseer Nuestra Heredad
Fe para Poseer Nuestra Heredad
Por Benito Chicharro - Devocional 21 de febrero 2026.

Devocional de hoy
Fe para Poseer Nuestra Heredad
El reporte de los espías y el espíritu diferente
Y volvieron de reconocer la tierra al fin de cuarenta días. Y anduvieron y vinieron a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación de los hijos de Israel, en el desierto de Parán, en Cades, y dieron la información a ellos y a toda la congregación, y les mostraron el fruto de la tierra. Y les contaron, diciendo: Nosotros llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; y este es el fruto de ella. Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades muy grandes y fortificadas; y también vimos allí a los hijos de Anac. Amalec habita el Neguev, y el heteo, el jebuseo y el amorreo habitan en el monte, y el cananeo habita junto al mar, y a la ribera del Jordán. Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos. Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros. Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura. También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos.
Números 13:25-32
En este pasaje Caleb tiene que intervenir en una situación que se iba de las manos, él discierne y ve el espíritu de los 10 espías que estaban dando un reporte negativo y pesimista de la tierra prometida que El Señor había prometido a su pueblo, aquí la cuestión era poder o no poder, Josué y Caleb dijeron “más podremos nosotros que ellos”, “nos los comeremos como pan”, porque tenían la confianza y la fe en la promesa divina, ellos eran de un espíritu diferente, pero los demás espías no, aquí se revela el corazón malo lleno de incredulidad que lleva a apartarse del Dios vivo, a ignorar las promesas y menospreciar la herencia, y no hay más ofensa para Dios que dudar de algo que Él ha prometido, porque la duda ofende el corazón de Dios.
Todo lo puedo en Cristo
Podemos o no podemos, el apóstol Pablo decía en Filipenses 4:13 “todo lo puedo en Cristo que me fortalece”, todo lo podemos desde la fe como única plataforma que debe haber en nuestras vidas en el ejercicio de cualquier actividad, tenemos que creer que todo lo podemos en Cristo que nos fortalece, porque Dios, es el Dios de lo imposible y nada hay imposible, al que cree todo le es posible, esto está claramente representado en la conquista de la tierra prometida, no sin antes tener un episodio de 40 años del pueblo de Israel en el desierto, por causa de su incredulidad. Al final El Señor juzgó y sentenció a esa generación a la muerte en el desierto, sin conseguir lo que Dios había prometido.
Andar por fe y no por vista
Podemos dudar, dejar que se manifieste el corazón malo de incredulidad, pero ya sabemos cuál es el destino, porque podemos andar por fe y no por vista, el pueblo de Israel estaba andando por vista, porque muchas veces juzgamos las cosas según las apariencias, pero las apariencias engañan, sobre todo cuando las enfrentamos en la confianza y fe que Dios nos va a dar la victoria, hemos sido llamados para la conquista como Josué, el fue un conquistador, él tenía la promesa y no lo dudó, esa tierra era la heredad del pueblo de Dios y Josue fue comisionado para llevar hasta allí al pueblo de Dios. Moises tuvo problema con su carácter y también con las indicaciones divinas, por eso fue excluido, se quedó sin la heredad vio la tierra de lejos, pero no entró.
Juzgar con justo juicio
Juzgar las cosas según las apariencias es un error, juzgar con justo juicio es lo mejor, y el justo juicio lo da la fe. Cuando David en el valle de Ela se enfrenta a un gigante como Goliat, la apariencia era obvia, era un gigante, un paladín, un hombre de guerra y David era un muchacho, un pastorcillo, pero juzgo la situación con justo juicio, David no vio al gigante, él vio a Dios través de los ojos de la fe y confiando en el poder de Dios, se enfrentó contra aquel gigante, proclamando anticipadamente la victoria sobre él, eso se llama fe, certeza de lo que se espera, convicción de lo que no se ve. David estaba seguro y convencido de que El Señor le iba a entregar ese gigante y así sucedió.
Más podremos nosotros que ellos
Más podremos nosotros que ellos, en el momento que decidimos empezar una vida de fe, se van a levantar antagonistas, antagonistas de la sociedad, en el contexto político, social, incluso religioso y vamos a tener batalla que pelear, pero más podremos nosotros que ellos, son ciudades fortificadas, poderes que usa el enemigo para ir en contra de los verdaderos hijos de Dios que creemos en sus promesas y que creemos que somos herederos de eterna salvación.
Oración final
Oración: Señor auméntanos la fe, quita todo temor y ayúdanos a confiar más y más en ti, a creer tus promesas, a esperar en Tu Palabra que es fiel y verdadera. Queremos ver las cosas como tú las ves, que no veamos el gigante sino a Ti el Todopoderoso, el Fiel y Bondadoso que nos cuida y nos protege de todo mal.

