Edificadores de Casas Eternas

Por Miguel Díez - Devocional 28 de noviembre 2025.

Devocional de hoy

Edificadores de Casas Eternas

Todo ser humano desea edificar su casa, aunque hay millones de personas viviendo en chabolas, cuevas. En el caso de los animales es puro instinto de supervivencia hacerse sus nidos. Muchos abandonan la más importante construcción de nuestras vidas y familiares, son edificios, casas. Un ser humano puede convertirse en casa del diablo y sus malignos, pero qué glorioso es cuando esos salen y esa casa tenebrosa, arruinada, es transformada en una casita De Dios. Cuántos fueron casa De Dios al nacer y con los años se convierte ron en casa de pecado. Se les nubló la vista con los escaparates del mundo, el consumimos, el materialismo, y ven los artículos con ansia edificando sus casas materiales con caprichos carnales. Pero cuando el Espíritu Santo entra en una casa arruinada, la limpia y la adorna con los frutos de su Espíritu, que no son nada pasajeros ni fugaces, sino adornos gloriosos. Edificando nuestras casas en el fundamento perfecto que es Cristo, pasamos a ser templos De Dios indestructibles.

La verdadera casa de Dios

“Jehová dijo así: El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies; ¿dónde está la casa que me habréis de edificar, y dónde el lugar de mi reposo?”

Isaías 66:1-2

Cuántos ricos sólo tienen dinero, y no se van a llevar nada cuando Dios les diga que se les acabó su tiempo. Dejemos todo proyecto vanal y dediquemos nuestras vidas a construir con sus materiales eternos, casas eternas.

“Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová; pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra.”

Templos materiales vs. templos espirituales

Hay un ansia de construirle a Dios templos gloriosos, ampulosos, catedrales que han costado fortunas cuando el pueblo moría de hambre. En Sao Pablo hay un ministerio gigantesco que presenta el templo de Salomón, construido con piedras traídas de Jerusalén, que predican pare de sufrir, y falsa doctrina de la prosperidad. Una vergüenza y mal testimonio. Queremos ver casas De Dios y no templos amadores del dinero. No es religión a lo que Dios nos llama sino a ser familia, casa suya.

La condición para ser casa de Dios

“Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Mejorad vuestros caminos y vuestras obras, y os haré morar en este lugar. No fiéis en palabras de mentira, diciendo: Templo de Jehová, templo de Jehová, templo de Jehová es este.”

Jeremías 7:4

Los que se rinden al Señor, Dios les hace templos suyos, qué privilegio.

“Pero si mejorareis cumplidamente vuestros caminos y vuestras obras; si con verdad hiciereis justicia entre el hombre y su prójimo, y no oprimiereis al extranjero, al huérfano y a la viuda, ni en este lugar derramareis la sangre inocente, ni anduviereis en pos de dioses ajenos para mal vuestro, os haré morar en este lugar, en la tierra que di a vuestros padres para siempre.”

Construcciones temporales vs. eternas

Cuántos dedican TODA SU VIDA para construir su casa, y terminan sus vidas sin construir su casa eterna. Si tu vida es casa De Dios, ya pueden venir, vientos, mares, tempestades, guerras, que tu casa no caerá porque estás sobre la Roca que venció al pecado, al mundo, a la muerte. Déjate construir sobre esa Roca Eterna y nada ni nadie destruirá tu casa.

“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.”

Gálatas 2:20

La maldición de reedificar Jericó

En aquel tiempo hizo Josué un juramento, diciendo: Maldito delante de Jehová el hombre que se levantare y reedificare esta ciudad de Jericó. Sobre su primogénito eche los cimientos de ella, y sobre su hijo menor asiente sus puertas.”

Josue 6:26

Es una maldición para los que quieren reedificar la Jericó del pecado, en la codicia, en el adulterino o fornicación, en la rebelión.

“En su tiempo Hiel de Bet-el reedificó a Jericó. A precio de la vida de Abiram su primogénito echó el cimiento, y a precio de la vida de Segub su hijo menor puso sus puertas, conforme a la palabra que Jehová había hablado por Josué hijo de Nun.”

1 reyes 16:34

Ten cuidado lo que edificas, no sea que estés edificando en tu familia, en tu corazón, en tu matrimonio a Jericó y se cumpla esta maldición.

Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?

Lucas 14:28

Casas a medio construir, y no se termina el tejado o las puertas y ahí no puede habitar el Señor. Hay que saber el costo de ser discípulo de Cristo: Te va a costar todo, todo tu corazón, toda tu mente, todas tus fuerzas. Dirás, eso es imposible, pero El Señor hará el milagro y te apasionará con el amor con el que El nos amó.

Qué casa quieres ser? Yo y mi casa serviremos al Señor, queremos ser templos del Espíritu Santo y nada más, consagrados en el Señor, que nos siga transformando.

Oración final

Oración: Señor haznos tu casa, heme aquí, no quiero nada más que me llenes, porque me basta tu gracia porque si estás conmigo quién contra mi, y si habitas en mi corazón cuidarás de tú casa. No permitas que nunca me separe de ti, tómame para ti. Queremos servirte y que se haga sólo tu voluntad. Y úsanos para ser edificadores de vidas, restaurados de ruinas. Úsanos para esa transformación gloriosa donde ya no habiten los lobos sino tu presencia divina.