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El Contentamiento
Por Marcos Díez - Devocional 30 de agosto 2026.

Devocional de hoy
El Contentamiento
El peligro del amor al dinero
Está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales.
Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.
Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.
Si entra en nosotros el amor al dinero, puede convertirse en raíz de muchos males. Por eso, el Señor nos exhorta a huir de estas cosas y a vivir en contentamiento.
La piedad acompañada de contentamiento
La Palabra nos enseña que la verdadera ganancia es la piedad acompañada de contentamiento.
Tenemos que buscar estar siempre contentos, como dice el Señor:
“Estad siempre gozosos; regocijaos en el Señor siempre. Otra vez os digo: ¡Regocijaos!”
Filipenses 4:4
El contentamiento no depende de las circunstancias. Es un mandato de Dios que debemos aprender a vivir en todas las circunstancias.
Alistarnos voluntariamente en los caminos del Señor
“Te mando delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Jesucristo, que dio testimonio de la buena profesión delante de Poncio Pilato.”
1 Timoteo 6:13
“Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.”
Juan 18:37
El mayor ejemplo lo tenemos en Jesús.
El Señor tenía clara su buena profesión. Se alistó en la misión que Dios le dio. Se humilló y se despojó de su posición de Rey. Sabía que tenía que sufrir y padecer, pero permaneció obediente a la voluntad del Padre.
Jesús dijo:
“El que quiera venir en pos de mí, cada día tome su cruz y sígame.”
El contentamiento comienza cuando entendemos que nuestra vida pertenece al Señor y decidimos voluntariamente caminar en sus caminos.
“Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre.”
1 Timoteo 6:11
“Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.”
2 Pedro 1:10
La vocación tiene que ver con nuestra llamado y con nuestra identidad como hijos y embajadores de Cristo. Tenemos que ser inspirados por Él y permitir que ponga Su Palabra en nosotros. Necesitamos recibir de Dios esa palabra Rhema, una palabra viva que nos guíe y fortalezca.
Ser enseñados en todo: en la escasez y en la abundancia
“No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.”
Filipenses 4:11
Pablo dice algo muy importante: “he aprendido a contentarme”.
El contentamiento es algo que debemos aprender. Dios nos enseña tanto en los momentos de abundancia como en los momentos de escasez.
El manantial que Dios tiene para nosotros no se agota.
“Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.”
Jeremías 29:13
Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, mi alma.
En la escasez, el Señor nos muestra que Él es suficiente. Nuestro verdadero contentamiento no depende de lo que tenemos, sino de quién tenemos: el Señor.
Él ha prometido estar con nosotros todos los días hasta el fin del mundo.
El Señor me basta. Él es suficiente.
En la escasez se forja nuestro carácter, se fortalece nuestra fe y aprendemos a depender completamente de Dios.

