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Consagración: Ser Sal de esta Tierra
Por Sully López de Barra - Devocional 14 de febrero 2026.

Devocional de hoy
Consagración : Ser Sal de esta Tierra
“Vosotros sois la sal de la tierra...”
Mateo 5:13
Vivir Representando el Reino
Vivir una vida consagrada al Señor no significa apartarnos del mundo, sino vivir en él representando fielmente el Reino de Dios. Jesús no dijo que intentáramos ser sal o luz, dijo claramente: “vosotros sois”. Esto nos recuerda que, cuando Cristo vive en nosotros, Su Reino se manifiesta a través de nuestra vida.
Un Testimonio que Preserva y Alumbra
La sal no hace ruido, pero preserva; la luz no discute, simplemente alumbra. Así debe ser el testimonio de un hijo de Dios consagrado: una vida que refleja a Cristo en lo cotidiano, en la forma de hablar, de actuar, de responder, de amar y de servir. Donde hay oscuridad, el Reino avanza cuando alguien decide caminar en obediencia y santidad.
Embajadores del Reino
Ser embajadores del Reino implica entender que no vivimos para nosotros mismos, sino para Aquel que nos envió. Representamos a Cristo en nuestra familia, en el trabajo, en la iglesia y en cada lugar donde ponemos los pies. No imponemos el Reino, lo mostramos con una vida transformada, llena de justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.
El Reino Visible en una Vida Consagrada
Cuando consagramos nuestra vida al Señor, el Reino se hace visible. Otros quizás nunca han leído la Biblia, pero sí pueden leer nuestra actitud, nuestra fe en medio de la prueba y nuestro amor en medio de un mundo herido. Allí, sin palabras, Cristo es anunciado a través de nosotros.
Seamos como dice esta frase: “la sal nunca es elogiada por formar parte del menú, pero cuando falta todos notan su ausencia”.
Oración
Señor, hoy consagro mi vida a Ti. Quiero ser un embajador fiel de Tu Reino en este mundo. Permite que Tu luz brille a través de mí y que mi vida dé sabor donde hay vacío y esperanza donde hay oscuridad. Que otros puedan ver a Cristo en mis acciones, en mis palabras y en mi manera de vivir. Reina en mí, Señor, y úsame para Tu gloria. Amén.

