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El Gran Mandamiento
Por Adolfo Mazariegos - Devocional 22 de Noviembre 2025.

Devocional de hoy
El Gran Mandamiento
La intención de acusar a Jesús
Entonces los fariseos, oyendo que había hecho callar a los saduceos, se juntaron a una. Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo: Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.
Mateo 22:34
Faltan 3 días para el arresto y muerte de Jesús cuando sucede esta historia. Dos grupos de religiosos de ese tiempo, saduceos y fariseos, se acercan a Jesús para hacerle preguntas.
Los saduceos eran un grupo religioso, más afín al Gobierno de Roma, y los fariseos, judíos, estudiosos de la Ley. Eran dos grupos que tenían sus diferencias, pero se ponían de acuerdo en el objetivo de querer acusar a Jesús. La intención de estos grupos de religiosos al hacer preguntas a Jesús no era ni aprender del maestro ni curiosidad. Su intención, que Jesús conocía porque podía discernir la intención de sus corazones, no era otra que hacer preguntas un tanto controversiales, para analizar la respuesta de Jesús, viendo si en esa respuesta había algo contrario a la Ley, y así tener algo de qué acusarle.
Dios conoce las intenciones del corazón
Sabemos que Dios examina y conoce las intenciones del corazón, y que se pueden hacer ritos y actos buenos, incluso buenas costumbres y ritos religiosos, pero con una intención equivocada. Solo Dios conoce y discierne las intenciones del corazón.
La ignorancia de las Escrituras
Mateo 22. Los saduceos preguntan a Jesús acerca de la resurrección. La respuesta de Jesús fue: 29 Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios.
Jesús les llama ignorantes de las Escrituras, a ellos que eran sabios en su propia opinión y que se consideraban a sí mismos como superiores. Jesús siempre era acertado y directo en sus respuestas.
¡Cuántos errores se cometen por no ser ignorantes de la Palabra! ¡Cuántas malas decisiones que provocan malas consecuencias!
La Palabra de Dios guía nuestro camino
En nuestra vida se debe cumplir el Salmo 119:105:
Lámpara es a mis pies tu palabra,
Y lumbrera a mi camino.
El gran mandamiento
Entonces los fariseos, oyendo que había hecho callar a los saduceos, se juntaron a una. Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo: Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley?
Mateo 22:34-36
Los fariseos, sabiendo que Jesús había hecho callar a los saduceos derribando sus argumentos, van con la pregunta trampa acerca de la importancia de los mandamientos, para poder decir: Jesús ha dicho que hay mandamientos más importantes que otros.
La religiosidad frente al mandamiento del amor
Así actúa la religiosidad, que exige cumplir normas, formalismos, ritos, olvidando el mandamiento principal, el del amor.
Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.
Mateo 22:37-40
El amor a Dios y al prójimo es el principal mandamiento, más que ritos y costumbres, más que holocaustos y sacrificios aparentes.
Amar como Jesús nos amó
Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado.
Juan 13:34
Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.
Juan 15:13-14
El amor a Dios se demuestra con obediencia
Lo que Dios pide de nosotros es obediencia. El amor a Dios no se demuestra por cumplir horarios en una iglesia o participar de actividades. Dios pide nuestra obediencia. Amar a Dios es obedecerle, sin reservas. Nos pide amar a Dios con todo el corazón, y es que para el Señor es todo o nada. Dios no quiere una parte de nuestro corazón. Dios no quiere tibieza ni medias tintas.
¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.
1 Samuel 15:22
Dios no quiere religiosidad ni apariencias
Dios no quiere en nuestra vida religiosidad, ni costumbrismos, ni apariencias. Tampoco holocaustos ni sacrificios ni conocimientos son suficientes, si no hay obediencia a lo que nos pide.

