Debemos Perdonar

Por José Jesús García - Devocional 16 de noviembre 2025.

Devocional de hoy

Debemos Perdonar

“¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado...? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia... echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.”

Miqueas 7:18-19

Dios perdona y olvida

Dios no solo perdona: olvida. No guarda rencor, no retiene su enojo. Se deleita en mostrar misericordia. ¿Cómo, entonces, no vamos a perdonar nosotros? Hay personas que llevan años enfadadas, atadas al pasado. Pero el perdón rompe cadenas, libera el alma y abre la puerta a una vida nueva.

José, traicionado por sus hermanos, no se vengó. Lloró al oír su petición de perdón y respondió con compasión: “No tengáis miedo... yo os sustentaré.” Pagó bien por mal.

Génesis 50:15-21

Así es el corazón que ha sido sanado por Dios.

“Si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti... reconcíliate primero con tu hermano.”

Mateo 5:23-24

El perdón: base de la adoración

El perdón es la base para comenzar de nuevo. No podemos adorar a Dios con un corazón lleno de rencor. El amor vence todo, y si Dios es amor, debemos llenarnos de Él para poder perdonar.

“No paguéis a nadie mal por mal... Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos... No os venguéis... Si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer... No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.”

Romanos 12:17-21

Perdonar es fortaleza

Perdonar no es debilidad, es fortaleza. Es decidir no ser vencido por el mal, sino vencer con el bien. Es limpiar el corazón cada día, no guardar rencores, no levantar el dedo acusador. Es hacer fácil la restauración del otro.

Muchas personas están atadas al enojo, a la ira, a heridas no sanadas. Eso trae violencia, amargura, incluso destrucción. Pero cuando perdonamos, somos libres. Y cuando pedimos perdón, somos restaurados.

“Sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.”

Efesios 4:32

Oración

Señor, gracias por tu perdón inmerecido. Ayúdame a perdonar como Tú me has perdonado. Quita de mí toda raíz de amargura, enojo o rencor. Enséñame a amar, a reconciliarme, a vivir en paz. Que mi corazón sea limpio cada día, y que el bien venza siempre al mal. Amén.