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Es Nuestro Pecado un Impedimento para Alabar al Señor?
Por Rebeca Díez - Devocional 27 de febrero 2026.

Devocional de hoy
Es Nuestro Pecado Impedimento para Alabar al Señor?
El pecado puede cerrar los cielos
“Si en mi corazón hubiese yo mirado la iniquidad, el Señor no me habría escuchado.”
Salmo 66:18
Isaías expresó: vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír.
Si intentamos ofrecer alabanza a Dios y los cielos parecen estar CERRADOS, no reprendas al diablo: mira tu corazón cómo está y arrepintámonos de nuestros pecados. Solamente el pecado puede cerrar el oído de Dios a tu alabanza.
Levantemos manos SANTAS al Señor, no manos contaminadas. Es la voz de los redimidos que obtienen audiencia con Dios y no la voz del rebelde. Dios quiere que tengamos un limpio corazón para invocar su nombre.
No alabamos a Dios por nuestros propios éxitos o nuestra propia justicia que a sus ojos son como trapos de inmundicia, sino por la humilde justicia de Jesús. El pecado no necesita más que ser confesado, y arrepentirse de él, y será borrado.
La sangre de Jesús nos limpia de todo pecado. Dios terminó con el pecado una vez y para siempre en el calvario.
“Roto es el poder del pecado, cancelado y libre el prisionero. Su sangre puede limpiar al más vil, su sangre bastó para mi”
Dios no sólo nos saca de Egipto, sino que también saca Egipto de nosotros.
Después viene el mar Rojo que destruirá totalmente el poder del enemigo sobre nosotros. Y nos separa de regresar a la tierra de donde nos sacó.
El pecado no es excusa para no adorar
Que el pecado no nos impida alabar a Dios. Pide perdón a Dios por tus injusticias y serás limpiado.
Por lo tanto, podemos decir que el pecado no es ninguna excusa para adorar al Señor y entregarle sacrificio de alabanza.
Si viene LA CULPABILIDAD a nuestras vidas, podremos adorar a Dios?
La culpabilidad y la conciencia
Incluso cuando el Señor nos ha limpiado, permitimos muchas veces que la culpa siga en nuestra conciencia y así no podemos adorar a Dios. A veces es por la debilidad de nuestra fe. No recibimos su perdón y vivimos en un constante sentimiento de culpa y pedimos una y otra vez perdón por pecados pasados ya perdonados y olvidados por el Padre. Existe a veces el sentimiento de que deberías hacer algo para sentirnos perdonados, un sacrificio, un voto…. pero la biblia declara que Jesús ya hizo todo el sacrificio necesario para ser perdonados. Una vez que hayamos confesado nuestro pecado, y nos hayamos arrepentido, cualquier otra cosa que intentemos hacer para borrar ese pecado y culpa, es solamente RELIGIOSO, y como este acto religioso no da resultado, lo repetimos una y otra vez o lo reemplazamos por otro acto religioso incluso más doloroso que el primero. Por eso muchos religiosos se flagelan y dañan su cuerpo sin hayar resultados optimistas, porque el perdón de Dios no depende de lo que tú hagas, sino de los que Jesús YA HIZO.
Dios no es cruel, El no quiere hacerte sufrir. Somos terribles pecadores redimidos por su gracia. Acepta el perdón de Dios y no permitas que el enemigo, el acusador, te atormente y engañe con sentimientos de condenación.
La verdadera alabanza
La alabanza no es mirarnos a nosotros mismos, nuestras faltas, nuestros defectos, errores, imperfecciones. NO!!!! Es todo lo contrario, es MIRARLE A ÉL, contemplar su hermosura, su misericordia, Al Dios perdonador, al Dios de amor.
Por eso, Sal de la culpabilidad, deja de condenar tu pasado, pues así arruinarás tu presente y destruirás la oportunidad de un futuro lleno de alabanza. No permitas que la culpabilidad haga nido en tu vida, porque te destruirá. Cree en el Perdón de Jesús, en su amor, y alábale por sus Misericordias que son nuevas CADA DÍA.
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas.
Por lo tanto, podemos decir con toda certeza que la culpabilidad no es excusa para adorar a Dios.
Oración
Oración: Señor, limpia mis manos, mi corazón, mi mente de todo lo que no te agrada, de cualquier pensamiento negativo que te ofende, porque cuando no creo en tu perdón te estoy faltando y deshonrando.
Crea en mi oh Dios un corazón limpio y renueva en mi un espíritu recto y noble con el tuyo.

