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El Rapto
Por Marcos Díez - Devocional 07 de abril 2026.

Devocional de hoy
El Rapto
Advertencia sobre el día del Señor
-que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca. Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios. ¿No os acordáis que cuando yo estaba todavía con vosotros, os decía esto? Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste. Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira,
2Tesalonicenses 2, 2-11
Tiempo de apostasía
Antes de que el hijo venga, va a ver un tiempo de apostasía.
La apostasía es dejar el camino. Y aparecerá el hombre de pecado, el anticristo, que engañara a muchos. Satanás quiere actuar cuanto antes porque sabe que tiene poco tiempo, cada vez más vemos que la mentira se hace más palpable.
La venida del Reino
(Mt. 24.23-28,36-41)
20 Preguntado por los fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia,
21 ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros.
22 Y dijo a sus discípulos: Tiempo vendrá cuando desearéis ver uno de los días del Hijo del Hombre, y no lo veréis.
23 Y os dirán: Helo aquí, o helo allí. No vayáis, ni los sigáis.
24 Porque como el relámpago que al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro, así también será el Hijo del Hombre en su día.
25 Pero primero es necesario que padezca mucho, y sea desechado por esta generación.
26 Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre.
27 Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos.
28 Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban;
29 mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos.
30 Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste.
31 En aquel día, el que esté en la azotea, y sus bienes en casa, no descienda a tomarlos; y el que en el campo, asimismo no vuelva atrás.
32 Acordaos de la mujer de Lot.
33 Todo el que procure salvar su vida, la perderá; y todo el que la pierda, la salvará.
34 Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; el uno será tomado, y el otro será dejado.
35 Dos mujeres estarán moliendo juntas; la una será tomada, y la otra dejada.
36 Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el otro dejado.
37 Y respondiendo, le dijeron: ¿Dónde, Señor? El les dijo: Donde estuviere el cuerpo, allí se juntarán también las águilas.
ACTITUDES PARA ESTAR PREPARADOS PARA LA VENIDAD DEL SEÑOR
1.- La seguridad de estar en Cristo
Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa. Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis. ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo? Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así. De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá.
Mateo 24:43-47
2.- Vivir vigilantes
2.-No sabemos cuándo va a venir el Señor, pero tenemos que vivir como si el Señor viniera mañana, ¿Tenemos nuestra casa en orden? Tenemos que ser siervos vigilantes teniendo nuestra hacienda en orden, en cualquier momento puede venir El Señor. Hoy es el Día en el Que hay que estar en orden.
3.- Tener el cometido de salvar a muchos
3.-El mundo sigue en su sistema, pero nosotros tenemos que estar apercibidos y tenemos que tener el Cometido, como Noé que podamos salvar a muchos.
4.- Vivir como peregrinos
4.-Tenemos que ser peregrinos, y estar dispuestos como Lot a salir corriendo, sus yernos se burlaron de él y su mujer por mirar atrás y se convirtió en estatua de Sal. Que estemos dispuesto a coger una mochila y salir, que no hagamos raíces en este mundo, sino que edifiquemos en El Señor. Que el amor al dinero no nos atrape.
Parábola del fariseo y el publicano
A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola: Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.
Lucas 18, 9-14
Una renovación continua
Una renovación continua requiere una humillación continua. Cuando estamos buscando la comunión con Dios tenemos que estar dispuestos a humíllanos y que El Señor nos corrija, nos dirija, que no nos endurezcamos, sino que tengamos un corazón sensible al Señor.
Que seamos como niños, un niño cree con sencillez de corazón, un adulto tiene muchas ideas ya preconcebidas que nos impiden entrar en el reino de los cielos. Que El señor nos mantenga puros como niños, y que le respondamos al Señor con la sencillez de los niños.
Preparados para su venida
Renovémonos en El Señor hasta su venida, que Dios haga su obra cada día, que no contristemos al Espíritu Santo, que nos alistemos en el ejército De Dios. Anhelamos tu venida, que estemos preparados y dispuestos a recibir tu venida.

