El Amor que Practica la Justicia

Por Benito Chicharro - Devocional 10 de enero 2026.

Devocional de hoy

El amor que Practica la Justicia

Una señal identitaria del amor es que no se goza de la injusticia, el amor practica la justicia y la establece, establece Su reino y Su justicia en su propia vida y en la de los demás.

La mujer sorprendida en adulterio

En cierta ocasión trajeron una mujer sorprendida en el mismo acto de la adulterio y dijeron al maestro qué hay que hacer con esta mujer, según la ley de Moisés hay que apedrearla, ellos se apelaron a esta ley, eran fariseos que habían sorprendido a esta mujer y querían verla muerta y ajusticiada, pero el Señor les respondió "el que esté libre de pecado que tire la primera piedra" y dice la palabra que acusados por su propia conciencia se fueron yendo uno detrás de otro, ellos venían exigiendo el cumplimiento de la ley, pero el cumplimiento de la ley según la palabra es el amor, el que ama ha cumplido toda la ley, el Señor la juzgó según la ley del amor y le dijo "vete y no peques más", le dijo "quién te condena mujer", ella respondió "ninguno" y él le dijo: yo tampoco te condeno.

El Señor no omitió la misericordia y el amor, sino que lo estableció en la vida de aquella mujer, para que se librara de la condenación y de la culpa, porque Jesús no vino al mundo para condenarlo, sino para sufrir por rescate de todos y eso lo hizo por amor. Por eso el amor es la fuerza motivadora más grande que existe; muchos por dinero harían lo que sea, pero no darían su vida en sacrificio. El amor de Dios no se compra ni se merece: su amor es un regalo y por gracia se recibe.

Jesús y el sacrificio por amor

Jesús por amor entregó su vida; nadie se la quitó, él voluntariamente se entregó para que nosotros pudiéramos ser salvos por medio de la fe. La fe fingida no sirve para nada; es como la fe sin obras que es muerta, no tiene ningún poder.

La fe fingida jamás podrá mover montañas, jamás podrá conquistar reinos, jamás va a tapar boca de leones, jamás va a apagar fuegos impetuosos, va a ser completamente inoperante, y el amor viene siendo lo mismo: podemos pretender fingirlo, pero se va a evidenciar en la forma en la que nos conducimos con nuestros semejantes.

El amor se percibe

Nosotros percibimos y sentimos la persona que tiene amor; el amor de Dios lo sentimos latente. Por amor también se disciplina, se corrige, se intenta enseñar cuál es el camino que debe seguir. A veces no nos gusta, pero el amor de Cristo constriñe y obliga a corregir y disciplinar.

Si somos pacientes, veremos el resultado del esfuerzo que hace el que nos ama al corregirnos. Cuando corregimos, sentiremos quizás el rechazo, como dice el apóstol Pablo: "amando más he sido a mano menos". A veces la palabra es dura, pero el amor no es cruel; el amor es compasión.

Amor y afecto fraternal

"al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor."

2 Pedro 1:7

El afecto no es sinónimo del amor, por eso dice añadir al afecto fraternal amor. El afecto es aprecio, pero no es amor; tenemos que ir un paso más y añadir a lo que es el afecto fraternal el amor.

El amor como cimiento de la fe

"para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios."

Efesios 3:17-19

El amor excede a todo conocimiento. A veces nos preguntamos: “¿por qué esta persona me trata así, con amor y respeto, con cortesía, con afecto?” Se nos escapa de nuestro conocimiento, pero es muy fácil de explicar: se llama el amor de Dios.

Es un amor que excede a todo conocimiento, algo que no podemos llegar a entender, pero es el cimiento y el arraigo de nuestra fe. Dice “cimentados y arraigados en amor”; el amor crea estabilidad.

Cuando nos sentimos amados, nos sentimos seguros. El amor da seguridad; cuando un niño es amado, se siente seguro. El amor crea firmeza ante cualquier adversidad, porque sabemos que Dios, que nos ama con amor eterno y puro, está detrás de nuestras vidas para sostenernos en cualquier dificultad o tribulación.

¿Quién nos separará del amor de Cristo? Ese es nuestro arraigo, nuestro cimiento: Su amor que excede todo conocimiento.

Oración final

Señor, llénanos de tu amor, porque Tú eres amor y queremos amar como Tú nos amaste, con un amor eterno, con un amor sanador, restaurador, que abraza, perdona, cubre y protege.