El Poder de la Palabra De Dios

Por Benito Chicharro - Devocional 21 de marzo 2026.

Devocional de hoy

El Poder de la Palabra De Dios

¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra?

Jeremías 23:29

Hay poder en el nombre de Jesús, hay poder en la sangre de Jesús, hay poder en el Espíritu Santo y también hay poder en la palabra de Dios, el poder de la palabra de Dios es un poder intrínseco que está en ella y que es eficaz.

La Palabra que transforma el corazón

La palabra de Dios también es un martillo que rompe el corazón incrédulo, porque la fe viene por el oír, oír la palabra de Dios. En la palabra de Dios hay autoridad, la palabra dicha como conviene es la palabra de vida que El Señor deposita por el Espíritu Santo en nosotros para que después pueda tener un uso futuro para beneficio de las almas, así que cuando tenemos la palabra atesorada en nuestro corazón, y dicha como conviene, hay resultados, hay mejoría en las almas, en los que están atribulados, la palabra de Dios tiene poder y les libera.

La autoridad de la Palabra: el ejemplo del centurión

Mateo 8:16 dice “Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos;” Esto ocurrió en Capernaum, eso lo sabía el centurión romano y cuando vino a la ciudad llegó a Jesús, porque su criado estaba enfermo, y Jesús se dispuso a ir a su casa y le dijo “NO soy digno” porque un judío no podía entrar en casa de un gentil para contaminarse, le dijo “solamente di la palabra y mi siervo sanará”, y así mismo fue hecho, el siervo fue sanado en ese mismo instante y cuando llegó a su casa, se encontró al criado sano de su enfermedad.

La parábola del sembrador: los cuatro terrenos

La Parábola del sembrador nos habla de 4 terrenos diferentes: dice que el sembrador sale a sembrar la bendita semilla, la palabra que produce resultado y fruto en las almas, pero se encuentra con 4 terrenos diferentes:

1. El terreno de la receptividad
cuando el corazón es receptivo a la palabra, cuando la tierra bebe la lluvia que cae sobre ella, recibe bendición, y ese es el corazón que recibe la palabra.

2. El terreno de la indiferencia
cuando la palabra entra por un oído y sale por el otro.

3. El terreno de la superficialidad
cuando al principio la palabra se recibe con gozo en el corazón, pero luego, cuando vienen las pruebas y dificultades, como no tiene raíz, no ha profundizado, no se ha arraigado, se ha participado de un culto muy bonito, pero cuando no se ha dejado que la palabra penetre profundamente, y salimos fuera, entonces, cualquier circunstancia hace que no tenga efecto, solo dura un rato, pero no tiene raíz.

4. El terreno de los afanes
ansiedades, el amor a las riquezas, cosas que ahogan la palabra y la hacen completamente infructuosa, nadie que tenga ese perfil puede hacer posible que la palabra de Dios en él penetre de forma profunda y dé fruto.

El plan de Dios es para todos: que la palabra que Él siembra a través del Espíritu Santo y de los que predican, caiga en buena tierra y dé fruto al cien por cien.

Oración

Señor, queremos ser buena tierra para que tu Palabra entre en nuestro corazón, penetre hasta lo más profundo y obre, cambie, sane, limpie lo que note gusta y nos hagas más como Tú, perfecto en Santidad.