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Crecer y Menguar en el Señor
Por José Jesús García - Devocional 04 de septiembre 2026.

Devocional de hoy
Clamor por la Presencia y Protección de Dios
Seamos íntegros, de una sola pieza, que el Señor crezca y nosotros mengüemos, Y que en este viaje de la vida vayamosmadurando, llenémonos del Señor, disfrutemos al descubrir el crecimiento en el Señor, y que nuestros frutos estén maduros, y demos frutos en abundancia
Las Bodas de Canaan
Al tercer día se hicieron unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús. Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos. Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino. Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora. Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que os dijere. Y estaban allí seis tinajas de piedra para agua, conforme al rito de la purificación de los judíos, en cada una de las cuales cabían dos o tres cántaros. Jesús les dijo: Llenad estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba. Entonces les dijo: Sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron. Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo, y le dijo: Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; mas tú has reservado el buen vino hasta ahora.
Juan 2:1-10
Tinajas de piedra para el agua: recipientes que en el ritual de la purificación eran muy necesarios, ese agua debía estar purificada, y esas tinajas eran robustas, impermeables, no se contaminaban, sin embargo las de barro son más porosas y es más fácil que transpiren.
De la fragilidad a la madurez
El Señor empieza a hacer su obra en nosotros como el barro en sus manos, significa la fragilidad del hombre, la debilidad, porque somos débiles, pero con el tiempo esas vasijas se van fortaleciendo, y Jesús actúa con unas vasijas fuertes, preparadas, robustas, donde reposa esa agua purificada, que son las leyes, los mandamientos, la Palabra de Dios, pero que sin la actuación de Jesús no se puede convertir en vino, sino que sigue siendo agua.
Dios quiere que maduremos y vayamos de victoria en victoria, y que ya dejemos de tomar esa leche espiritual para ser personas maduras en su Pueblo.
Seamos esas tinajas de piedra, maduras, que aguantan por los años.
Vasijas fortalecidas en el Señor
Esas tinajas en Sus manos son cuidadas, aunque vengan tentaciones, debemos estar fuertes en el Señor porque nos quiere fortalecer y decir; diga el débil fuerte soy.
Faltan hombres y mujeres maduros en el Señor, columnas en su casa, tinajas de piedra.
Somos envases que deben transportar su Espíritu Santo, viviendo en santidad, y que se vea a Dios en nosotros. Que la imagen que podamos dar de Jesús en este mundo sean esos frutos maduros.
Cuando el agua se convierte en vino
En esa boda se necesitaba vino, alegría, manifestación del Señor, que reconozcamos al Señor en medio nuestro. Que no solo haya agua en nuestras vidas sino la manifestación de su Espíritu Santo. El Maestresala era alguien conocedor del buen vino y reconoció que aquél vino era excelente, Dios se estaba manifestando, lo había probado y entonces, ahí nadie te podrá engañar. Si vienen a ti con fábulas, con palabras bien preparadas, disfrazadas de sentimentalismos y humanismos, personas preparadas como artistas en la exposición de la predicación….. pero quizás no está esa unción del Señor, tendrás que discernir entre lo santo y profano.
Tengamos discernimiento espiritual de las cosas, y eso sólo viene a personas maduras en el Señor. Imaginas a un adulto que sigue tomando teta O biberones de leche?
El Bautismo de FUEGO
Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.
Mateo 3:12
Qué necesario que pasemos por el bautismo de fuego, buscarle en tanto que está cercano, que el Señor se derrame en nuestros corazones, que rompa nuestros yugos y haga como Él quiera en nosotros y se derrame el fuego del Espíritu Santo en nosotros.
El Aventador
“Su aventador está en su mano, y limpiará su era; y recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará.”
No echemos agua al vino, porque es estropearlo, y el Señor quiere separar la paja del trigo, y dejar sólo lo auténtico. Que su semilla caiga en nosotros y germine. Y entonces todo cambiará, ese toque es suficiente y vendrá sanidad, libertad, plenitud.
El fuego que purifica
La paja no sirve más que para ser echada al fuego, y ese fuego es el Espíritu Santo quemando lo inservible, purificando la plata y el oro. Que tengamos ese filtro del Espíritu Santo que no deja entrar nada impuro en nuestra vasija.
Cribar lo que sobra
Cuántos, con los años en el Señor siguen con confusión, sin entresacar lo vil de lo puro.
Que el Espíritu Santo, EL AVENTADOR, venga a cribar lo que sobra, la paja se vaya al fuego y se queme toda hojarasca, toda basura y quede solo el oro puro que es el Señor en nuestras vidas. Discernamos el trigo y la cizaña, identifiquemos la diferencia, porque está tan bien camuflada, tan mezclada, pero cuando van creciendo juntos, la cizaña sigue erguida, en su soberbia, en sus fuerzas, en lo humano, en su ego, pero la espiga del trigo se dobla al ir aprendiendo humildad y mansedumbre, viviendo en las fuerzas del Señor y no en las fuerzas del hombre.
La Palabra de Dios confronta y purifica
La Palabra De Dios te confronta, hace la herida, aunque luego el Señor la venda, viene a cortar, a mostrar la verdad, no a que suene bien, a engañar a los bobos, sino viene Con valentía a Purificar.
Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.
Gálatas 1:10
A quién agradamos? A Dios? o a los hombres?
La tibieza la vomita el Señor. Y La Palabra De Dios viene para corregir, redargüir, exhortar a cada uno según lo que necesita.
Perseverar sin retroceder
Muchos se vuelven atrás, otros se paran, otros abandonan, pero nosotros no somos de los que retroceden. Debemos portar las bendiciones del Señor en medio de las adversidades que nos fortalecen en el Señor, que igual pensamos que son castigos, pero son bendiciones para perseverar porque vendrá su misericordia y su presencia que lo llena todo.
Oración
Señor que tú crezcan y yo mengue, queremos servirte, que seas nuestra cabeza, cambia nuestro corazón, moldéanos a tu imagen y guárdanos como a tus discípulos, de nuestras debilidades que son muchas. Pero esperamos en ti y tenemos nuevas fuerzas y seguimos avanzando dejando atrás lo vano y nos extendemos a la meta que eres Tú Jesús.

