De la Aflicción a la Alabanza

Por Antonio Pazos - Devocional 13 de febrero 2026.

Devocional de hoy

De la Aflicción a la Alabanza

“Y vio Yahvé que Lea era menospreciada, y le dio hijos; pero Raquel era estéril. Y concibió Lea, y dio a luz un hijo, y llamó su nombre Rubén(Mirad un hijo), porque dijo: Ha mirado Yahvé mi aflicción; ahora, por tanto, me amará mi marido. Concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: Por cuanto oyó Yahvé que yo era menospreciada, me ha dado también este. Y llamó su nombre Simeón(Dios a escuchado). Y concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: Ahora esta vez se unirá mi marido conmigo, porque le he dado a luz tres hijos; por tanto, llamó su nombre Levi(Unir,Acompañar, el que une). Concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: Esta vez alabaré a Yahvé ; por esto llamó su nombre Judá(Alabanza); y dejó de dar a luz.”

GÉNESIS 29:31-35

La primera referencia a la alabanza

Este texto incluye la primera referencia en un texto bíblico a la alabanza , no quiere decir que no hubiera alabanza hasta ese momento, si no que es la primera vez que tenemos dentro de un texto bíblico una referencia a la alabanza.

El contexto de la historia de Jacob

Génesis 29:21, describe el contexto de esta historia, narra una parte de la vida de Jacob , cuando el huía de su hermano Esau, después de usurpar su lugar como primogénito, y robar la bendición que su padre Isaac le dio al engañarlo, así llegó a Harán donde vivía su tío Labán hermano de su madre , el cual tenía dos hijas , Lea la mayor y Raquel la pequeña, Jacob quedo prendado de Raquel a primera vista, rápidamente pidió a su tío Labán poder casarse con ella,y no teniendo como pagar una dote por su desposorio, convino con su padre trabajar 7 años por dote para su boda, cuando llegó el día, el padre entregó a Lea la mayor en la noche del desposorio, y no a Raquel como habían convenido, a la luz del día, Jacob fue consciente del engaño de su tío , volviendo otra vez a comprometerse a trabajar otros 7 años por Raquel.

Lea en medio del desprecio y la aflicción

Está treta de su padre , puso a Lea en medio de este conflicto, algo de lo que ella no era en absoluto responsable, Lea era menospreciada en medio del hogar, vivía tiempos de profunda aflicción y tristeza,en estos textos podemos ver cómo Dios vio la condición de Lea , de cómo El respondió a su clamor, Lea no maldijo, ni vivió en amargura , no se devolvió el Mal , Lea llevó su situación ante Dios , y El trajo la Gracia y el consuelo, así fueron naciendo sus hijos, con un claro testimonio de la obra del Señor en su vida, cada uno con un nombre que testificaba de la comunión, y la fidelidad De Dios,y de su obra en medio del hogar que El ahora estaba bendiciendo.
El cuarto hijo fue llamado JUDA (alabanza), Lea confesó, esta vez alabaré al Señor, que esto nos enseñe que en medio del camino y de las circunstancias que atravesemos , malas y buenas que Dios permite en nuestra vida, sepamos llevar nuestro corazón en alabanza y gratitud delante De Dios, esa confianza sin duda nunca será defrauda, y seremos testigos de las maravillas que Él hace en cada momento conforme a su perfecta voluntad.

Verdaderos adoradores

“Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.”
San Juan 4:23

El Padre está buscando verdaderos adoradores,que deseen adorarle , alabarle , en cada momento de la vida, no dejemos que nuestro corazón se contamine o se endurezca por el engaño , la alabanza será siempre el mejor bálsamo, la mejor medicina para la sanidad del alma.

La alabanza no es estrictamente solo música , si no un deseo vivo de exaltación y gratitud, un testimonio de comunión y gracia delante De Dios, un corazón rendido y lleno de sus testimonios de fidelidad.

“Te alabaré, oh Yahvé Dios mío, con todo mi corazón, Y glorificaré tu nombre para siempre.”
Salmos 86:12

Oración

Padre necesito aprender a depender más de ti , necesito un corazón nuevo que sepa adorarte, enséñame a cómo orar para bendecir y no maldecir , enseñarme a guardarme en medio de tiempos de aflicción y dolor , Padre hoy confieso con mis labios esta vez, en esta ocasión ALABARÉ AL SEÑOR.