Crecer en Amor y en Verdad

Por Javi Jiménez - Devocional 28 de mayo 2026.

Devocional de hoy

Crecer en Amor y en Verdad

El equilibrio entre el amor y el conocimiento

Hoy entiendo que no basta con tener conocimiento, ni tampoco basta solamente con tener amor. El Señor quiere que en mi vida haya las dos cosas unidas. Pablo hablaba de una iglesia que tenía muchos dones, mucha capacidad y mucho conocimiento, pero no tenía amor, y por eso vivían en divisiones, conflictos y orgullo. También habló de otros hermanos que sí tenían amor, pero necesitaban crecer en conocimiento para no ser engañados. Y veo que yo también necesito ese equilibrio espiritual.

El peligro de un conocimiento sin amor

Comprendo que el conocimiento sin amor puede volverme orgulloso, frío y duro con los demás. Pero también entiendo que el amor sin conocimiento puede hacerme vulnerable al engaño, a las mentiras y a las filosofías de este mundo. Por eso necesito caminar con las dos piernas espirituales: el amor y el conocimiento. Cuanto más conozco a Cristo, más le amo; y cuanto más le amo, más deseo conocerle.

La sabiduría viene de Dios

El Señor me recuerda que la sabiduría, el conocimiento y la inteligencia vienen de Él. No son solamente capacidades humanas. Dios quiere enseñarme a vivir con entendimiento espiritual, a aprender de las experiencias, a crecer y a no permanecer siempre en el mismo lugar. El conocimiento de Dios es progresivo. Igual que un edificio necesita buenos fundamentos, mi vida espiritual necesita bases firmes para poder seguir creciendo sin derrumbarse continuamente.

Permanecer firmes en la verdad

También entiendo que el mundo está lleno de palabras persuasivas, filosofías y sutilezas que buscan apartarme de la verdad. Hay pensamientos que entran poco a poco en el corazón y terminan condicionando la mente. Por eso necesito permanecer cerca de Cristo, porque en Él están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. Solo Él puede darme discernimiento para reconocer el engaño y permanecer firme.

Madurar espiritualmente

No quiero ser un niño fluctuante, llevado de un lado a otro por emociones, opiniones o doctrinas cambiantes. Quiero madurar espiritualmente. Quiero aprender rápido aquello que Dios desea enseñarme y dejar que Él trabaje en mi vida. Mi vida es como un cuadro que todavía está siendo pintado, y aunque ahora quizás no entiendo muchas cosas, Dios ya ve la obra terminada. Si le dejo obrar en mí, el resultado será una vida que refleje esperanza, paz y amor.

Un cuerpo unido y preparado

También aprendo que el cuerpo de Cristo necesita miembros unidos en amor, pero también preparados y capacitados. Cada uno tiene una función y un propósito. Dios no quiere creyentes manipulables ni confundidos, sino personas firmes, llenas de verdad y amor, capaces de ayudar a otros y de mantenerse fieles en tiempos difíciles.

Una oración para crecer

Hoy le pido al Señor que me ayude a crecer en amor, pero también en conocimiento. Que me dé inteligencia para aprender, sabiduría para aplicar lo aprendido y discernimiento para no ser engañado. Quiero andar dignamente delante de Él, agradándole en todo y llevando fruto para Su gloria.

/